Economía

Y cuando parecía que salíamos de la crisis, ¡zas! otra bofetada

Estábamos los españoles sacando la cabecita del hoyo de la recesión, convencidos de que este 2011 nos iba a dar una tregua, un respiro, y de repente está a punto de estallarnos en las manos otra crisis que nos va a dejar (más) tocados. El cóctel molotov que tiene como ingredientes unos tipos hipotecarios al alza –el euríbor vuelve a remontar tras dos años- y un encarecimiento del petróleo –que atiza nuestra inflación, que ronda el 3,6%, pero que puede volar hasta el 5% o más- tendrá efectos perversos, seguro. Somos el país de la UE con mayor tasa de hipotecados per cápita. Y cada medio punto de subida del índice hipotecario nos hace sufrir más en esas cuestas empinadas que hay a fin de mes. Además, la espiral alcista de la inflación nos merma más la renta disponible para gastar. Así que si a un lado de la ecuación ponemos alto paro, congelación salarial, restricción del crédito, debilidad del consumo el resultado sólo puede ser, al otro lado, más debilidad económica, más agonía y pesadillas macroeconómicas. Desgraciadamente, que en España rodemos todos en las autopistas a 100 km por hora no nos va a resolver el problema. Tampoco cambiar las bombillas por otras más eficientes en el consumo. A falta de una mejor política energética nacional, sólo nos resta rezar para que no se repita un episodio como la crisis energética de los 70. La historia demuestra que el petróleo es como una carga de dinamita adosada a la economía mundial cuya mecha la enciende Oriente Próximo, un tercio de la producción mundial de crudo. Y, como se sabe, somos muy dependientes de los suministros energéticos exteriores.

Tal vez esta crisis dentro de la crisis sea la que nos dé la puntilla para que vengan a salvarnos nuestros vecinos europeos. Esperemos que no. De momento, parece improbable visto que en la última subasta el Tesoro se ha financiado sin problemas y el mercado secundario sigue operando con normalidad. Pero la semana pasada le hice una entrevista –para la siguiente edición de Capital- al prestigioso economista Kenneth Rogoff, ex economista jefe del FMI, y éste se mostró muy pesimista con España. Dijo que era muy probable que Europa acudiese en nuestro socorro en los próximos meses, porque nuestra deuda pública es ingobernable y todo lo que debilite el crecimiento la hace más ingobernable y le acerca a la suspensión de pagos.