Economía

¡Tápense los oídos! A los políticos les ha dado por cantar

Primero fue el vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior quien le cantó al diputado del PP, Ignacio Gil Lázaro, la canción de Amaral Sin ti no soy nada. Luego la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, recomendó al PSOE que tarareara el popular As-ERE-je de las Ketchup (por el caso de los ERE en Andalucía). Pero, ¿se imaginan a Zapatero y Rajoy en el número 1 de los 40 principales? Para conseguirlo, sería bueno que pasaran por Operación Triunfo y pulieran sus dotes vocales. Coros, los de sus respectivas bancadas, les sobrarían. Pero, ¿darían el do de pecho? ¿Qué estilos y canciones les convendrían? Imaginemos un reto al más puro estilo West Side Story.

Los populares apostarían porque el presidente del gobierno comenzará ensayando un álbum de Supertramp: Crisis? What crisis? (por la venda que se puso delante de los ojos ante lo que se avecinaba). Después, algo más cañero: Highway to hell, de AC/DC (porque al infierno es donde, según ellos, nos lleva). Y, para finalizar, un clásico de Queen: We are the champions (en materia de paro, se entiende).

Démosle la vuelta al vinilo. El PSOE estaría encantado de que Rajoy entonase una de las canciones del verano de Georgie Dan: El chiringuito (por lo que montaron Francisco Correa, el Bigotes…), Dinero, dinero, de Obús (por lo mismo), y El rock de la cárcel, de Elvis Presley (para meter a los citados y a muchos más). Eso sí, lo que no les gustaría es que Francisco Camps emulase a su paisano Nino Bravo cantando eso de “Libre, como el sol cada mañana, yo soy libre, como el mar”.

¿Y si fueran los ciudadanos quienes les propusieran el cancionero? Para hacerles saber lo mal que lo están pasando, comenzarían por un tema de Mecano: Hoy no me puedo levantar (por qué hacerlo, si no hay esperanzas de encontrar empleo). Seguirían con un clásico de Triana: Hijos del agobio (porque están con el agua al cuello, y sigue subiendo). Y acabarían con una canción de uno de los maestros del flamenco, Antonio Molina: Adiós a España. ¿La razón? Ante las escasas expectativas de puertas adentro, habrá que mirar de puertas afuera. “Voy a morirme de pena viviendo tan lejos de ti (de España)”, es uno de los estribillos. Los más optimistas optarán por el Resistiré de Barón Rojo. Y todos están deseando que, de una vez por todas, se alcance la famosa Escalera al cielo, de Led Zeppelin (entendiendo por cielo la salida de tan larga y amarga crisis).

Lo que está claro es que si Zapatero decide no presentarse a las siguientes elecciones, en el PP le cantarán la canción de Mecano Me cuesta tanto olvidarte (con sorna, mucha sorna, por supuesto). Mientras que en las filas socialistas optarían por el famoso “algo se muere en el alma, cuando un amigo se va”. Eso sí, gane quien gane, que piensen en una de las grandes voces que tuvo nuestro país: Cecilia, y su Mi querida España. Y que se pongan a trabajar para que España vuelva a ser un país próspero.