Economía

Goirigolzarri y la irresponsabilidad personal

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, dictó ayer una buena conferencia en los premios Emprendedores 2012 organizados por la Fundación Everis. En la conclusión del acto, el ejecutivo explicó que ha notado en España, en las dos últimas décadas, “un movimiento de irresponsabilidad personal”. En las compañías, dijo, hay empleados “que piensan que su contribución es irrelevante, que no va a afectar a la empresa”, y esa situación es grave, porque lleva a las personas a constituirse “en sujetos de derechos y no de deberes”, a buscar “que haya otros que busquen las soluciones: los que mandan en la empresa o el Gobierno”, y conduce a “un fatalismo que es cómodo y útil para la autojustificación, pero es letal para construir una sociedad próspera”. En dos frases que se podrían conectar con la parálisis o el pesimismo que hay actualmente en la sociedad española, Goirigolzarri afirmó que “el futuro no está escrito. Lo escribimos nosotros”, y que “nuestras vidas están determinadas por nuestras propias acciones”.

Muchos de ustedes pensarán, teniendo en cuenta sus situaciones personales, que la afirmación de Goirigolzarri es matizable. Llevará razón en algunos casos que se les vienen a la cabeza. En otros, habrá que ver si los “jefes” de esas personas se han ocupado de que sus subordinados cobren lo que deben cobrar, les tratan con respeto, procuran que puedan desarrollarse profesionalmente… Habrá que ver si han sido capaces de crear un clima que favorezca que esas personas contribuyan con sus ideas a las soluciones de las que él habla, o no, porque, si no lo han hecho, quizá esa sea la razón de su “irresponsabilidad personal”, que está claro que no favorece a la empresa.

En cualquier caso, el mensaje de Goirigolzarri es positivo, porque anima a moverse. Este curtido empresario, con más de treinta años de experiencia en la banca a sus espaldas, ha sido testigo de lo que él llama un “cambio competitivo global” en la última década. Las grandes empresas integradas verticalmente ya no compiten con otras grandes, sino con miríadas de pequeñas firmas que no tienen tantas trabas organizativas y que pueden acceder a un mercado global. “Nunca ser empresario ha sido tan fácil como ahora, ni el conocimiento ha sido más importante que el capital. Este es un mundo de oportunidades”, dijo en el acto. Además de los emprendedores, Goirigolzarri cree que también este es un mensaje para las empresas. “En este nuevo marco competitivo y dinámico, no podemos meternos debajo de la mesa. Hay nuevas oportunidades para quien las entienda”, afirmó.

Como no podía ser de otro modo, el presidente de Bankia señaló que urge mejorar la imagen de los empresarios. “Menos del 50% de la población española tiene una imagen positiva de ellos. En Estados Unidos es casi el doble”, dijo. También hace falta avanzar en la conexión entre universidad y empresa. “Nuestros principales esfuerzos han de estar en la universidad. No tienen incorporada esta prioridad (la conexión con la empresa)”.

Goirigolzarri animó a los emprendedores a pensar en proyectos globales y a largo plazo, no solo pensando en venderlos. Afirmó que la Administración Pública puede jugar un papel de acompañante en los proyectos, no de liderazgo. Y, sobre financiación, afirmó que no conoce ninguna startup razonable que haya carecido de ella.

La presencia de Goirigolzarri se añade a la de otros grandes empresarios que últimamente han apoyado con su presencia actos de emprendedores. Por ejemplo, Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL, que hace unas semanas presidió generacción, un proyecto de Cotec y Deloitte para impulsar el espíritu emprendedor de los jóvenes. Aunque Villar Mir estaba allí porque preside Cotec, no cabe duda de que el relato de su experiencia en la creación de un gigante como OHL aportó a los jóvenes emprendedores.  A ver si se suman más.