Economía

¿A qué dedica el tiempo el jefe a lo largo del día?

Sobre los jefes, cómo no, circulan muchos chistes, rumores y leyendas. Y algunos empleados malhumorados hasta hacen vudú con ellos. Después de todo, el mundo y las empresas están llenas de jefes, miles de ellos. ¿Qué hace el boss todo el día en la planta noble? ¿Se frota la sien en busca de ideas geniales para duplicar el beneficio o se dedica a otras cosas convencido de que esto de la maquinaria empresarial rueda sola mientras los trabajadores sigan remando? ¿Con quién se ve? ¿Con quién come? ¿Por qué no viene la semana que viene y por qué desapareció la última? Dejando de lado lo más grotesco, una de las preguntas habituales en la economía del management es a qué dedican exactamente el tiempo de su jornada  y de cuántas horas se compone su jornada. Muchos consejeros delegados, sobre todo los norteamericanos, dicen abiertamente que trabajan maratonianamente… 60 horas, 70 horas, hasta 80 horas a la semana. ¿Es cierto?

Ciertamente, sería fantástico si pudiésemos realmente seguir al gran jefe, como si fuésemos su sombra. Un experimento similar  –What do Ceos do?- es lo que han hecho Harvard Business School, London School o Economics y el European University Institute. Los investigadores de estas compañías siguieron el rastro de los consejeros delegados de casi un centenar de empresas italianas, gracias a las anotaciones que iban haciendo sus asistentes sobre sus actividades, dentro y fuera de la compañía.

La conclusión es que la media de los jefazos trabaja unas 48 horas semanales, y que los más esforzados llegan a las 68 horas. La mayor parte de su tiempo –un 85%- se concentra en reuniones con otras personas. Un 42% de los encuentros son con gente de casa; y un 16% con gente de fuera. El resto, son reuniones mixtas. Curiosamente, una minoría de ejecutivos pasa bastante más de 10 horas a la semana con gente ajena a la empresa.

El informe sostiene que cuantas más horas trabaja el CEO mejor le va a la empresa. La relación es directamente proporcional entre las horas trabajadas por el líder, y los resultados económicos de la firma. Así que a su empresa le va bien, señal de que el gran jefe no pierde el tiempo en la planta noble. Además, los mejores jefes son los que más tiempo dedican a reunirse y a hablar con sus subordinados.  Los más cercanos son los que más problemas resuelven y más alientas las ideas. Los jefes menos aplicados, por contra, son los que pasan más tiempo fuera de la empresa con ‘outsiders’, lo que vendría a decir, según el estudio, que ciertos bosses están más preocupados por su futuro profesional, por crear una buena red de contactos, que por la empresa. Anteponen, pues, sus intereses personales, a los de la compañía, tal vez con miras a encontrar un mejor trabajo. Si su jefe tiende a salir mucho, y a hacer con reuniones con clientes extraños y poco justificadas, mala señal.

En fin, ya sabemos que los jefes son importantes, por lo menos muchos de ellos, aunque esto, probablemente, se nos olvidará en unos minutos.