Economía

China ya no solo copia, también innova

Si la idea que tiene de China es la del país donde todo se puede copiar, empiece a cambiar el chip. No es que que su concepción del país sea errónea, pero empieza a quedarse desfasada. La segunda mayor economía del planeta es una superpotencia en casi todo (y lo quiere ser en todo). Incluso en innovación. Según los últimos datos de la Oficina Mundial de Propiedad Intelectual, el gigante asíático es el primero en aplicaciones de diseño industrial y el segundo por número de patentes y por marcas registradas. Es más, la oficina de patentes de China se convirtió en 2011 –último dato disponible– en la mayor oficina de patentes del mundo. Al tiempo que el país se convierte en una fortaleza innovadora, una naciente clase media que se contabiliza por millones empieza a demandar productos de valor añadido. “La demanda y la oferta de propiedad intelectual crecen en paralelo”, señalaba un reciente e interesante artículo en Forbes.

Fuente: WIPO Statistics Database, Octubre 2012
Fuente: WIPO Statistics Database, Octubre 2012

Las empresas chinas también ganan posiciones. Según la prestigiosa lista de las mayores empresas que cada año publica Forbes, dos empresas chinas encabezan el ranking en la última edición: los bancos Industrial and Commercial Bank of China Limited (ICBC) y el China Construction Bank, por delante de las estadounidense JPMorgan Chase y General Electric. Entre las diez primeras del mundo se colaban también dos compañías chinas más:Agricultural Bank of China y PetroChina. Y en otros casos, las distancias se van acortando a pasos agigantados: la energética China Longyuan Power, filial del conglomerado China Guodian corporation, reconocía el pasado abril que se mantiene como segundo operador eólico del mundo “acortando cada vez más la distancia que nos separa del líder, Iberdrola Renovables”.

Claro que también el gigante asiático lidera otros rankings menos prestigiosos en cuestiones de déficit denocrático –el gigante sin libertades, según Amnistía Internacional– o medioambiental. De hecho, China ya contamina más que Estados Unidos y Europa juntas. Es la cara y la cruz de una misma realidad, la del país más poblado de la Tierra.