Economía

Vamos más a comprar, pero gastamos menos

Hace unos años, una gran superficie se hizo famosa con un eslogan: “La vuelta al cole, en…”.  Y todavía pervive. Una especie de amor duradero, de idilio, que no se da en otros aspectos de la vida. Por ejemplo, entre los consumidores y la cesta de la compra. ¿Culpable de tamaño desamor? La crisis. Por eso, para escuchar el lema “vuelta al consumo, en el hogar” habrá que esperar a tiempos mejores.

Esta es una de las conclusiones que se desprende del informe “Benchmarking 2011” elaborado por Kantar Worldpanel, en el que se pone de manifiesto que, durante 2010, el sector del gran consumo (alimentación, droguería y perfumería) ha perdido parte de su atractivo. Así, y desde que se inició la crisis, por vez primera ha caído un 1,1% en volumen, y un 2,8% en valor. ¿Por qué esta pérdida de fuelle?

Que el bolsillo tirita más que antaño, es evidente. Pero además hay que añadir que se ha reducido el ritmo de creación de hogares, y el consumidor se ha vuelto más racional en sus compras. Aunque visita más veces el punto de venta, llena menos la cesta de la compra. En concreto, en 2010 los hogares acudieron 87 días a hacer la compra, tres más que en 2009, pero incluyeron tres items menos en cada ocasión. Y ya no adquieren productos para almacenar en casa, sino que se compran aquellos que exclusivamente se necesitan en ese momento. ¿En euros? Si en 2009, cada hogar gastó en productos de gran consumo 4.489 euros, en 2010 esa cifra se redujo hasta 4.282 euros, es decir, 207 euros menos.

Productos frescos perecederos (con una caída del 4,3% en volumen y un 3,5% en valor) es el apartado que más ha sufrido el recorte, seguido de la alimentación envasada (-0,8% en volumen y -2,3% en valor). En contraposición, los mercados de droguería y perfumería han vuelto a crecer en volumen (+2,7% y +3,7%, respectivamente), aunque han perdido mercado en valor (-2,5% y -1,5%, respectivamente). Traducido a euros, el sector de los frescos perecederos se han dejado en el camino 1.300 millones de euros, de los que un 91% sale del mercado de alimentación (el consumidor directamente deja de comprar), y sólo un 5% se sustituye por congelados y un 4% por otras variedades. Por lo que respecta al mercado de cuidado e higiene personal, la “democratización” de algunas de sus categorías de producto (es el caso de marcas propias como las que posee Mercadona) explican el crecimiento del sector en volumen (+3,8%) aunque cada persona se gastó un 1,5% menos.