Economía

Si apruebas la selectividad, apuesta por lo digital

Medicina, Derecho, Empresariales, Telecomunicaciones… son solo algunas de las opciones a las que pretenden acceder los miles de alumnos que cada año se enfrentan a la considerada terrible prueba de selectividad. Los alumnos asturianos fueron los que dieron el pistoletazo de salida en la última semana de mayo, mientras que catalanes, murcianos y canarios serán los últimos en realizar la prueba. Pero, en un contexto de crisis como el actual, y con una tasa de paro juvenil por encima del 45%, hay quien se plantea más que elegir la carrera de sus sueños, aquella otra que le permita (al finalizar sus estudios) no engordar las magras estadísticas del paro juvenil.

Y uno de los sectores que vive un oasis en medio del desierto del desempleo ese es el de los contenidos digitales. “En España, casi dos tercios de la población consume contenidos digitales, siendo uno de los principales motores para el empleo”, afirma Ignacio Pérez Dolset, fundador de empresas como Teleline, Pyro Studios o Zed, y uno de los impulsores de U-Tad (www.u-tad.com), el primer centro universitario dedicado íntegramente a la industria de los contenidos digitales.

Gracias a las nuevas formas de ver la televisión, escuchar la radio, jugar con videojuegos, producir cine, vender en la red o leer un libro, la industria de los contenidos digitales generó 9.630 millones de euros en 2010, un 4% más que un año antes, según Ametic, la patronal del sector tecnológico. Además, representa el 11% del hipersector de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC), cuya facturación fue de 88.211 millones de euros en 2010.

Unas cifras que podrían inflarse todavía más en el futuro si tenemos en cuenta parámetros como la propia avidez de contenidos que han de fluir por las redes de los operadores de telecomunicaciones y llegar desde la nube a nuestros dispositivos con conexión a Internet, especialmente los que permiten el acceso en movilidad, como teléfonos celulares y tabletas. Una singular revolución que, sin duda, exigirá contar con una nueva cantera de profesionales (al más puro estilo La Masía del Barcelona) capacitados para afrontar los nuevos desafíos que arroja la globalidad de la cadena de valor que encierra el universo digital. Un área vasta que abarca desde la programación y desarrollo de contenidos hasta la dirección, creación y producción o el diseño visual de contenidos digitales.