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Las medidas que los empresarios reclaman de cara a 2014

 El Gobierno ha aprobado una simplificación de las clases de contratos laborales, que pasarán desde los 42 actuales a 4: indefinido, temporal, contrato de formación y aprendizaje y contrato en prácticas. El objetivo es facilitar a los empleadores, especialmente pymes y autónomos, los trámites de contratación y el conocimiento de las bonificaciones de las que se puede beneficiar, según ha explicado la ministra de Empleo, Fátima Báñez. ¿Coincide esta vuelta a la Reforma Laboral con las peticiones de los empresarios?

En Capital hemos reunido a los representantes de las empresas para hacer balance del año que está terminando, y para comprobar cuáles son las peticiones que hacen al Ejecutivo de cara al 2014.

Seguro que alguna vez se ha preguntado cuál es el factor diferencial de la marca España. La verdad es que resulta complicado definirla porque no tiene una visualización clara. Los franceses son moda; los italianos, comida, pero… ¿y los españoles? ¿Qué somos? Quizá por eso el director general del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), Fernando Casado, reconoce que no le gusta la Marca España, “porque la imagen viene dada por muchos factores”. Razón parece que no le falta, ya que no solo las empresas componen la fotografía, influyen también los éxitos deportivos, la cultura, el turismo… En definitiva, apunta Jesús Terciado, vicepresidente de CEOE y presidente de Cepyme, la marca España “es el conjunto” y, en ese todo, los empresarios consideran que tienen que jugar un papel fundamental. “La Marca España deben liderarla las compañías y no los políticos”, defiende Terciado.

DESAYUNO01-5Una imagen de país que muchas veces se ha visto dañada por acontecimientos como la huelga de basuras de Madrid, las fotografías de gente rebuscando en los contenedores publicadas por The New York Times o esas portadas de otros medios como Financial Times o The Wall Street Journal hablando de lo mal que están nuestros bancos y lo elevada que es nuestra deuda. Algo que pone los pelos de punta en casa y que daña la imagen que tienen de nosotros porque “los medios –según Casado–magnifican lo negativo”. Eso sí, el responsable del CEC reconoce que la percepción “es mucho más positiva ahora que hace ocho meses” cuando se hablaba de un posible rescate a la economía española. Hoy, asegura, estamos “en un punto de inflexión, y la percepción es mucho más positiva fuera que dentro”.

Y como prueba de que las cosas no están mal, un dato: desde 2009, los fondos extranjeros han colocado 90.000 millones de euros en empresas españolas. De hecho, hace unos meses había problemas para determinadas emisiones y “ahora ya no hay ninguno”, apunta el director general del Consejo Empresarial. Pero hay más. Los empresarios explican que, poco a poco, las firmas españolas se han ido ganando a pulso su imagen en el exterior por el vuelco que han dado las exportaciones. “Es un proceso histórico e irreversible”, señala Mónica Oriol, presidente del Círculo de Empresarios.

El tamaño importa. Según el Perfil de la empresa exportadora del ICEX, ahora mismo hay 119.000 compañías que han sacado su actividad fuera de nuestras fronteras, pero solo el 33% de ellas exportan de forma regular –es decir, que llevan cuatro años haciéndolo–. De ese total, 85.000 empresas son pymes que venden fuera un 0,3% del total. Unas cifras expuestas por Jesús Terciado para demostrar que “las pequeñas y medianas empresas tienen todavía un recorrido tremendo y que, además, demuestran que existe un problema de tamaño”.

Una idea en la que incide Oriol, quien también pide hacer autocrítica por la falta de ambición de los empresarios: “¿Para qué íbamos a buscar otros mercados si en casa lo teníamos todo?”. La coyuntura, explica, ha hecho que se produzca “un cambio de mentalidad y empiece a pensarse en la importancia de dar el salto al exterior, pero también de profesionalizar la gestión y crecer”. Eso sí, no sin antes recordar que para que la pirámide empresarial pueda hacerse más grande –esto es que las medianas quieran ser grandes y las pequeñas, medianas–hacen falta cambios normativos.

Es cierto, reconocen, que se han dado algunos pasos. Como botón de muestra las loas que lanzan a la nueva Ley de Emprendedores que entrará en vigor en el mes de enero, aunque consideran que se queda corta en muchos aspectos. Por ahora, dicen, no se han conseguido adoptar medidas que animen al crecimiento. “No hay incentivo”, añade Terciado. “Más bien al contrario. No hay nada que te permita tener una empresa más grande o fusionarte, apostar por la innovación y mejorar tu fortaleza financiera”, insiste el vicepresidente de CEOE. Se trata, en definitiva, en opinión de Oriol de “animar al emprendedor a que se convierta en empresario”.

