Economía General

Rafael del Pino, premio Capital 2013 a la Trayectoria Empresarial

La revista Capital ha querido reconocer en la primera edición de sus premios, la trayectoria profesional del Presidente Ejecutivo de Ferrovial, Rafael del Pino. Al frente frente de la compañía desde el año 1992, ha liderado la transformación de Ferrovial, y logrando que deje de ser una compañía de construcción a ser un operador de infraestructuras y ciudades. Una empresa totalmente diversificada, trabajando en distintas áreas internacionales que este 2013 cumple 60 años con un futuro esperanzador por delante.

Rafael del Pino, presidente de Ferrovial, durante un momento de la gala

Rafael del Pino: Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid (1981),  representa la evolución de Ferrovial durante las dos últimas décadas. Porque más allá de continuar la labor que inició su padre y fundador de la compañía, su gestión ha permitido a la empresa crecer y desarrollarse de forma única en el panorama empresarial español e internacional.

Y lo hizo desde la base, ya que comenzó su carrera profesional en la firma supervisando obras en el desierto de Libia. Después cursó un MBA en el Massachussetts Institute of Technology (MIT), para regresar y hacerse cargo del departamento financiero. Ya en 1992, fue nombrado consejero delegado, puesto desde el que capitaneó el relevo generacional de Ferrovial. Desde entonces, su visión estratégica y su gestión han sido decisivas para conseguir apuntalar los dos grandes pilares que se había marcado la empresa: la diversificación y la internacionalización de sus actividades.

Un dato: si en 1992 Ferrovial tenía 3.000 empleados en nómina, casi todos radicados en España, y ventas por unos 800 millones de euros anuales, ocho años más tarde, cuando dejó el cargo de consejero para convertirse en presidente ejecutivo, la compañía tenía 24.000 empleados, presencia en 12 países y 3.600 millones de euros de ventas (el 32% procedente del exterior)

Una tendencia que ha seguido fortaleciéndose en los casi 14 años que Rafael del Pino lleva presidiendo la compañía. Si hace dos décadas hablar de Ferrovial era referirse a una empresa primordialmente constructora asentada en España, hoy es hablar de uno de los principales operadores de infraestructuras y ciudades del mundo. Cuenta con más de 65.000 empleados, presencia en 25 países, y actividad en sectores tan diversos y complementarios como la construcción, la gestión y el mantenimiento de aeropuertos y autopistas, y los servicios a las ciudades. Su facturación se acerca a los 8.000 millones de euros, de los que dos tercios proceden de fuera de España.

Si hacemos un pequeño compendio de las acertadas decisiones que Rafael del Pino ha tomado durante los últimos 20 años, conviene reseñar la adquisición de Agroman (1995), la salida a Bolsa (1999), la adjudicación de la autopista 407 ETR en Toronto (1999), la entrada en Estados Unidos (2005), la adquisición de BAA (2006), o la más reciente de Enterprise y Steel Ingeniería (2013). Decisiones que permiten a Ferrovial ser hoy el primer inversor en infraestructuras de transporte en todo el mundo, con 73.500 millones de dólares. Un camino singular y de enorme éxito marcado por la eficiencia, la excelencia técnica, la visión internacional, el carácter emprendedor y el compromiso con la sociedad.