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Multinacionales españolas que se comen el mundo

No hay más que ver las cuentas del Grupo ACS para comprender el espectacular giro que están dando las empresas españolas. Hace tan solo tres años, las ventas de la compañía fuera de nuestro país suponían el 31% de sus ingresos. En la actualidad alcanzan el 85%. Y si nos vamos a la división de construcción, la más importante en la firma y hasta unos años en la economía española, las cifras son aún más escandalosas. Nada menos que el 95% del negocio viene de fuera.

El cambio en este segmento es un fiel reflejo de lo que ha ocurrido en los últimos años en nuestra economía. El hundimiento en el sector de la construcción ha forzado la búsqueda de oportunidades más allá de nuestras fronteras, y ACS las ha encontrado por todas partes. Entre los proyectos más destacados que consiguió en los seis primeros meses de 2013 están la construcción del metro ligero de Ottawa en Canadá, el desarrollo del tramo ferroviario entre Shatin y Central Link en Hong Kong (China), la ampliación y mejora de la autopista A1 y A6 entre Schiphol Airport -Amsterdam -Almere (Holanda), la expansión del muelle del puerto B de Cape Lambert dentro del proyecto de expansión de la mina de hierro de Rio Tinto (Australia), la ampliación de la terminal 4 del aeropuerto de Los Ángeles World (EEUU)… Una buena colección de obras que permitirán a la firma seguir ganando protagonismo en el contexto internacional.

Aunque el mercado interno de la construcción haya desaparecido, las empresas españolas se han ganado un prestigio que les ha convertido en auténticas multinacionales. Junto a ACS, compañías como OHL, Sacyr o FCC están logrando en el exterior los ingresos que no surgen en el interior, y de este modo consiguen sobrevivir. Un caso paradigmático es el de FCC. La compañía de Esther Koplowitz aborda su segundo gran expediente de regulación de empleo en España mientras trabaja en el metro de Riad, en Arabia Saudí, el mayor contrato internacional logrado por una constructora española en toda la historia. El Grupo de Servicios Ciudadanos lidera un consorcio para llevar a cabo las líneas 4, 5 y 6 del metro de la capital saudí por valor de unos 6.070 millones de euros. Junto a FCC, participan en el proyecto los coreanos de Samsung, los franceses de Alstom, los holandeses de Strukton, Freyssinet Saudi Arabia y las ingenierías española Typsa y francesa Setec. El metro de Riad, con 176 kilómetros, será el más largo del mundo en construcción. El plazo de ejecución de las obras es de 5 años y emplearán a más de 15.000 personas.

FCC se va sumando así al carro del negocio en el exterior, donde también crecen empresas como Sacyr. La compañía presidida por Manuel Manrique facturaba el 42% de sus ingresos fuera de España hace un año. En la actualidad llega al 55%, una cifra similar a la de FCC que ha conseguido llegar a cinco nuevos mercados en los nueve primeros meses del año -Reino Unido, Perú, Qatar, India y Mozambique-, que se unen a los países en los que ya tenía contratos: Brasil, Chile, Angola y Cabo Verde. El crecimiento de ambas aún está lejos de otras del sector, como OHL, cuyas ventas fuera de España son el 74%, y el ebitda nada menos que el 92%. Entre los grandes contratos internacionales en los que participa la firma presidida por Juan Miguel Villar Mir destacan la línea ferroviaria Ural-Polar en Rusia, el hospital CHUM en Montreal (Canadá), el proyecto Marmaray en Turquía o el ferrocarril de alta velocidad La Meca-Medina en Arabia Saudí.

Las constructoras atacan a menudo proyectos relacionados con las infraestructuras, y aquí hay ‘jugadores’ españoles con una larga tradición. La más destacada es Ferrovial. La compañía ocupa la pole position por volumen de inversión en infraestructuras en el ranking mundial que publica para 2013 la revista especializada Public Works Financing. La publicación resalta una inversión de Ferrovial en infraestructuras de 73.500 millones de dólares y destaca como proyectos más relevantes la autopista canadiense ETR 407, las autopistas LBJ y North Tarrant Express en Texas o el contrato de gestión de carreteras e iluminación urbana en Birmingham. Abertis también ocupa una posición destacada en el despliegue internacional. Entre otras cosas, gestionará el nuevo sistema de pago de peaje del Dartford Crossing, uno de los principales accesos a la ciudad de Londres. El Dartford-Thurrock River Crossing permite el enlace entre la M25, la carretera de circunvalación de la ciudad, con el principal acceso a Londres por el este. La infraestructura está diseñada para asumir 135.000 vehículos diarios, pero en días de mayor congestión el tráfico llega a superar los 160.000. La nueva tecnología permitirá que los usuarios puedan circular sin tener que detenerse a efectuar el pago, gracias a la instalación de un pórtico de paso libre con cámaras y otros sistemas de detección de vehículos.

