Economía

El PSOE, sin el PSC, sólo habría gobernado en los 80

Tres citas con las urnas: la de 1982, la de 1986 y la de 1989. Éstas son las únicas elecciones que habría ganado el PSOE sin el PSC. Sólo en los 80, en un contexto político de liderazgo indiscutible de Felipe González -de emergencia de Alianza Popular primero y del PP, después, y de decadencia de UCD primero y de CDS, después-, el PSOE podía haber prescindido de los escaños de sus socios catalanes. De esta forma, tirando de hemeroteca, podemos analizar la importancia de la crisis política que se ha abierto en las filas socialistas esta semana, después de que el PSC rompiera por primera vez en la historia la disciplina de voto del PSOE en el Congreso de los Diputados tras apoyar el derecho a decidir en Cataluña planteado por CiU.

Es verdad que, tras 35 años de historia común, en Madrid, el PSOE no se entiende sin el PSC y que sin ese acuerdo fraguado entre 1977 y 1978 para concurrir juntos habría una marca PSOE propia en Cataluña, pero también es cierto que, sin su alianza, ni siquiera Felipe González habría conseguido imponerse a José María Aznar en 1993. Sin los 18 diputados que ese año obtuvo el PSC, González y Aznar habrían empatado con 141 escaños.

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Además, siempre se ha dicho que los buenos resultados del PSC llevaron y mantuvieron a José Luis Rodríguez Zapatero en la Moncloa y las cifras hablan por sí solas: los 21 diputados del PSC inclinaron la balanza en 2004, y los 25 de 2008 hicieron lo propio después de que el PSC consiguiera los mejores resultados de su historia en unas generales (igualó los de 1982).

Mientras, en los últimos comicios, los del noviembre de 2011, en los que el PSOE obtuvo su peor resultado -110 diputados-, el partido que hoy lidera Pere Navarro también marcó mínimos desde 1979: 16 parlamentarios.

El debate sobre el futuro de Cataluña sigue ahí pero, de perfil, ha generado una verdadera catarsis en el PSOE, donde muchos barones defienden con uñas y dientes la E de español. Además, se ha cobrado su primera víctima política tras la dimisión de José Zaragoza como secretario general adjunto del Grupo Parlamentario Socialista y ha vuelto a situar en primera línea las aspiraciones de Carme Chacón a nivel nacional y su encrucijada en el PSC tras el toque de atención de Navarro.

Hoy, la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, ha avanzado que desde “la semana que viene” trabajarán para “restablecer un nuevo marco de relaciones para seguir juntos en la diversidad”. “Cataluña y España necesitan un PSOE y un PSC unidos y fuertes”. Dicho queda.