Economía General

Aquí sí que hay empleo… y no es precario

Primero las buenas noticias. La UE asegura que en 2015 harán falta un millón de empleados más en el área de los contenidos digitales. Gran parte de ese aluvión de puestos de trabajo serán en España, ya que Ametic, la patronal del sector, afirma que las empresas de este país necesitarán de 300.000 a 500.000 expertos en este campo antes de 2017. Ahora las malas noticias. ¿Qué carrera universitaria puedo cursar para estar preparado de cara a ser uno de elegidos ante esa cantidad de oportunidades de empleo? Ninguna. Ni aquí, ni viajando a otras cunas del saber europeas podrá licenciarse en el sistema universitario en ingeniería de contenidos digitales, ni en animación, ni en diseño de productos interactivos, ni en programación de aplicaciones para móviles… En definitiva, en ninguna materia relacionada con el sector que generará más empleo en los próximos años.

aperturaPara poder entrar en la terna de los elegidos y formarse, no le quedará más remedio que tirar de billetera y dejarse su dinero en cursar algunos grados que sí existen en la enseñanza privada. “Es una pena que el sistema público vaya a una velocidad mucho menor que las empresas. Esa es la causa de ha llevado a Europa a perder la batalla contra Estados Unidos”, asegura Jorge Calderón. máximo responsable de la Universidad de Tecnología y Arte Digital (U-tad). ¿Y qué han hecho los americanos para arrasar en este campo? Pues algo tan simple como preguntar a las compañías del sector qué tipo de trabajadores necesitarán dentro de unos años y adaptar los contenidos educativos a esa futura demanda profesional. Gracias a esa apuesta que auna los intereses empresariales con los universitarios, Estados Unidos copa la lista de empresas más grandes del mundo, de las que la mitad son firmas con menos de 25 años de vida. Es decir, son corporaciones que operan en la economía digital. “SAP es la única europea presente en estos ránkings, ya que nos hemos olvidado de que Internet ha desarrollado un modelo de negocio diferente en el que estamos llegando con varios años de retraso”, añade Calderón.

dentro-2La dejadez europea, cuyas políticas educativas ignoran las necesidades reales y se centran en destrozar lo poco bueno que haya hecho la última reforma educativa de turno -léase España con cada cambio de Gobierno-, ha obligado a que las grandes empresas creen unos centros de formación propios, que reciben el nombre de universidades corporativas. “Nacieron para llenar los huecos que no se podían cubrir con el talento que había en el mercado de trabajo. Aunque ahora están más centrados en ser herramientas donde implantar la estrategia de negocio y la filosofía de la compañía”, explica Antonio Rubio, autor del libro Universidades Corporativas. A pesar de esta transformación, las cunas del saber de firmas como Repsol, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, Santander, Iberia, Telefónica, La Caixa o Ferrovial no olvidan que sin los cursos específicos que se imparten en sus propias aulas sería imposible cubrir determinados puestos de trabajo. “Algunas de ellas han abierto su apuesta formativa a personas que no son de la plantilla. Ofrecen programas a distribuidores, clientes, proveedores e incluso a potenciales empleados”, corrobora Luis Vives director de International Custom Programs de Esade.

¿Qué enseñan estos centros? La formación suele ser práctica,tecnológica y personalizada. En cuanto a las materias, Gas Natural, por ejemplo, ofrece itinerarios formativos del contexto general del negocio y módulos específicos de cada área. En cambio, Repsol se centra en el campo de exploración y producción, sin dejar de lado idiomas y liderazgo.

dentro-3La meca de los contenidos digitales. Un caso atípico en este tipo de centros es U-tad. Este centro tecnológico es una idea que parte del Grupo Zed, los responsables de videojuegos como Commandos y películas de animación como Planet 51, pero que está abierto a todos los públicos, y no solo a la plantilla de la firma. “Después de muchos años de no encontrar personal para cubrir diferentes profesiones y de invertir mucho dinero en promoción interna, te das cuenta de que es imposible dar con 300 trabajadores con 40 perfiles diferentes, que son los que se necesitan para desarrollar un videojuego, o un largo animado. Por eso se crea esta universidad, para surtir de profesionales al sector de los contenidos digitales”, explica Calderón. Con solo dos años de vida, U-tad puede presumir de contar con 400 alumnos en algunos de sus grados (animación) y de asegurar que la gran mayoría de los que cursan sus estudios salen con un trabajo debajo del brazo. “La clave está en que nosotros preguntamos a las empresas del sector qué perfiles requerirán para el año próximo. Entonces creamos los estudios pertinentes para hacer frente a esa demanda”, añade Calderón. De nuevo la vieja fórmula, desconocida para el sistema público, de unir formación y empresa. Pero, ¿qué piden en la actualidad las firmas de contenidos digitales y tecnológicas españolas? “Ingenieros de programación, diseñadores audiovisuales, diseño gráfico para entorno web, programadores de aplicaciones para móviles y tablets, que conozcan más de un lenguaje de programación y animación y contenidos digitales”, asegura el máximo responsable de U-tad.

