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La gran carrera de ACS

Un hotel en Macao, proyectos en el metro de Ottawa (Canadá), Londres y Nueva York, y del ferrocarril en Hong Kong, contratos de minería en Australia, un puente en Alemania, oficinas en San Francisco, una zona residencial de lujo en la India… Los proyectos del Grupo ACS se extienden por todo el mundo en una progresión que ha sido realmente espectacular. A día de hoy, la empresa se ha convertido en uno de los líderes globales en el ámbito de las infraestructuras: factura casi 40.000 millones de euros -hasta septiembre-, desarrolla su actividad en más de sesenta países y recibe el 85% de sus ingresos desde el exterior de España.

Mucho ha cambiado la actividad de la compañía desde que inició su andadura, hace ya treinta años. Fue entonces, en 1983, cuando un grupo de ingenieros adquirió Construcciones Padrós, una constructora de tamaño mediano radicada en Badalona que atravesaba una delicada situación financiera. Reestructurada esta empresa, repitieron la operación con OCISA, una constructora de mayor tamaño que contaba ya con cuarenta años de experiencia. A finales de los 80 empezó la diversificación. Primero fue con la compra de SEMI, una empresa especializada en el mantenimiento e instalación de líneas eléctricas, y de una participación mayoritaria en Cobra, una de las firmas con mayor renombre en el sector de apoyo a empresas eléctricas y de telecomunicaciones. La firma fue creciendo posteriormente con la incorporación de compañías relacionadas con los servicios -Onyx, Imes y Vertresa-, la integración del Grupo Dragados a comienzos de este siglo, la inversión realizada en Unión Fenosa y la toma de control de Hochtief, uno de los líderes mundiales en infraestructuras, con una fuerte presencia en Estados Unidos, Europa central, Australia y el sudeste asiático. Hoy por hoy, el Grupo ACS es un gigante en el que trabajan 132.000 personas. El 38% de sus ventas proviene de la región Asia-Pacífico; el 34%, de América y el 26% de Europa. “Si analizamos la evolución de la compañía, tras una estrategia fallida en Iberdrola, ha conseguido tener un negocio que precisamente se caracteriza por la internacionalización”, destaca Nuria Álvarez, analista del sector Construcción en Renta 4. “El tipo de negocio también ha experimentado en estos últimos años un cambio importante, con un mayor peso de la división de Servicios Industriales -mantenimiento industrial, energías renovables…- y una división de Construcción orientada a obra civil -internacional-, alejándose del tradicional segmento de construcción inmobiliaria en España”, añade Ramírez.

La empresa se encuentra bien situada para sacar partido de un mercado global de las infraestructuras que está creciendo como la espuma. Si se consulta la publicación Engineering News Record (www.enr.com), una de las más prestigiosas del sector, se puede comprobar que los ingresos internacionales generados por las constructoras casi se han cuadruplicado en la última década (500 billones de dólares en 2012, último año controlado). El principal mercado es Asia y Australia, seguido de Europa y Oriente Medio. Este ranking no coincide exactamente con los mercados que más están creciendo en contratación, que son, por este orden, Asia y Australia, Latinoamérica, Estados Unidos y Oriente Medio. El negocio en Europa solo sube un 0,3%, y en África sube en el centro y el sur y baja en el norte.

Canadá es el mercado individual que más crece, y el grupo está allí ampliamente presente. Por ejemplo, en 2012 gestionó cuatro contratos de autopistas y uno ferroviario de colaboración público-privada.

En Estados Unidos, otra zona con movimiento, el Grupo ACS también tiene un amplio recorrido. Dragados cuenta con catorce oficinas localizadas en puntos estratégicos en ambas costas. Entre los trabajos que allí está desempeñando se encuentran grandes proyectos de infraestructuras, obras marítimas y construcción de presas. Sin duda, una de las obras más destacadas ha sido la construcción del túnel SR99 de Seattle, el mayor de la historia, realizado con la tuneladora más grande del planeta y en una ciudad con amplia experiencia tunelera. Un auténtico reto.

