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El éxito económico de España está en… Malasia

Que España necesita crecer es obvio. Que su modelo histórico de crecimiento ha llegado a su fin, también. Que debe progresar en productividad y competitividad es tan básico como respirar. Y que posee sanos pulmones como empresas fuertes, potencial humano e infraestructuras competitivas es una realidad. Entonces, ¿qué hay que hacer para que la economía española respire a pleno pulmón? La respuesta está en… Malasia.

Eso es lo que opinan los investigadores de Fedea y los socios de McKinsey que han elaborado el informe “Una agenda de crecimiento para España”. Entre ellos, Luis Garicano, Michele Boldrin, Pablo Vázquez, Joao Castello-Branco y Nicolás Borges. ¿Y por qué un país tan lejano en la distancia con una mentalidad tan diferente a la española?

Porque allí han sabido movilizar conjuntamente a la iniciativa pública y privada (Gobierno central, ministerios, gobiernos regionales y locales, sector privado y personalidades del mundo académico) y elaborar el denominado Programa de Transformación Económica (Economic Transformation Program) para alcanzar hasta el 2020 un 6% de crecimiento anual. ¿Cómo? Siguiendo un modelo compuesto de tres fases.

En la primera, mil profesionales del sector público y privado se han reunido para establecer las líneas maestras de actuación. Juntos han definido doce líneas de trabajo en doce sectores clave (denominados NKEA), poniendo a la cabeza de cada uno de ellos a los mejores de la iniciativa pública y privada.

La segunda, denominada Talleres de desarrollo de las prioridades sectoriales, ha contado con la participación de 500 expertos (350 del sector privado, y el resto de instituciones públicas como ministerios, agencias y universidades). Trabajando codo con codo, durante cuatro meses a tiempo completo, han definido el plan de transformación por cada NKEA. En total, de su chistera surgieron 131 proyectos. Además, acordaron las condiciones regulatorias y estructurales necesarias.

Por último, se ha establecido una oficina encargada tanto del seguimiento de los planes de transformación como de garantizar el éxito de cada uno de ellos. ¿Una utopía en España? Nuestra vecina Francia también ha utilizado una metodología similar, creando programas de salida de la crisis para sectores específicos. Y ha funcionado. ¿Por qué no importarla? ¿Acaso no es posible un acuerdo entre todos? Si se hizo en Fuenteovejuna, ¿por qué rebelarse ahora contra la tiranía de la crisis?