Aunque parezca sorprendente muchas de estas ofertas de empleo relacionadas con este mundo no vienen de firmas del sector sino de cualquier corporación que se ha dado cuenta de que es fundamental para su negocio. Si no, que se lo digan –por ejemplo– a muchos bancos, que desarrollan videojuegos para fidelizar a clientes y plantilla.

dentro-1Por fortuna, las vacantes que más cuesta llenar para las empresas, y por ende bien pagadas y fáciles de conseguir para un candidato preparado en la materia, no tiene su origen solo en el mundo tecnológico. “En la actualidad es casi imposible encontrar personal que tenga éxito llevando a cabo la optimización y la buena gestión de los recursos. Desde el mantenimiento hasta las compras. Las personas hábiles en ese desempeño tendrán el trabajo asegurado”, afirma Juan Diego Casas director ejecutivo de Michael Page. Desde Infojobs también nos descubren otros puestos por los que las compañías beben los vientos. “Existe una dificultad enorme para cubrir la demanda en arquitectos móviles, con solo dos inscritos para cada empleo y estamos hablando de salarios de 38.000 euros. Lo mismo pasa con las ofertas para programador Cobol o arquitecto Java, con solo seis candidatos apuntados”, asegura Anna Quintero, directora de marketing del portal de empleo, que también destaca otros trabajos interesantes donde sí existe más competencia por el puesto. “Hay otras ofertas en sectores emergentes como el móvil y el energético que concentran un buen número de empleos con perfiles como programador HTML5 y de apps, community managers, comerciales especialistas en eficiencia energética e ingenieros conocedores de la rama de energía”, asegura.

Trabajo y más trabajo. Y si hablamos de sectores que en 2014 podrán cambiar su rol de destructores de empleo por lo contrario, los expertos se fijan en seis. “El área agroalimentaria, que ha tenido que salir al exterior para sobrevivir; la industria, donde las empresas están renovando sus bienes de equipo. También destacaría el farmacéutico y el transporte, que están en plena transformación desde su base ya que han cambiado la relación con los pacientes”, asegura Casas. ¿Y los dos restantes? “La banca y los seguros, que en 2014 se despertarán del todo. Las compañías de estos sectores requerirán perfiles técnicos y muchos ingenieros. Eso sí, la mayoría de los empleos serán fuera de España, ya que las firmas que van bien son las que exportan”, dice Eduardo Adelman, de Randstad. “También habrá demanda en posiciones tecnológicas enfocadas al marketing y a las ventas”, añade Casas.

La consultora Addeco va un poco más allá y nos descubre los puestos de trabajo concretos que se demandarán en cada sector. Así, especialista en producto y market access será lo que más se pida en el campo sanitario, controller financiero y analista de cartera de riesgos crediticios (financiero y legal),senior account manager y key account nanager de nuevas tecnologías (ventas y marketing), ingeniero comercial y de planta (técnicos), administrador de sistemas con virtualización y responsable de business intelligence (tecnología), diseñador senior y retail manager (textil), key account manager y director de operaciones (área de logística) y programador Java (tecnología). “La categoría comercial y ventas, informática y telecomunicaciones y atención al cliente aglutinan el 65% de las vacantes. Pero también es donde hay más competencia”, reconocen desde Infojobs.

Sea como sea, todos los expertos consultados afirman que, a pesar de la situación general, sigue habiendo oportunidades, y que muchas de ellas se quedan desiertas. “Hoy en día cada vez es más difícil cubrir determinados puestos, ya que las empresas quieren el mirlo blanco porque hay mucha competencia. Antes había escasez y mandaba el candidato. Ahora mandan las empresas. Por eso exigen todo lo inimaginable”, afirma Eduardo Adelman.

Por desgracia para las maltrechas economías de los parados, la respuesta a esas extraordinarias peticiones de las firmas que ofrecen un buen trabajo, y un mejor salario, suele pasar por especializarse y cursar un postgrado. Al menos eso es lo que aconseja un estudio de Addeco que indica que el 6% de las ofertas de empleo requieren de algo más que el birrete universitario. En cuanto a las titulaciones que más demandan formación complementaria encontramos Administración y Dirección de Empresas (19,3%), Derecho (18,5%), Ingeniería Industrial (18,4%) y Economía (17,8%). En todas ellas los másters se han mostrado fundamentales hasta para acceder al primer puesto de trabajo.

Ahora bien. Hasta ahora en este reportaje hemos visto los trabajos que se demandarán en los próximos meses. Pero, qué ocurrirá dentro de unos cinco años. ¿Qué profesiones deben elegir los jóvenes para no acabar engrosando las ya de por sí abultadas listas del INEM. La respuesta no está en el viento, como decía Bob Dylan, sino en la creatividad. La tecnología y la competencia china ha acabado con muchas profesiones pero nunca podrán tener una virtud que destaca entre los españoles: la creatividad. Por tanto, da igual lo que se estudie, lo importante es ser creativo y saber adaptarse a todas las situaciones, incluso cambiando de profesión.