Economía

Empresario, ¿quieres ganar dinero y crecer? Pues cuida al trabajador

En la actualidad los inversores buscan en las compañías un crecimiento sostenible a largo plazo y vigilan con ahínco el cumplimento de las prácticas medioambientales, de gobierno corporativo y de responsabilidad social. En este último punto es donde entra en juego la gestión de las personas, el también llamado talento de la compañía. “Los fondos solicitan información del tipo de contrato que tienes con los empleados y también de las políticas de formación”, recuerda Steven Fernández, director de Relaciones con Inversores de Abertis. Este creciente interés de los mercados se está teniendo cada vez más en cuenta en las compañías hasta el punto de que en empresas como Danone se utiliza la parte variable del salario como acicate para preservar la responsabilidad social corporativa. “Los bonus que reciben los ejecutivos de esta empresa no tienen solo el componente de las cifras financieras trimestrales de la compañía y la cotización de la acción, sino que contemplan con igual importancia los resultados individuales, de grupo y los objetivos medioambientales y sociales”, añade Ignasi Carreras de ESADE.

Pero, ¿por qué los mercados han cambiado ahora su estrategia y se preocupan por cuestiones tan, en un principio, alejadas de su función como la gestión de las personas? “En la actualidad es más importante el cómo se crece que el mero hecho de crecer. Por eso, la gestión del talento de las personas, que es clave en los planes de expansión de las compañías, se ha convertido en parte fundamental en las variables que estudian de los analistas”, responde Julia Prats del IESE.

dentro¿Exagerado? Para nada. Y para comprobarlo basta con ver la exitosa marcha de las compañías que la consultora Great Place to Work premia cada año con el título de los mejores lugares para trabajar. Al frente de la clasificación mundial de este particular paraíso del empleado se encuentra la firma tecnológica estadounidense SAS Institute. Pues bien, esta empresa, que da empleo a más de 13.000 personas, creció un 5,4% en el último año hasta alcanzar una facturación de 2.800 millones de dólares. En cuanto a sus beneficios, ya van 37 años seguidos en los que esta compañía presenta números negros. Para conseguirlos, jamás se ha recortado en los beneficios y en los salarios de los empleados. Muy al contrario, SAS tiene marcada a fuego esta frase que su presidente, Jim Goodnight, recuerda siempre que tiene ocasión: “Trata a los empleados para que marquen la diferencia y lo harán”.

Los encantos de Google. La segunda multinacional que aparece en el listado de las mejores empresas para trabajar es Google, la primera según otro estudio de la revista Fortune. Muchos conocen las enormes ventajas que tiene la plantilla de esta tecnológica (comida gourmet gratuita, lavandería, limpieza en seco, un complejo deportivo al aire libre, visitas de celebridades…), que el pasado año batió su récord de ventas, superando por primera vez los 50.000 millones de dólares. En cuanto a los beneficios, la cifra ascendió a cerca de los 11.000 millones de dólares.
En cuanto a España, los estudios premian a ING Direct como un sitio ideal de trabajo entre las firmas de entre 500 y 1.000 empleados. Pues bien. En 2012, el banco holandés creció un 3,1% en fondos gestionados y un 2,3% en nuevos clientes. Obviamente la plantilla ha cobrado sus extras por la buena marcha del negocio. “Cuando una empresa va bien hay que compartir los beneficios”, asegura Santiago Vázquez, responsable de Recursos Humanos de la operadora gallega de cable R. Una empresa que predica con el ejemplo ya que toda su plantilla cobró un extra del 12% cuando lanzaron la telefonía móvil y un 30% cuando se completó la red de cable.

No hace falta romperse demasiado la cabeza para deducir que unos empleados contentos estarán más predispuestos a hacer algunos sacrificios en aras del crecimiento futuro de la empresa, que otros insatisfechos. La farmacéutica Novartis es quizá el mejor ejemplo que existe en España de compañía que cuida el talento. Al menos eso es lo que opina la consultora Great Place to Work que, en su último informe, ha elegido a este laboratorio como la mejor empresa para trabajar de más de 1.000 empleados. Entre otras cosas, los 3.000 componentes de la plantilla de esta firma tienen posibilidad de acceder a políticas de teletrabajo, total o parcial, que facilitan la conciliación de vida familiar y laboral. También hacen deporte en el gimnasio que hay en la oficina, además de asistir a tratamientos de masaje y recibir clases de yoga. “Ponemos a disposición del empleado un teléfono para resolver problemas ajenos a la empresa, como obtener una segunda opinión médica, o ayudarle en las gestiones administrativas. Es un teléfono que te da soluciones a problemas de la vida real”, añade Alfonso Casero, director de Recursos Humanos de Novartis. Además de los beneficios sociales, la empresa destaca por los planes de desarrollo profesionales. “Se pasa por diferentes puestos para aprender todas las patas del negocio. Forma parte del plan de desarrollo, lo que nos sirve para no tener que contratar personal externo cuando hay que cubrir puestos de responsabilidad”, añade Casero.

La diferencia de Novartis con otros ejemplos vistos en este reportaje es que las ventas en España de esta farmacéutica han caído un 7% en el último año. A pesar de ello, la compañía se sigue reafirmando en sus políticas de retención de talento. ¿Por qué invierte en personas ahora que es justo cuando existen más limitaciones económicas? “Por propio interés. Es cierto que aquí nos preocupamos por la gente, ya que cada una aporta un valor importante al negocio. Pero la realidad es que estos momentos son los más interesantes para invertir en la gestión de personas, ya que se reducen costes. Al tener menos rotación y cubrir los huecos con empleados de la casa, se gasta menos que si tuviera que ir a buscar el talento fuera”, asegura Alfonso Casero.

Resulta evidente que los cambios iniciados por los mercados están transformando todo lo conocido hasta ahora en la gestión de las distintas piezas de la empresa, aunque todavía queda camino por recorrer. Puede, y solo puede, que en un futuro en España se vuelva a hablar de beneficios sociales en vez de recortes y ERES. Tiempo al tiempo.