Economía

Cerrado por… ¡falta de sucesor!

Cuántas veces habremos visto en nuestro barrio, en nuestra ciudad, comercios y empresas con las persianas bajadas –y más ahora, con la que está cayendo– y el cartel de “cerrado” colgado. Pero ¿se ha preguntado alguna vez qué historias se esconden tras esas persianas? ¿Por qué ya no volverán a abrir? La culpa es la crisis, pensarán, que nos está crujiendo a todos. Sí, eso pasa, cómo negarlo, pero le sorprendería saber la cantidad de casos que hay en los que, ¡atención,  los dueños no tienen quien continúe el negocio. Sí, como lo oye. Cada año se pierden en la Unión Europea 150.000 empresas y con ellas, 500.000 empleos se desvanecen, porque “no hay mecanismo adecuados para la transmisión de negocios”, explica Daniel Calleja, director general de Empresa e Industria de la Comisión Europea.

Si, además, atendemos al imparable proceso de envejecimiento de nuestra sociedad, la jubilación supone para muchos empresarios el fin de la empresa, la mayoría de tamaño medio y pequeño. La Unión Europea prevé que un tercio de los empresarios se jubilará en los próximos diez años, lo que afectará a unas 800.000 empresas y a 2,8 millones de empleos anualmente. Extrapolando estos datos a casa, se calcula que cada año unas 50.000 empresas desaparecen en España por motivos no económicos. ¡Qué escalofrío!

Para luchar contra los problemas que representa la falta de relevo generacional, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y la Fundación Cecot han firmado un convenio para desarrollar un plan de apoyo a la transmisión de empresas que agilice y de opciones de continuidad a las pymes. El objetivo en 2013 es unificar los distintos programas de transmisión de empresas de ambas instituciones, creando así un mercado único. Las actuaciones del plan se centrarán en la concienciación de los potenciales compradores y vendedores, en la formación de intermediarios y en el acompañamiento durante el proceso de transmisión de empresas. Y para hacerlo realidad,  el plan está dotado con un presupuesto de  156.950 euros. ¿Es suficiente? Posiblemente, no, pero cualquier pasito dado en esta dirección es bienvenido si se consigue revertir una tendencia que pone los pelos de punta.