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Aún nos pueden apretar más las tuercas

No va a haber nuevos ajustes. Así de tajante ha respondido el ministro de Economía, Luis de Guindos, a la Comisión Europea que ha reclamado otra subida del IVA, un nuevo impuesto sobre carburantes, retrasar la jubilación y una reforma laboral más ambiciosa. “El Gobierno español considera que eso es suficiente”, aseguró Guindos para recordar que España ya subió los tipos del IVA el año pasado y que algunos productos pasaron de tener un IVA reducido a uno general.

Ahora bien, ¿hay margen para pedir a la población nuevos esfuerzos? Los expertos reconocen que lo peor ya ha pasado, que ya se han pedido los grandes sacrificios a los ciudadanos que, admiten, están al límite de la conflictividad social. Pero avisan de que aún quedan muchos flancos en los que pueden colarse los responsables de las arcas públicas para cumplir con un objetivo de déficit que les sigue quitando el sueño.

Son pocos, por no decir ninguno, los impuestos que han escapado a subidas en esta crisis: IRPF, IVA, Sociedades, IBI, Especiales… Además, se ha creado un tributo del 20% sobre los premios de Loterías, se ha prorrogado Patrimonio y, por imposición directa de Bruselas, se ha suprimido para 2013 la deducción por vivienda que ahorra de media 34.000 euros por inmueble a lo largo de la vida del préstamo. Eliminar su retroactividad podría ser el siguiente paso, avisan con la boca pequeña algunos expertos.

En líneas generales, los economistas hablan con una sola voz: ya se grava en exceso al contribuyente. Y la comparativa con el resto de la UE y otras grandes economías les da la razón. España está a la cabeza en impuestos, sobre todo, directos. Con este escenario, ¿hay margen para más subidas fiscales? Entramos en el terreno de la especulación… pero argumentos no faltan.

Impuestos

El IVA, como reclama Bruselas, sería el primero en la lista. El hecho de que en esta crisis haya pasado del 16% al 21% no implica que su escalada se pueda dar por finalizada. El profesor del IESE, José Ramón Pin, tiene claro que hay margen para gravar más el impuesto al consumo, hasta el 23%, tipo en el que se sitúa en economías intervenidas como la griega, la irlandesa o la portuguesa. Con el Impuesto sobre la Renta, sin embargo, pueden estar algo más tranquilos porque, tras el alza del IRPF en enero del año pasado, España ha pasado a situarse en quinto lugar entre los países que más pagan. No hay muchas más posiciones que escalar. Eso sí, atención, porque los economistas recuerdan que esta subida es “temporal”, para 2012 y 2013, y los plazos para cumplir con Bruselas, por el momento, ya se han ampliado hasta 2014. Esto no hace descartable una prórroga. ¿Y un impuesto sobre las grandes fortunas? Los técnicos lo ven más bien como una operación estética que como una medida efectiva para hacer caja…

Si hablamos de Impuestos Especiales, muchos encienden también las alarmas. “Hay recorrido para incrementar los tributos sobre bebidas alcohólicas y sobre hidrocarburos –en pleno debate sobre la fiscalidad verde–”, reconoce el presidente de la Asociación de asesores fiscales Aedaf, Antonio Durán- Sindreu. Hay más caramelos para el Fisco, según el secretario general del sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha, José María Mollinedo: gravar la producción de la energía eléctrica, un impuesto sobre transacciones financieras con el que recaudar hasta 5.000 millones y, por encima de todo, un plan de lucha contra el fraude efectivo que reduzca la economía sumergida del 23% actual al 13% de media europea. ¡Se ingresarían 38.500 millones!

Las empresas tampoco están fuera de peligro. Los analistas recuerdan que un tipo de Sociedades en el 30% ya nos sitúa a la cabeza de Europa en la imposición sobre los beneficios pero a nadie se le escapa que, aunque cada vez menos, siguen siendo bastantes las deducciones en las que las compañías encuentran resquicios para, finalmente, pagar menos a Hacienda.

Además, no podemos olvidar que no sólo de impuestos propiamente dichos viven las arcas públicas. Las tasas y los cánones cada vez están más de moda en un contexto en el que hay hambre recaudatoria. Y los políticos se están volviendo tremendamente imaginativos..

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