Construcción e infraestructuras son dos campos de expansión para las empresas españolas, pero está claro que no son los únicos. La banca tiene una amplia y creciente tradición de presencia en el exterior. Al cierre del último ejercicio, Santander era el mayor de la Eurozona y uno de los trece mayores del mundo por capitalización bursátil.

La entidad financiera atiende a más de 100 millones de clientes en una red global de 14.400 oficinas, la más grande de la banca internacional. Hoy, Santander es el principal grupo financiero en España y también en América Latina, continente donde sus mercados más importantes son Brasil, México, Chile y Argentina. Asimismo, ha conseguido posiciones muy relevantes en el Reino Unido, Alemania, Portugal, Polonia y el nordeste de Estados Unidos. Además también ofrece servicios de financiación al consumo en los países nórdicos, Holanda, Austria, Italia y Bélgica. Por su parte, BBVA está presente en 31 países, y su actividad se rentabiliza cada vez más fuera de España. El 71% del margen bruto viene del exterior, aunque nuestro país sigue siendo el primero en este ranking -produce el 29% del margen, por delante del 28% de México-.

Santander y BBVA llevan tiempo fuera y siguen creciendo. Pero, en esta línea, ¿qué decir de Telefónica? El 51% de sus ingresos viene de Latinoamérica, donde Brasil se configura como el gran motor de crecimiento -aunque los ingresos y el beneficio operativo que allí se obtiene aún es menor que el registrado en España-. Reino Unido y Alemania también se constituyen en mercados importantes para la compañía. En el primero, la facturación fue de casi 5.000 millones de euros hasta septiembre; en el segundo, de 3.600 millones. Ambas regiones se encuentran en pleno despegue de LTE -la siguiente generación a 3G- por parte de la compañía española.

Las eléctricas también siguen buscando allende los mares. Entre los últimos proyectos que Iberdrola ha puesto en marcha está la central de ciclo combinado de Koudiet, en Argelia. Situada en la región de El Tarf, esta planta va a generar el 18% de toda la energía eléctrica consumida en Argelia. La Compañía ha desarrollado este proyecto junto a General Electric, tras hacerse ambas con un contrato valorado en 1.470 millones de euros y que les fue adjudicado por la sociedad argelina SKD. La puesta en marcha de la planta de Koudiet ha sido una de las más complejas que ha realizado la filial de Iberdrola, tanto por la magnitud de la obra como por las dificultades logísticas, de seguridad y de diseño.

Técnicas Reunidas y Abengoa son otras dos empresas que están creciendo sin parar en el exterior. La primera ha sumado recientemente distintos proyectos de calado: dos unidades para aumentar la producción de gasolina en Bolivia; un potente complejo de hidrocarburos en Argelia por valor de 1.000 millones de dólares, que entrará en funcionamiento en 2016; un segundo trabajo encargado por Lukoil para su plan de modernización de dos de sus refinerías rusas… Rusia, precisamente, se ha convertido en un mercado prioritario para esta compañía.

Por lo que se refiere a Abengoa, Estados Unidos se ha consolidado como su primera geografía por ventas (30% de su facturación), por delante de Latinoamérica (28% de los ingresos). Entre las obras más relevantes que gestiona esta compañía sevillana está Solana, la mayor planta termosolar del mundo, ubicada en Arizona. Y si nos vamos a trabajos recientes, destaca el proyecto de transmisión eléctrica que le ha encargado la Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil. Abengoa se ocupará de la ingeniería, la construcción, el mantenimiento y la operación del proyecto de 367 kilómetros en total. Una prueba evidente del prestigio de las empresas españolas, que les abre las puertas al negocio en el exterior.