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Vacaciones a la alemana… ¿y por qué no también los sueldos?

No contenta con haber hecho que presidentes como Rodríguez Zapatero haya tenido que tragar sapos y culebras y acometer unas reformas ulcerosas para sus ideales, la canciller alemana Angela Merkel se ha despachado con unas palabras que, quién sabe, si marcarán el futuro de Europa, en general, y de España, en particular. “Hay que unificar la edad de jubilación y los días de vacaciones en todos los países de la Unión Europea”. Señora Merkel, ¿Y por qué no igualamos los sueldos con los de Alemania? Vacaciones, jubilación y salarios. Hagamos un hipotético boleto de quinielas entre los dos países con estas tres premisas.

Primer partido. Oficialmente, y por ley, los germanos disfrutan de 20 días de asueto al año, frente a los 22 de los españoles. Pero, en la práctica, y según datos de Eurostat, cada ciudadano alemán disfruta de 40,5 días no laborales (unas seis semanas), frente a la media de 33,7 días del conjunto de la UE. Y, según la OCDE, tanto alemanes como españoles gozan de un número similar de días festivos (24 días laborales en Deutschland, y 30 días naturales en España). Por tanto, en la quiniela pondríamos una X, aunque por juego, los alemanes tendrían que haber ganado el encuentro.

Segundo partido. Mientras que en España la edad de retiro legal es de 65 años (aunque ya sabemos que se irá ampliando paulatinamente hasta los 67 gracias a la reforma del Gobierno socialista de Zapatero emprendida tras el achuchón de la canciller alemana en el Consejo Europeo de Bruselas de octubre de 2010), en Alemania es a los 67 años. Eso sobre el papel, porque a pie de campo, la edad media de jubilación se suele producir a los 62,3 años aquí, y a los 62,2 años allá. Otra X en el boleto.

Tercer partido. Aquí el tanteo suena a goleada. El sueldo medio alemán es de 42.400 euros, mientras que el españolito medio se tiene que conformar con 23.200 euros. Un 1 fijo para Alemania. Y eso que los seguidores de la roja trabajaron 1.653 horas anuales en 2009 frente a las 1.389 horas de los alemanes (es decir, un 19% más que no tuvo recompensa salarial).

Señora Merkel, Más que hablar de vacaciones y jubilaciones, díganos que debemos imitarles en aspectos como mejorar la productividad por hora trabajada (82,2% del PIB en España) frente al 93,5% de sus paisanos. Y, por qué no, de paso, haga de Mourinho, y muéstrenos la táctica a utilizar para que la tasa de paro española (21,3%) se asemeje al 7,1% de su país. Entonces si habría que abrir las orejas de par en par.