Estilo de vida

Cuando ir a la nieve es mucho más que esquiar

Ir a la nieve ya no es sólo esquiar. Las estaciones más exclusivas ponen a su disposición actividades que marcan la diferencia y que permiten combinar los descensos por cientos de kilómetros blancos con experiencias, para realizar en solitario o en familia, que no olvidará fácilmente. ¿Quiere algunos ejemplos? ¡Tome ideas para su próxima visita a la nieve!

trineosbuenoCERLER. Empezamos nuestro recorrido en el Pirineo aragonés. Estamos en el valle de Benasque (Huesca), el más alpino de toda la cordillera –tiene hasta 60 picos de más de 3.000 metros–. En ese privilegiado enclave se ubica la estación de Cerler que, entre otras cosas, presume de contar con el descenso esquiable más largo de España (9 kilómetros sin una sola parada). Son muchos los rincones y pistas que merecen la pena y que, de forma gratuita, le descubrirán los 1.500 embajadores de la estación, pero Cerler les propone además varias actividades para poner a punto la adrenalina. La más novedosa es el speedride, una combinación de esquí y parapente de la que disfrutar por 50 euros. Aunque no lo parezca, en este deporte –que nació en los Alpes hace cuatro años– prima el esquí sobre el vuelo y para practicarlo basta con tener un nivel medio. Eso sí, los más atrevidos (y duchos en la materia) tienen más opciones: podrán emular a los profesionales en las pistas de cronoslalom, de snowspeed o de boardercross.
Sin necesidad de calzarse los esquíes o la tabla, pero en contacto directo con la nieve y la naturaleza, ahí van dos sugerencias. De día y por 18 euros, pueden disfrutar en familia de una aventura propia de Laponia: una excursión de media hora con trineos tirados por perros Huskyman. Por la noche, ¿qué les parece realizar un safari nocturno, montados en una máquina pisapistas, para conocer, desde dentro, cómo se preparan las pistas y cómo se fabrica la nieve? El recorrido, con cena incluida, cuesta 90 euros.
Otra recomendación: si después de haber disfrutado, por ejemplo, de conducir una moto de nieve (desde 45 euros) quieren relajarse y combinar montaña y playa, no duden en pasarse por Sarrau Beach, una barra de hielo al aire libre con una gran terraza y ambientación playera (hamacas incluidas), donde refrescarse mientras se disfruta de las vistas del Aneto. ¡Por cierto, todo forfait, al final del día, es canjeable por una caña con una tapa en la cafetería panorámica Remáscaro!

HeliinteriorBAQUEIRA BERET. Seguimos nuestra ruta blanca por los Pirineos, pero hacia el este y llegamos a la estación con el mayor dominio esquiable de España, casi 2.000 hectáreas: Baqueira Beret. Estamos en el Valle d’Aran, en la provincia de Lérida. La oferta de actividades après-ski es amplia, pero nos permitimos destacar una de las más exclusivas: el heliski, que consiste en volar en helicóptero hasta lo más alto de una cima para, después, descender esquiando. El precio mínimo, si se realiza una sola bajada, es de 190 euros, pero también se ofrece la posibilidad de pasar un día entero volando y esquiando y realizar hasta cinco descensos por 790 euros (para cerrar un grupo el precio por persona es de 950 euros). Ahora bien, si prefiere sólo volar y contemplar las preciosas vistas del Pirineo catalán tiene la opción de reservar un helicóptero a partir de 380 euros (viaje de 15 minutos para cinco pasajeros).
Sin necesidad de despegarse del suelo, Baqueira ofrece varias excursiones especiales más o menos moviditas. Por un lado, puede reservar una moto (desde 90 euros) o bien realizar una ruta con raquetas (50 euros). También puede pasear en un trineo tirado por perros durante media hora (40 euros) o contratar una oferta más completa: está disponible una ruta entre pinos y abetos hasta alcanzar el pueblo semiabandonado de Montgarri, donde parar a comer (160 euros) o, si prefiere, cenar (180 euros). Incluso, puede soltarse a conducir el trineo (100 euros una hora). Y recuerde, ¡los menores de 10 años pagan la mitad! Ahora, si lo que quiere es un recorrido más tranquilo, basta con cambiar de guía y que sean los caballos los que tiren del trineo. Sus cascabeles serán el único sonido en la media hora de paseo (30 euros). ¿Le parece terminar –o amenizar– la jornada con una copa de champagne en el espacio Moët Winter Lounge?

DivingbuenaVALLNORD ANDORRA. Sin dejar atrás los Pirineos, cruzamos al Principado. A escasos kilómetros de Andorra La Vella, Vallnord nos ofrece otra perspectiva de la nieve. ¿Se imagina sumergiéndose bajo el hielo a 2.060 metros de altura? Si le atrae el submarinismo, sepa o no bucear, puede tener su bautizo de hielo en la balsa de La Canaleta (12 metros de profundidad). De día, esta heladora experiencia cuesta 95 euros; de noche, 130 euros. Si no es su estreno en la inmersión, puede, practicando el esquí fuera pista o a través de un helicóptero,  llegar y sumergirse en los 23 metros de los lagos de Tristaina, que forman parte de uno de los circos de origen glacial más representativos de la zona (385 euros un mínimo de cuatro personas).
Después de vivir la nieve desde abajo, Vallnord Andorra también le propone disfrutar del manto blanco desde arriba. Puede sobrevolar las pistas en helicóptero desde 70 euros para obtener la mejor fotografía y, si es del club de los valientes, atreverse con el speedride a partir de 95 euros (cuatro horas). Si lo que le apetece es probar la experiencia, pero su nivel de esquí no es muy alto, anímese con una primera toma de contacto en la vela biplaza (45 euros), en la que irá acompañado por un monitor.
Además, sin que esquiar sea un requisito, puede descubrir bonitos parajes de la mano de dos vehículos que caminan por la nieve: el más grande se llama gicafer (25 euros); el más pequeño, que puede conducir usted mismo, es el buggy (desde 50 euros). También puede realizar ski bike (22 euros) o excursiones de trineos con perros (28 euros).

divisado-marruecosbuenaSIERRA NEVADA. Dejamos el norte para trasladarnos a la estación más meridional de Europa: Sierra Nevada. La estación vende su buen tiempo con orgullo porque nadie puede discutirle que, en sus pistas, dos de cada tres días luce el sol. Con ese pretexto, pone a su disposición una de las actividades más bonitas para disfrutar de la nieve sin tener que enfundarse los esquíes. ¿No le motiva contemplar el atardecer –con aperitivo casero incluido– desde la Veleta, la cuarta cumbre más alta del país (3.470 metros)? La excursión en máquinas pisapistas permite, por 62 euros, divisar las espectaculares vistas de Granada iluminada (a 32 km.), así como las costas Tropical y almeriense.
Hay más alternativas para un día especial. A primera hora, si quiere garantizarse que, sin esperas ni competencia, va a ser el primero en abrir pista, puede contratar por 32 euros el servicio primeras huellas. A última hora, puede realizar esquí nocturno. Además se le ofrece la posibilidad de probar el paraski biplaza (80 euros), donde el piloto se encarga de todo.
Sierra Nevada da mucho protagonismo a los más pequeños: bicislalom, biciski, sillaski o tiro con arco son algunas de las opciones de la zona recreativa Mirlo Blanco donde pasar una hora de lo más divertida por 17 euros.

¿No se le quedan cortos los días en la nieve? ¡Seguro!