Economía

Endesa encuentra a más de 140 jóvenes desaparecidos en América

Recorrió los hospitales de Lima, preguntó a sus amistades, habló con sus profesores… pero la peruana Marta Medina no lograba encontrar a su hijo Jonathan de 15 años. Entonces, la División de Personas Desaparecidas de la Policía le pidió una foto de su vástago para incluirla en el recibo de la luz de la filial peruana de Endesa. Asustado al ver su propio retrato en la factura, Jonathan llamó a su madre. Y le contó que se marchó en busca de Ermilda, su novia.

Una escapada de amor con final feliz. Pero no siempre es así. Solo en Lima desaparecen cada año alrededor de 900 personas (15.000  en el total del país), según Peruanos Desaparecidos. “Creemos que tenemos la responsabilidad de acompañar a las comunidades en su desarrollo y, en dicho marco, este tipo de acciones van en la dirección de ayudar a mejorar las condiciones de vida de los más de 13 millones de clientes que atendemos en Perú, Brasil, Chile y Argentina”, señalan desde Endesa. Y es que la multinacional eléctrica lleva, desde hace más de una década, incluyendo las fotografías de niños y adultos desaparecidos en las boletas de la luz.

Todo comenzó en Chile en el año 2000. Un año después la experiencia se trasladó a Perú, para en 2002 dar el salto a Argentina y, en 2006, a Brasil. ¿Resultado? Más de 140 niños han sido encontrados gracias a las fotos impresas en el recibo de la luz de sus filiales de distribución en estos países. “La reproducción de las fotografías en el frente de las facturas, un documento que la gente lee con atención, permite una destacada visibilidad de las imágenes de los niños que faltan de su hogar”, señala Lidia Grichener, presidenta de Missing Children de Argentina, la organización que colabora con la filial de Endesa en el proyecto.

Tan potente es esta herramienta de difusión en Argentina (la filial distribuye energía eléctrica en la zona sur de Buenos Aires a 2,4 millones de clientes), que las imágenes son recibidas por una población de entre 6 y 8 millones de personas. ¿Resultado? De las 88 imágenes de niños perdidos publicadas, se han resuelto de forma satisfactoria 67 casos. “La historia que alcanzó mayor repercusión fue la de una madre que encontró a sus tres hijos luego de dos años de búsqueda”, recuerda la presidenta de Missing Children de Argentina. Y añade: “A los niños les habían dicho que su mamá había fallecido mientras ella los buscaba enérgicamente por todos los medios. Publicada la fotografía de uno de ellos, su maestra de escuela lo reconoció”.

“Un milagro que vino en la boleta de la luz”, tal y como publicó un medio de comunicación argentino, que puede extrapolarse a otros países como Brasil. Allí, desde el año 2006, se han publicado en las facturas 82 imágenes de niños y adolescentes, con el positivo resultado de que 59 de ellas fueron encontrados. En este caso, la iniciativa es del Departamento de Trabajo y Desarrollo Social del Gobierno del Estado de Ceará (STDS, en portugués) que, cada mes, envía fotos y detalles de la desaparición al Área de Responsabilidad Social Corporativa y Medio Ambiente de la filial de Endesa.

“Cada uno de los países en los que hemos implementado este tipo de campañas tienen características propias. Por lo mismo, hemos buscado alianzas con entidades tanto públicas como privadas para que, de alguna manera, se vinculen con esta problemática”, puntualizan desde Endesa. Así, en el caso de la distribuidora que presta servicio en la ciudad de Santiago de Chile, el socio es la Policía de Investigaciones (PDI). “Cuanto más grande es el radio que se pueda abarcar, como, por ejemplo, a través de las boletas, se nos presenta un escenario más favorable ante la inminente ubicación de una persona en situación de presunta desgracia”, señala Adolfo Rocco Tachi, jefe nacional de Ubicación de Personas de la PDI. Y es que dicha boleta llega a más de 1,6 millones de clientes en las 33 comunas en las que presta servicios, lo que equivale a unos 6 millones de personas, aproximadamente. Además, y como mejor es prevenir que curar, la distribuidora perteneciente a Endesa apoya las actividades de educación que realiza la PDI en niños de edad preescolar. “El objetivo es que los menores aprendan su nombre completo y el de sus padres, además de la dirección de la casa y el teléfono”, apunta Paola Visintini, gerente de Comunicación de la filial. También, y a modo de prevención, en el recibo se insta a los padres a que fotografíen constantemente a los niños, con la finalidad de tener imágenes actualizadas, y para que los más pequeños tengan su Cédula de Identidad desde temprana edad. Lo que se pretende con ello es que las acciones de búsqueda sean más ágiles en caso de extravío. Y que, al final, las sonrisas estén por encima de las lágrimas. Como en el caso de las hermanas peruanas María y Blanca, que vivieron dos semanas en la calle, hasta que fueron encontradas.