Economía

PayPal, la cartera en la nube

La nube está llena de carritos abandonados. ¿Sabían que el 50% de la gente que pone algo en el carrito de la compra en Internet lo abandona, no lo compra? Cambios de opinión a última hora, falta de saldo en la tarjeta de crédito y fallos en la conexión de la Red tienen mucho que ver. Pero hay otros dos motivos que, según las encuestas, llevan a vaciarlo en la tienda online y no en casa: la desconfianza y la complejidad en el proceso de pago por Internet.

Desconfianza porque a nadie le gusta que sus datos financieros circulen por todas y cada de una de las páginas web en las que compra. El 56% de las personas que no se atreve con el e-commerce argumenta que es por miedo a dar sus datos personales, y el 45% reconoce abiertamente que no se fía de las formas de pago.

Complejidad porque además de tener la tarjeta de crédito a mano y facilitar toda esa información confidencial, en muchas ocasiones, la compra crea al cliente online otras obligaciones. Al 12% le resulta realmente complicado comprar a golpe de click. ¿Quién no ha tenido nunca que registrarse de forma expresa en una web antes de comprar en ella? ¿Quién no se ha levantado a por el móvil para confirmar, gracias a un sms, la contraseña antes de efectuar el pago definitivo? Todo esto ralentiza mucho el proceso y desanima a muchos consumidores. De hecho, algunos estudios apuntan a que el tiempo medio que se gasta en realizar una compra virtual ronda los 10 minutos.

Carrito2Este doble frente es el que ha atacado PayPal para convertirlo en el eje de su negocio. La empresa estadounidense –perteneciente a eBay– se presenta como intermediaria en el proceso de compra entre el consumidor y el vendedor con un objetivo claro: que los pagos sean más seguros y, también, más rápidos.
El proceso es sencillo. El consumidor, de forma gratuita, puede hacerse cliente de PayPal con el único requisito de tener un correo electrónico y una contraseña. Confiará sus datos financieros –esos que introduce habitualmente en cada pago– a la tecnológica, que se encargará de almacenarlos. A partir de ahí, el comprador podrá desentenderse. Ya no tendrá que rellenar en cada compra electrónica toda una serie de casillas con su nombre y apellidos, su fecha de nacimiento, su DNI, su número de tarjeta y su fecha de caducidad… Bastará con que a la hora de efectuar el desembolso introduzca su mail y su contraseña. “Cuestión de tres segundos y con un fraude casi inexistente, sólo del 0,27%”, se felicitan en la compañía. PayPal se encargará de facilitar toda esa retahíla de datos –de forma encriptada– a las tiendas en las que compremos y al cliente no le costará más, no habrá suplementos.

Éste es el método PayPal, el modelo de negocio de una empresa que nació en 1998 vinculada a las transacciones  de dinero por Internet –con el nombre de Fieldlink– pero que hoy, en pleno boom del e-commerce, planta cara a las aún hegemónicas tarjetas de crédito. “Es el medio de pago exclusivamente electrónico más extendido. Es seguro, rápido, cómodo y válido internacionalmente”, destaca la doctora de la Facultad de Empresariales de la Pablo de Olavide y experta en mobile business, Blanca López Catalán.

Las grandes cifras dejan claro que PayPal funciona y que está haciendo caso omiso a la crisis. La tecnológica, con casi 13.000 empleados, opera en 25 divisas en 190 países y tiene más de 123 millones de clientes. Sólo en España hay más de dos millones de cuentas activas y su cartera crece a ritmos de un cliente cada dos minutos. En 2012, se efectuaron pagos por 112.000 millones de euros con PayPal, y sus ingresos anuales alcanzaron los 4.300 millones, lo que supone un crecimiento del 26% en un año.

¿Cómo obtiene PayPal esos números negros en estos tiempos de números rojos? Seguro que no le ha pasado desapercibido que hemos hablado de gratuidad en varias ocasiones, pero siempre refiriéndonos al comprador. Al cliente no le cuesta dinero crearse una cuenta de PayPal (ni varias si lo hace en diferentes divisas), tampoco tiene un coste su permanencia ni le van a cobrar por darse de baja. Además, le sale gratis realizar transacciones nacionales y pagar a través de PayPal para comprar en Internet (el gasto medio es de 60 euros y sólo habrá recargo si compra en otra moneda).

Sin embargo, en ese proceso de compra, el vendedor sí paga. La compañía que quiere ofrecer sus productos o servicios con ese plus de fiabilidad que garantiza la tecnológica tendrá que abonar una comisión en función de las ventas mensuales que realice a través de PayPal. Hasta los 2.500 euros, pagará el 3,4% de cada operación realizada más un fijo de 0,35 euros. A partir de ahí, el porcentaje se irá reduciendo a medida que el volumen de ventas sea mayor. En los micropagos (productos que cuestan menos de 5 euros), el porcentaje de comisión se amplía al 5%, pero el coste fijo se reduce a 5 céntimos.

 

PayPal4De momento, el saldo de PayPal es más que positivo: su fórmula de pago ha convencido a más de 20.000 compañías en España, en especial, pequeñas y medianas empresas que han encontrado en su método una forma  sencilla y rápida de recibir pagos. Las grandes compañías, sobre todo, de moda, viajes y electrónica, tardaron poco en sumarse a su forma de entender el pago por Internet. Con grandes y pequeñas empresas, PayPal empezó entonces a sacar partido a un negocio que hoy supone un 60% de su facturación global.

El 40% restante sigue vinculado al nombre que dio a PayPal la proyección internacional que hoy tiene y, durante muchos años, la mayoría de sus ingresos: eBay. En 2002, la web de subastas más internacional quería contar con una fórmula sencilla de pago y, tras meses de negociaciones, compró PayPal, una empresa poco conocida que llevaba sólo unos meses cotizando en el Nasdaq.

La tecnológica presidida por David Marcus, tiene claro que su futuro pasa por el pago con el móvil. Y su crecimiento ya es una realidad: una décima parte de los desembolsos realizados el año pasado (10.800 millones) se procesó desde el teléfono o la tableta y no desde el PC. Hay otros retos. “Hay que ser rápido para neutralizar alguna start up que llegue con una solución nueva, seguir innovando y mantener la ventaja sobre la competencia”, apunta Estanis Martín de Nicolás, director de PayPal España y Portugal, para destacar que en las grandes cadenas de EEUU ya se puede comprar vía PayPal aunque te hayas olvidado en casa cartera y móvil.

“Somos una cartera en la nube. Nuestra obsesión pasa por asegurarnos de que quien quiere comprar, compra”, defiende Martín de Nicolás para sacar pecho por sus porcentajes: con PayPal, el 70% de los consumidores que pone algo en su carrito de la compra, lo vacía en casa.