Economía General

Formación a lo largo de toda la vida

Que los puestos de trabajo hoy no son para siempre, es un hecho. Formarse a lo largo de toda la vida es ahora la clave para adaptarse y progresar. El querer aprender y mejorar es una actitud vital cada vez más necesaria.

Formarse merece el esfuerzo. Millward Brown, en un estudio realizado entre 1.200 jóvenes de diversos países europeos, nos revelaba que no solo tienen más probabilidades de conseguir empleo los titulados universitarios, sino que cuentan con un mayor acceso a mejor sueldo y más satisfacción con su situación laboral. Además, aquellos que habían estudiado fuera de su país se sentían claramente mejor preparados para trabajar fuera o en una multinacional. En este sentido, conviene repasar algunos datos. El postgrado oficial universitario en la Comunidad de Madrid, con una cifra aproximada de 26.000 alumnos, ha crecido solo un 5% en 2012 respecto al curso anterior, después de haber vivido incrementos de cifras de dos dígitos. Esta subida se debe fundamentalmente a las titulaciones ofertadas por las universidades privadas, que registraron un incremento del 25%, dato que compensó el 5% de decrecimiento entre las titulaciones oficiales de las universidades públicas. Además, es previsible que en el curso académico que comienza ahora, con la subida de tasas y los recortes en las ayudas públicas, estas cifras bajen todavía más.

Los criterios principales a la hora de elegir una formación de postgrado son variados: el prestigio de la institución, la calidad académica del programa en concreto y, cada vez más, la empleabilidad y conexión con el mundo profesional. Se tiende a buscar la especialización, siempre con la expectativa de lograr un puente hacia el mercado laboral o una mejora de la situación profesional.

En línea con la búsqueda de empleabilidad, las titulaciones de Humanidades en el curso 2012-2013 decrecieron un 16%. Mientras, las relacionadas con las Ciencias Sociales crecieron más de un 13% (Derecho, Educación, Economía, Empresa, Finanzas o Marketing). El área de las TIC se mantiene pese a los datos de empleabilidad que muestran que los puestos de trabajo relacionados con las tecnologías son de los más demandados en el mercado laboral. Enfermería, Farmacia, y el área de Gestión Sanitaria también están en crecimiento.

La revolución de la tecnología en la Educación. Con estos datos no podemos concluir que se estudia menos. Solo nos dicen que el mercado de másteres oficiales universitarios ofertados en la Comunidad de Madrid parece haber dejado de crecer. Pero, por un lado, las universidades también ofrecen titulaciones propias y cursos de postgrado. Y por otro, la especialización no está solo en las universidades tradicionales.

Sirva como ejemplo que, gracias a Internet, cada vez hay más educación a distancia, que permite la flexibilidad de horarios que demanda el estudiante. La formación de postgrado no solo es universitaria, las escuelas de negocio, por ejemplo, tienen una gran calidad y tradición en nuestro país. Y academias de todo tipo, nuevas escuelas de negocios, escuelas especializadas en un área concreta o empresas que comienzan a dedicarse a la formación, florecen en la red. Cualquiera puede apuntarse gratuitamente y estudiar con docentes de las mejores universidades del mundo en plataformas como Coursera, edX, o MiriadaX. Y, a la vez, puede crear e impartir un curso gracias a plataformas como Udemy o Floqq.

Elegir bien y saber qué master, postgrado o curso de especialización resulta el adecuado según nuestras expectativas y el esfuerzo en tiempo y dinero que estemos dispuestos a dedicar, es complicado.

Las universidades y escuelas de negocio deben aportar un valor añadido a la formación. Los programas tienen que estar siempre actualizados y es necesario que exista un gran trabajo de innovación en su diseño, siempre adecuado a las salidas profesionales del momento. La figura del mentor, que orienta en la formación individualizada y ayuda en el desarrollo de competencias, junto con los programas de continuidad y reciclaje para toda la vida, cobran un papel crítico y diferencial en la formación de postgrado.

Además, un claustro excepcional y en conexión con el mundo profesional, junto con formación en idiomas, estancias internacionales y el apoyo en la búsqueda de empleabilidad, completan el diseño de un buen programa. El saber académico tiene el gran reto de aportar este valor y de avanzar conforme al mercado y la tecnología en las empresas.