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Nutrición Center: pierde peso, no la sonrisa

 

Una mujer jóven, delgada, que tras quedarse embarazada pretende recuperar su figura. Para conseguirlo, prueba de todo. Y acaba en un hospital con problemas de salud. Es la historia de muchas españolas. Entre ellas, la madre de Antonio González, fundador de Nutrición Center, la primera compañía del sector de la nutrición cuyas consultas se realizan en farmacias: “Haberte criado viendo eso te mete en la cabeza una filosofía. Y esa no es otra que aquella persona que quiera perder peso lo haga de una forma sana, saludable y sin perder la felicidad”. ¿Y por qué en bóticas? “Es un canal que transmite seriedad porque detrás hay un profesional con un nivel alto de preparación y estudios. Y, junto a un nutricionista, es sinónimo de credibilidad”, añade.

Todo comenzó en 1989 en Huelva, con un herbolario de aproximadamente nueve metros cuadrados, y con una inversión de unos 12.000 euros. Después llegaron a acuerdos con laboratorios españoles. Y, más tarde, comercializaron y distribuyeron los productos de otro francés llamado Physcience, que en 2009 quebró, y que quisieron comprar. “Que un español adquiera una firma francesa es muy complicado. De ahí que, de la noche a la mañana, tuviéramos que sacar una línea de productos. Desde entonces, somos autosuficientes y tenemos canal de distribución propio”, matiza su creador. Además de disponer de un departamento de I+D (su inversión en este apartado supera los dos millones de euros anuales), también compran principios activos en otros países que pasan por controles de calidad en diferentes universidades españolas.

nutricioncenter

Junto a dietas personalizadas, que establecen teniendo en cuenta los parámetros que presentan las personas que acuden a la consulta mediante un estudio previo de su metabolismo (la consulta con los estudios cuesta ocho euros), la compañía ha creado una gama de complementos alimenticios. Su precio medio está entre 16 y 20 euros, y abarca desde el control de peso y el autocuidado, hasta la salud y el bienestar. “Pasar hambre no es sano y acaba con la felicidad. Por eso, les preguntamos a los clientes cuáles son sus gustos y les damos una dieta en función de ellos y de sus necesidades físicas y fisiológicas”, argumenta el fundador.

Con una facturación prevista superior a los 17 millones de euros en el ejercicio fiscal 2012-2013 (abarca desde septiembre a agosto), lo que representa un crecimiento del 17%, su plantilla la componen 386 personas, de las que 300 son nutricionistas. Presentes también en Portugal, en el próximo otoño abrirán en Italia, Turquía, República Checa, México y Argelia.

Aunque admite que el sector de la nutrición en España goza de buena salud, recomienda a toda persona que inicie una dieta que solicite al nutricionista el título universitario que le acredita como experto en alimentación, nutrición y dietética. “No debemos dejar nuestra alimentación en manos de una fotocopia, un libro o una franquicia”, advierte. Y reconoce que lo más bonito que le ha pasado no es que un cliente le haya hecho un monumento por haber perdido peso, como le han prometido miles de veces, sino que se acordaran de él en celebraciones familiares, como un cumpleaños, llevándole un trozo de tarta.