Economía

¿A qué temen las empresas?

Desde que estalló la crisis, miles y miles de empresas se han visto obligadas a echar el cierre en todo el mundo. En el caso particular de España, por ejemplo, en 2011 el número de disoluciones se incrementó un 8%, hasta superar las 24.000, la cifra más alta desde 2003, según Informa D&B. Y, por vez primera en la historia, los concursos al cierre de 2011 superaron los 6.000. Un dato: más de la mitad tenía menos de 10 empleados.

¿Y cuáles son las expectativas del sector empresarial mundial para 2012? ¿A qué temen más? A los riesgos económicos, a la interrupción del negocio y a las catástrofes naturales según el Risk Pulse de Allianz. Se trata de una encuesta en la que participan más de 150 expertos de Allianz Global Corporate & Speciality (AGCS), la filial dedicada a los grandes riesgos empresariales.

¿Y qué parte de los riesgos económicos (21% de los encuestados) preocupan más? La amenaza de recesión y la crisis de deuda soberana, además del aumento de los precios de las materias primas y las fluctuaciones de las divisas. Por lo que respecta a la interrupción del negocio (el mayor riesgo para el 14% de los encuestados), la centralización de las compras, el aumento de subcontrataciones de proveedores y una producción ajustada al tiempo de entrega permiten reducir costes, pero también hace que las empresas sean más vulnerables a las interrupciones. Las catástrofes naturales (señalada por el 9% de los encuestados) ocupan la parte más baja del podio, e incluyen desde inundaciones y lluvias torrenciales hasta huracanes, tifones o terremotos. El top ten lo completan los riesgos legales y regulatorios, los reputacionales, los inherentes al negocio, los políticos, los ligados al personal, los medioambientales y, por último, los de incendio. Por el contrario, las empresas parecen estar poco preocupadas por los riesgos relacionados con las tecnologías de la información a pesar de que los fallos en los sistemas informáticos pueden derivar rápidamente en costes y millones de pérdidas de ingresos.

Reacciones en cadena

Si cada uno de ellos supone una amenaza de por sí para el éxito empresarial, cuando se combinan entre sí pueden ser una auténtica bomba. “En este mundo tan interconectado y globalizado, los riesgos están muy interrelacionados y crean reacciones en cadena”, afirma Michael Bruch, ingeniero de riesgos de AGCS. Y en 2011 ha habido varios casos que así lo ratifican. Por ejemplo, las catástrofes naturales causaron unos inmensos daños materiales y una interrupción generalizada del negocio en la región de Asia-Pacífico. Y las líneas de producción de Europa tuvieron que detenerse puntualmente cuando los suministros de Asia dejaron de llegar puntualmente. Es el caso del terremoto y posterior tsunami de Japón, que paralizó algunas de las cadenas de montaje de automóviles de diferentes factorías europeas.

Eso sí,  mientras que en Asia-Pacífico preocupan más las catástrofes naturales, en el Reino Unido las empresas miran con lupa los aspectos regulatorios. Y es que los preocupaciones, como la crisis, va por barrios.