Mercados

Cómo dar un pelotazo comprando un dominio

Alejandro Suárez, de la tecnológica PubliSpain, compró en noviembre de 2007 el dominio programas.com por 47.000 euros. En enero de 2008 lo vendió por 135.000 euros, obteniendo una rentabilidad del 287% en dos meses. Carlos Blanco, de ITnet, pagó siete dólares por el dominio portugués apostasdeportivas.com, meses más tarde lo vendió por 25.000 euros. Como se puede ver, comprar y vender dominios puede ser uno de esos raros negocios con los cuales se puede ganar dinero en Internet. Si no, que se lo digan a la empresa alemana Sedo que en 2010 entró en el libro Guiness de los Records al vender el dominio sex.com por 13 millones de dólares. No demasiado lejos, se sitúan otros pelotazos millonarios como fund.com vendido por 10 millones de dólares, porn.com (9,5 millones), fb.com (8,5 millones) y diamond.com (7,5 millones). 

Esta especie de Bolsa del siglo XXI, que crece año tras año y no padece los efectos de la crisis,  movió en 2010 la friolera de 76.000 millones de euros, un 30% más que el año anterior. Además, el primer trimestre de 2011 tampoco ha provocado variaciones en esta tendencia alcista, ya que el volumen de dominios vendidos ha crecido un 3% hasta alcanzar más de 40.000 transacciones al año.

Como ocurre en otros negocios, los dominios millonarios no están a la orden del día. Lo normal es que la gran mayoría de las ventas tengan como protagonistas direcciones con un precio más moderado. “La media por dominio es de unos 1.500 euros, con un incremento del 7% con respecto a 2010”, explican en Sedo, la líder del sector con más de 17 millones de dominios en venta. 

 A pesar de que los pelotazos son las excepciones, el volumen de títulos que se negocian demuestran la profesionalización de un mercado que tiene mecanismos que recuerdan a los de los parqués tradicionales. Uno de los más curiosos es la forma de negociar con los dominios, que puede ser  por ofertas concretas, con precios fijos, por subastas, e incluso a través de un bróker profesional.

El auge del sector es tan importante que el mero hecho de comprar y vender dominios ha dejado de ser una acción pasiva. Al principio de la era de Internet, el propietario de una buena dirección web esperaba la llamada de un posible comprador. Ahora no. En esta especie de Bolsa de valores se promocionan los mejores títulos. La empresa Sedo, por ejemplo, acude a ferias internacionales (inmobiliarias, turismo…) para publicitar los mejores nombres. Además, cuenta con una persona  dedicada en exclusiva a los grandes dominios de su cartera. Estos empleados son los responsables de hablar con diferentes empresas para ofrecerles el producto. Así se vendió, por ejemplo, vodka.com. “Tras un año llamando a todas las puertas, lo vendimos por tres millones de dólares. Los caros tardan más”, explica Iván Díaz, responsable de Sedo en España.

Una vez comprobado que no estamos ante una moda pasajera, la gran pregunta es: ¿cuál es el truco para saber si un dominio es bueno? “No hay una norma pero lógicamente cuanto más corto sea mejor, ya que con un dominio largo es fácil equivocarse al escribirlo”, asegura Díaz. “Existe mucha ignorancia en países como España donde falta cultura de dominios. Aquí se compran dominios larguísimos o los .info que no son buenas inversiones”, explica Carlos Blanco, fundador del Grupo ITnet.

Otros, en cambio, no opinan lo mismo en cuanto a la idoneidad de los nombres largos en las webs. “Lo más importante es que se identifique con la empresa y con el usuario, y que se recuerde. Da igual que sea largo o corto. De hecho, cuanto más largo sea el dominio más sencillo es posicionarlo en los buscadores, como, por ejemplo, pasó con movimientoacampadasol”, asegura Pío Sierra, responsable de dominios de la empresa 1&1.

(Para ampliar información, ya está en su quiosco el número de agosto de la revista Capital)