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Usted pagará los platos rotos del 'affaire' Sonatrach

¿Affaire Sonatrach? Puede que este nombre le suene a chino y que no entienda qué deuda tiene usted con estos señores. Para empezar y por clarificar, hablamos de la mayor compañía de hidrocarburos de Argelia y de la duodécima mayor del mundo. Dicho esto, ¿qué tengo que ver yo con ellos?, estará pensando. Pues lea y verá.

Por si el contexto internacional no fuera suficiente para mantenernos en vilo –revueltas en África y Oriente Medio, tensión energética, rally del oro negro, pánico en los mercados…–, Gas Natural ha hecho su propio aviso a navegantes: puede que usted y yo acabemos pagando los platos rotos del largo contencioso que arrastra con la argelina. Me explico. Sonatrach reclama a la española un incremento retroactivo de precios desde 2007 por unos contratos de gas, estimado en torno a los 1.500 millones de euros. Ambas partes acabaron llevando sus diferencias ante un tribunal de arbitraje en París y el laudo acabó dando la razón a Sonatrach. Y si al final la española pierde por K.O. esta pelea a cara de perro –la resolución está recurrida en Suiza–, el incremento de la materia prima, o sea del gas natural, lo tendrá que repercutir en los consumidores. De forma retroactiva, podrá aplicar la subida a algunos de sus clientes (operadores especiales) gracias a las cláusulas de pass through [traspaso] contempladas en los contratos. Pero a futuro, Rafael Villaseca, consejero delegado de Gas Natural Fenosa, ha sido muy claro: “Se tendrá que subir el precio a todo el mundo”. No olvidemos que los contratos en juego representan un tercio de los aprovisionamientos de la gasista española, el principal suministrador en España.

Pero, ¿cuánto subirán? La compañía prefiere no hacer estimaciones alegando que la batalla judicial sigue abierta. Pero la ha cifrado de “muy relevante” debido a que califican la resolución arbitral de “abusiva y desproporcionada” y una cosa irá en consonancia con la otra. Tomen nota y crucen dedos para que las negociaciones paralelas que ambas partes mantienen al margen de lo tribunales lleguen a buen puerto –sobre este punto también se especula con muchas y variadas salidas: desde el intercambio de activos a la entrada de la argelina en el capital de Gas Natural Fenosa–.

Litigios aparte, Villaseca también está convencido de que en el futuro la energía va ser más cara. De momento, el brent cotiza a su nivel más alto en los dos últimos años. Y he aquí un nuevo aviso a navegantes: “Cuando las materias primas se encarecen, se acaba repercutiendo al consumidor, porque, si no, se producen agujeros [¿se acuerdan del déficit de tarifa?]. Y la traslación es relativamente rápida”.

Ahora que se acerca una nueva revisión de la tarida –en abril–, ¿significa esto que las tarifas de la luz deberían volver a subir? Los españoles estrenamos el nuevo año con un alza del 10% del precio de la electricidad. Una medida que el Gobierno calificó entonces de “estructural” y que confía en no tener que repetir. Pero en Gas Natural no lo ven tan claro: “Si se desea equilibrar el sistema eléctrico sólo caben dos opciones: reducir las subvenciones al régimen especial o subir las tarifas”. Las renovables ya han visto recortadas sus primas… así que, como reza el dicho, verde y con asas.

La pelota está ahora en el tejado de Ejecutivo. De momento, el ministro del ramo, Miguel Sebastián, ha recordado que la subida del precio del petróleo en 2010 le ha costado a España 6.000 millones de euros, el equivalente a toda la inversión realizada en I+D+i. “No podemos permitirnos no reaccionar ante una subida del precio, y si ésta se consolida, habrá que poner en marcha medidas de ahorro”, ha dicho Sebastián. Pero por si acaso, prepare la escoba… y el bolsillo porque seguro que usted y yo acabamos pagando también estos platos rotos. Si no es en la tarifa de la luz, será en el combustible del coche.

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