Mercados

La alimentación del siglo XXI pasa de los intermediarios

Todos los años se repite la escena: un nutrido grupo de agricultores regalan tomates en pleno centro de Madrid quejándose de las enormes diferencias de precio que hay entre lo que ellos reciben y lo que paga el consumidor en el supermercado. También es habitual toparse en algún momento del año con un buen rebaño de ovejas paseándose por las cercanías del Congreso de los Diputados, mientras los pastores protestan por las tremendas diferencias que hay entre origen y destino.

Ambas instantáneas pueden pasar de habituales a meros recuerdos del pasado, si cunde el ejemplo de una empresa manchega que ha decido ignorar a los intermediarios y llevar su producto, en este caso carne, de la granja a la mesa. La empresa se llama Agroalcudia y  aunque no es la primera que trabaja eliminando eslabones de la cadena de alimentación, sí es la única que busca un consumo masivo. Y es que por norma general las empresas que se dedican a esto suelen tener implícita una etiqueta de gourmet o de alimentación ecológica (Valles del Esla, Río Pradillo, Naranjas del Júcar..), que las hace idóneas para nichos de mercado, pero no para llegar a todos los públicos. “Al eliminar los intermediarios, somos capaces de vender una carne de calidad superior a precio de supermercado”, explica Lorena Sánchez de Agroalcudia.

Por si fuera poco, la empresa, que vende toda su producción por teléfono e Internet, amenaza con ampliar sus horizontes tanto desde el punto de vista geográfico como comercial. “Se ha empezado por la ternera, que es nuestro producto, pero estamos llegando a acuerdos con otros ganaderos de la zona para vender aceites, caza, queso, etc. Eso lo haremos en breve y también tenemos pensado salir de España. El mercado que más nos interesa en estos momentos es Rusia”, añade Sánchez.

Si sus planes futuros tienen éxito, esta granja familiar, que también está empeñada en conseguir una denominación de origen para los productos del Valle de Alcudia (Ciudad Real), logrará cambiar el orden establecido y enseñará el camino a seguir para que no se repitan casos como el de la ternera, que pasa de 3 euros en origen a 16 euros en el mercado, o la leche, que cuadruplica su precio.