Reforma laboral. Donde los patronos sí ven más avances es en la negociación colectiva, que ha cambiado sustancialmente las relaciones entre empresas y trabajadores. Ahora, explican, hay una relación directa entre ambas partes, sin tener que depender de los convenios, lo que supone “un cambio cultural”, dice Casado. Algo que, además, ha permitido que la mitad de los convenios colectivos que existían hace un año hayan dejado de estar en vigor. Consideran que no tiene sentido, por ejemplo, que una empresa con cinco trabajadores tenga que abordar un proceso de negociación, porque para eso, añade Oriol, “ya tienen el Estatuto de los Trabajadores. Y les sobra”.

Pero no solo eso. Es cierto que también se han producido cambios importantes que han ayudado a mejorar la productividad de los empleados. Terciado insiste en que “hay más flexibilidad interna en las empresas y que las condiciones permiten adaptarse a la situación de la compañía”. Aunque es tajante cuando reclama mayor claridad a la hora de tramitar los Expedientes de Regulación de Empleo, ya que buena parte de ellos siguen judicializándose “porque las reglas son poco concretas y quien tiene que juzgar tiene una deriva ideológica enfocada hacia el trabajador”.

Ante semejante afirmación, la pregunta resulta obvia: ¿Más flexibilidad y más claridad en esas normas implica peores condiciones? “Eso es una pregunta con valoración”, exclama la presidente del Círculo de Empresarios. Y prosigue: “La economía no es normativa. Las condiciones no son ni buenas, ni malas. Son las que se pueden tener. Una empresa no puede repartir lo que no tiene porque, si no, estoy cerrándola”. El vicepresidente de CEOE lo complementa asegurando que “lo que está cambiando es el concepto de calidad del trabajo”. Ya no se busca un empleo de toda la vida, dicen, y eso es una realidad porque “o te adaptas o te adaptas a vivir a un mundo globalizado”, sentencia Oriol.

¿Cuándo se creará empleo? Desde el Consejo Empresarial de la Competitividad estiman que empleo neto veremos de cara al último trimestre del 2014, aunque depende de la coyuntura económica que venga de fuera. Será el inicio del despegue, adelanta Casado, aunque es preocupante el paro estructural y el que viene derivado de la construcción. “Va a costar mucho”, afirman, por lo que va a ser muy complicado que las tasas de desempleo bajen del 17% o 18%. Por eso, los tres reclaman que se ayude a reciclar a todas estas personas, y se dé “una segunda vuelta” a la reforma laboral, que permita a las empresas ser todavía más competitivas, aunque asumen que “va a costar convencer al Gobierno”.

De lo que no se olvidan es de mirar al sector público, contra el que cargan casi al unísono. “Por fin no solo somos las empresas privadas las que nos hemos sangrado”, aunque “es un drama y no podemos alegrarnos”, afirma Oriol.
Muestra de ese ajuste es que las empresas españolas tienen un 18% menos de gente, y están haciendo solo un 5% menos de PIB, explica Casado. No solo esto. Es que además el aumento de la productividad empresarial es palpable, lo que “demuestra que asistimos a un cambio de modelo económico que estaba basado en sectores de mano de obra intensiva, poco valor añadido y nula exportación –como el sector constructor– a niveles con mano de obra selectiva, gran conocimiento, valor añadido y que están exportando”.

¿Cuáles son los sectores que mejor están funcionando? En concreto: el automotriz (del que el 50% se exporta), el agropecuario, la biotecnología, la industria aeroespacial, las TIC, el sector de maquinaria y herramientas. Todos ellos generan el 35% del PIB y emplean a más de dos millones de personas, según datos del Consejo Empresarial para la Competitividad. A ellos, explica su director general, habría que añadirles los servicios y el turismo, que son esenciales para nuestra economía.

Unos cimientos que empiezan a solidificar ese ansiado cambio de modelo productivo que necesita España. Por eso, tanto Casado, como Oriol y Terciado son tajantes a la hora de hablar de las diatribas nacionalistas que llegan desde Cataluña. Un asunto que “requiere de mucho diálogo” y tener en cuenta que “si te haces mercado independiente, pierdes el acceso a Europa en donde hay 500 millones de personas esperando”, sentencia Mónica Oriol para, acto seguido, añadir: “Hay políticos que han llevado a sus países al acantilado”.