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El difícil matrimonio de las cajas


Lo han dicho ya unos cuantos banqueros y la realidad no deja lugar a dudas. Las fusiones frías y calientes de las cajas van muy lentas. Demasiado lentas. Y es que lo fácil es abrazarse para sacarse la foto. Lo difícil, es arrancar la complicada vida conyugal y hacer realidad los objetivos para los que se han planteado estas uniones: sí, ser más grandes, pero sobre todo y por encima de todo reducir costes, con todo lo que eso implica, para poder sobrevivir. Por Alfonso Pérez

El nuevo mapa de cajas