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Con el 'e-ahorro' hemos topado

Una crisis galopante, con niveles de paro históricos, sueldos congelados o rebajados… más que nunca hay que mirar con lupa el euro del que se dispone, y usarlo de la manera más eficaz. Llegar a fin de mes se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las familias españolas. ¿Cómo conseguirlo? En Internet hay diferentes páginas que pueden allanar este camino de piedras. Es el caso de MyValue (www.myvalue.com) y Fintonic (www.fintonic.com), ambas dedicadas a la gestión de finanzas personales.

MyValue

Lanzada al mercado en enero de 2012 de la mano de Andrés Romerales y Natalia de Santiago, MyValue ayuda a cada persona a clasificar y vigilar sus ‘eurillos’. Esto es posible porque el usuario ve y controla en una sola web todas sus cuentas bancarias, movimientos, activos, productos financieros o cartera de inversión, aunque sean de diferentes entidades. “Ofrecemos la foto más completa de su situación financiera y le ayudamos a gestionar de forma eficiente su dinero evitando gastos innecesarios”, destaca Andrés Romerales. Porque, de una forma sencilla e intuitiva, quienes lo utilizan saben dónde se van sus ingresos, a la par que disponen de la información necesaria para ahorrar y optimizar sus gastos: cuándo les cobran cada recibo, si pueden ahorrar en sus seguros… “Queremos hacer algo similar para pymes y autónomos”, apunta Andrés Romerales.

También para ayudar a todos los públicos, con o sin conocimientos financieros, a entender y simplificar la contabilidad personal con el objetivo de potenciar el ahorro vio la luz a finales de 2012 Fintonic. “Con nosotros, de forma segura, fácil y sin coste, se pueden conseguir ahorros de hasta 5.000 euros al año”, concreta Lupina Iturriaga, una de sus fundadores junto a Sergio Chalbaud y Marcos Icardo. La web importa y ordena movimientos de las tarjetas, cuentas, posición de depósitos, préstamos, valores y fondos de inversión para que el cliente (ya cuenta con más de 75.000) pueda verlos en un único lugar y de un solo vistazo. También organiza dichos movimientos en categorías (teléfono, luz…) para, así, hacer diagnósticos sobre el gasto, recomendaciones de ahorro y avisar, mediante alertas y notificaciones, cuando algo no cuadra o se descontrola (si hay un recibo duplicado, si se está a punto de llegar a un descubierto…). “Es gratis, sencillo y automático. El único requisito es ser usuario de banca online”, matiza su fundadora.Fintonic

La cesta de la compra. Hace ya muchos años, un directivo de una conocida firma de detergentes hizo popular en televisión un eslogan: busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo. Bajo una premisa similar, Jesús Haro, un ingeniero informático, ha desarrollado Carritus (www.carritus.com), un comparador de diez supermercados. Un dato: según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), una misma cadena de súpers puede tener variaciones de precios de hasta el 18%. “Somos la primera tecnología que actualiza 2,5 millones de referencias, indicando si hay promociones 3×2, o si han quitado o añadido referencias”, indica su creador.

CarritusOtras ventajas son que, un día a la semana, los portes son gratuitos, el cliente encuentra productos similares si alguno de las firmas no tiene la misma marca (por ejemplo, en el caso de la leche, le ofrece una alternativa de igual calidad y formato), o le agrupa el género por categorías. “El ahorro medio que consigue un usuario que combina sus compras entre dos centros ronda el 26%, Madrid y Barcelona representan el 45% de las ventas, y en los próximos seis meses pensamos incorporar un par de cadenas más así como trabajar en un modelo para Francia y Estados Unidos”, indica Jesús Haro.

Yaysi¿Y si lo que queremos es un producto en concreto? A través de Yaysi (www.yaysi.com) el usuario puede adquirirlo más económico, mejorando el precio al que hasta ese momento estaba dispuesto a comprarlo. “El ahorro máximo que hemos conseguido ha sido de 11.580 euros por un Audi Q5 híbrido. También hemos llegado a rebajar 4.000 euros un televisor de 75 pulgadas”, relata Jesús Lamberto, su fundador.

El modus operandi es de lo más sencillo: la persona tiene que registrarse en la página web y enviar la solicitud del producto que desea indicando la descripción exacta del mismo, precio y lugar de compra. En 72 horas lo consiguen más barato y se lo envían al domicilio. “Somos un conseguidor, no un comparador. Gracias a nosotros, los proveedores venden más, y los clientes tienen los artículos más baratos”, apunta Jesús Lamberto. Yaysi lo que se lleva es un porcentaje del ahorro cosechado. Eso sí, el precio del pedido debe superar los 400 euros (puede ser una sola mercancía, o varias unidades de la misma). “Los pedidos más raros nos los han hecho un laboratorio, que quería una máquina de contar espermatozoides, y un ayuntamiento, que pidió cien bolsas funerarias”, señala su creador.

SocialCar

De coches y hoteles. Según la aseguradora Mapfre, en España, entre 4 y 5 millones de coches apenas salen del garaje. Están infrautilizados. Esta fue una de las razones por la que Francesc Queralt y Mar Alarcón pusieron en funcionamiento Social Car (www.socialcar.com), un servicio de alquiler de coches persona a persona, o p2p. “Hemos invertido 700.000 euros, dinero que ha venido de sitios muy variados, como la venta de un piso, y ya contamos con 3.000 coches y más de 20.000 usuarios”, destaca Mar Alarcón. Dicho de otra manera, alquilan una media de 50 coches al día. ¿Cómo funciona? Por un lado, el propietario tiene que entrar en la web, e identificarse tanto él como el vehículo (foto incluida). Adicionalmente, tiene que contratar un seguro que sustituye al tradicional y que cubre al llamado ‘conductor universal innominado’. “Nosotros se lo podemos facilitar”, acota Francesc Queralt. Por otro lado, el usuario dispone de un buscador que rastrea los vehículos disponibles en la zona que éste demanda y de las características que quiere (monovolumen, automático…). Solicita las fechas de recogida y devolución, y las añade a un carrito. Entonces, el propietario recibe dicha solicitud, y la acepta o la rechaza. “Para hacer la reserva, el cliente se tiene que registrar aportando los datos de su tarjeta bancaria más 300 euros de fianza”, matiza Mar Alarcón. A continuación, las dos partes quedan y firman un contrato por duplicado. Y si hay una incidencia, Social Car la gestiona con el dinero de la fianza más el seguro. Si no pasa nada, a las 24 horas se devuelve la misma.Bidaway

Pero si lo que le gusta son los hoteles de 4 y 5 estrellas, los cruceros y otras experiencias de ocio (por ejemplo, entradas para el Circo del Sol), en BidAway (https://es.bidaway.com), tiene un auténtico aliado. Porque puede conseguir acceder a todos ellos… ¡por un euro! BidAway es una plataforma online de subastas en la que solo hay que registrarse y, después, pujar. Y únicamente se paga si se gana la misma. “El ahorro es increíble. Hemos vendido un camarote de un crucero que costaba 2.400 euros por 300 euros más tasas”, señala Luca Carlucci, uno de los fundadores junto a Albert Valentí y Brian Reichle. Y añade: “El precio más barato que hemos conseguido por una habitación han sido 16 euros”. Con casi 100.000 usuarios, entre sus planes están consolidar el proyecto en España, abrir en Italia y Francia, y hacer lo que denominan como un “lanzamiento suave” en Estados Unidos. ¿Alguien da más?