Este túnel es una obra única y una referencia mundial por muchos motivos. Algunos de ellos son obvios, como el hecho de que sea el mayor túnel jamás construido en el mundo con una máquina tuneladora. Con un diámetro de 17.48 metros, representa un hito tanto para la ingeniería moderna como en el mundo de la obra pública. En el ámbito puramente técnico, lo más destacado de este proyecto podría ser la innovación en el diseño, fabricación, transporte y montaje de la tuneladora, resultado del trabajo de I+D+I desarrollado por Dragados USA. Pero lo que de verdad hace especial este proyecto es su ubicación y uso. El actual viaducto SR99, dañado tras el terremoto Nisqually en 2001, no solo es utilizado como ruta de paso norte-sur por 110.000 vehículos al día, sino que además oculta una de las partes más atractivas de Seattle: su costa. Cuando se concluya el túnel y se abra al tráfico, el viaducto será demolido y Seattle podrá volver a disfrutar de su paseo marítimo, uno de los más atractivos de Estados Unidos.

Australia es otra de las regiones en donde el grupo está desarrollando una labor destacada. En 2012, por ejemplo, fue el mayor mercado de la región Asia-Pacífico para la compañía. Leighton, empresa participada de forma mayoritaria por Hochtief, es la mayor contratista del mercado australiano, y se dedica a la operación de minas, edificación, construcción y desarrollo de infraestructuras, concesiones y servicios.

En Europa, los proyectos de colaboración público-privado cobrarán especial relevancia para suplir las fuertes necesidades de inversión en infraestructuras. Un segmento importante en el desarrollo de infraestructuras es el de tratamiento de residuos, en el que la aprobación de una Directiva Europea ha favorecido la construcción de nuevas instalaciones, especialmente en España, Reino Unido y Francia, en los que se está desarrollando fuertemente este sector. Y aquí ACS tiene una empresa puntera: Urbaser, que acumula una experiencia de veinte años en el desarrollo de infraestructuras de tratamiento de residuos bajo el modelo de colaboración público-privada.

Por lo que se refiere a España, que supone menos del 5% de las ventas totales del grupo, buena parte de las esperanzas está puesta en el Plan de Infraestructuras de Transporte y Vivienda (PITVI) para 2012-2024. La inversión relacionada con infraestructuras es de 136.627 millones durante los doce años del plan centradas en acometer inversiones en las áreas de carreteras y transporte ferroviario. En la actualidad, la actividad en nuestro país decae como consecuencia de la contracción de la inversión pública en infraestructuras. En el resto de Europa crece después de la consecución de nuevos contratos en el Reino Unido, al igual que en Norteamérica. En el segmento de la construcción, la mejora en estos dos continentes compensa la caída en la Península.

Como es lógico, las adquisiciones han tenido un impacto en la deuda que la compañía quiere reducir a toda velocidad. Para ello llevará a cabo desinversiones, entre las que destacan la división inmobiliaria de Hochtief, que podría proporcionarle 1.400 millones de euros; cuatro autopistas, que sumarían 1.200 millones, e instalaciones de energías renovables, que añadirían 700 millones. De entrada, la idea es acabar este año con una deuda de 4.000 millones de euros. Desde Bankinter, valoraban positivamente en un reciente informe “la reducción de la deuda neta desde 9.214 millones hasta 5.297 millones en los últimos doce meses por las desinversiones realizadas, entre las que destacan la venta de los servicios de telecomunicaciones y los activos aeroportuarios de Hochtief”. Por su parte, Nuria Ramírez, de Renta 4, apunta que “la coyuntura económica adversa y la difícil gestión del capital circulante han sido, sin duda, dos de los elementos clave en la evolución de los resultados en los últimos tiempos. Han producido un deterioro de los márgenes por la caída de la actividad en España, que ahora empieza a verse compensada por la aportación del negocio internacional -con márgenes tradicionalmente más bajos que en España-”. Como no podía ser de otro modo, en una empresa como esta, la maquinaria está funcionando. Solo falta que la marcha sea la correcta, para que ACS siga estando mucho tiempo en el grupo de cabeza de la Champions League de las infraestructuras.