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¿Será éste el año del “anubizaje”?

Alberto Bellé, director de Investigación de la consultora IDC en España, afirma que las empresas españolas han estado hasta ahora descubriendo el cloud computing -la utilización de sus programas informáticos en Internet en lugar de en soporte físico-. “El 88% de las compañías de nuestro país ya lo conoce, o ha oído hablar de él, y el 41% usa alguna aplicación en la nube -sinónimo de cloud computing-”, asegura. Pero ahora se acerca ya el momento de la verdad: pasar de lo que él llama un uso táctico -utilizar alguna aplicación para probar- a una utilización estratégica, que transforme los procesos de las organizaciones y las haga más ágiles y competitivas.

En opinión de Bellé, esta gran revolución se extenderá en los próximos cinco años. Y realmente ya hay algunas empresas que están haciendo sus deberes. SAP, especialista en software empresarial, se ha convertido en una de las principales proveedoras de las compañías en este terreno. Posee 72.000 clientes en el área cloud y es la primera del mundo en este mercado por número de usuarios, con 35 millones. Entre los programas que mejor les están funcionando están los relacionados con la gestión de recursos humanos y compras, así como la plataforma de colaboración empresarial SAP Jam. “También están funcionando bien las soluciones en torno a CRM para la automatización de la fuerza de ventas y servicios, las analíticas avanzadas de redes sociales, aplicaciones financieras y la solución SAP Cloud for Travel&Expense para gestionar los gastos de viaje. Otra de las áreas en las que más hemos avanzado es en los paquetes de gestión empresarial o ERPs completos en la nube”, señala Pilar Martínez, directora de Cloud de SAP España y Portugal.

Uno de los grandes pasos que ha dado esta compañía ha sido establecer una plataforma -SAP HANA Cloud Platform- sobre la que se apoya todo su catálogo en la nube. En ella se desarrollarán las aplicaciones y se ofrecerán los servicios integrados. También incluye Hana como base de datos en memoria que permite avanzados servicios de análisis de negocio. “De esta forma, permite a las empresas analizar y responder a los cambios en sus negocios, que les permita innovar y hacerlo en tiempo real. SAP es la única empresa del mercado capaz de ofrecer todo esto”, asegura Martínez.

El caso de esta empresa muestra que se están poniendo los mimbres para que las empresas den el salto. Hasta ahora, el motivo principal para elegir cloud computing ha sido el ahorro. “El coste de un ERP -sea SAP o no- en formato tradicional -ubicado en sus instalaciones- siempre ha conllevado un desembolso de dinero importante en su fase de implantación -costes de licencias, hardware, consultoría…-, más el mantenimiento correspondiente”, señala Antonio de Ancos, responsable de Recursos Humanos en SCL Consulting. “Si hablamos de un modelo en cloud, el desembolso inicial será significativamente inferior, ya que el cliente paga únicamente una cuota anual por el servicio durante sus años de prestación, sin tener que preocuparse de comprar nuevos servidores, adaptar el software de las aplicaciones, etc.”, añade.

La madurez parece estar llegando a esta tecnología, pues según IDC el ahorro ha dejado de ser el primer motivo por el que las empresas la eligen. “La rapidez que les permite es ahora la razón principal”, señala Alberto Bellé. Según este experto, un caso claro se ve en las empresas de contenidos, que pueden desplegar más o menos capacidad en la Red con mayor velocidad en función de si su oferta -el capítulo de una serie, por ejemplo- tiene más o menos demanda.

En SAP coinciden con este análisis. Para las empresas, “ya no se trata tanto de una cuestión de reducir el coste total de las aplicaciones, sino de que consideran la nube como la vía fundamental para ganar agilidad y para poder innovar en sus negocios”, indica Pilar Martínez.

Junto con las empresas de contenidos, las relacionadas con el sector público y financiero también apuestan por la nube. La primera, por motivos de ahorro. Las segundas están experimentando en terrenos no críticos: con el correo electrónico, por ejemplo. La seguridad siempre ha sido uno de los principales temores a la hora de adoptar esta tecnología, pero parece haber remitido en alguna medida. “Las empresas cada vez se inclinan más a gestionar partes esenciales de su negocio con soluciones albergadas en la nube. Empezaron con cierto recelo, utilizándolas para algunas partes departamentales, como recursos humanos o marketing. Al constatar las ventajas que proporciona, se están animando a emplearlas en partes fundamentales para su negocio, como ERP, CRM o la gestión de relaciones para proveedores”, indica Martínez. Aún así, la experta de SAP admite que la seguridad y confidencialidad de los datos siguen siendo un aspecto clave en la nube: “De ahí la importancia de que el usuario conozca hasta qué punto puede ser responsable de dicha seguridad. Las características de acceso a la información y distribución rápida, la agilidad, flexibilidad y movilidad que aporta la nube pueden hacer que no siempre sepamos dónde están nuestros datos alojados, o quién puede acceder a ellos. Esto hace que hoy sea necesario, por no decir crítico, implementar controles de seguridad suficientes para que los servicios de cloud se presten con garantía de seguridad”, añade.

Como aclara esta experta, todas las organizaciones que están en la nube son conscientes de que deben contar con sistemas de gestión de identidades y accesos. Las empresas deben tener capacidad para filtrar el contenido que entra y que sale, establecer sistemas de autenticación única y poder relacionar la identidad con el uso del contenido en función de políticas. Entre los avances en el terreno de la seguridad, “destacan las tecnologías de encriptación de información, que garantizan al cliente que su información está protegida, es confidencial, no va a mezclarse con la de otros usuarios y, además, tiene como premisa que el propio cliente final sea en parte el que controle y gestione ese cifrado y los permisos de acceso, sabiendo en todo momento qué, quién, cuándo y desde dónde se accede a los datos”, señala Martínez. “Igualmente, existen tecnologías que proporcionan una seguridad inteligente y proactiva para proteger las aplicaciones y los datos empresariales de filtraciones e interrupciones sin tener que aplicar costosos parches de urgencia”, añade.

Todos estos avances se traducen en que las empresas, según Alberto Bellé, “estén perdiendo el miedo”. Los expertos esperan que esta sensación se traduzca en una mayor apuesta por la nube. “Estamos en una fase de despegue, pero va a haber una tremenda explosión en los próximos años”, afirma Antonio de Ancos. Si sus predicciones se confirmaran, podríamos acercarnos al uso de los países avanzados. “En España, y en Europa en general, la adopción de cloud está siendo más lenta que en Estados Unidos, por ejemplo. Por lo que estamos viendo, nuestro continente va entre doce y dieciocho meses por detrás”, afirma Pilar Martínez.

Recortar distancias sería bueno para los más modestos, porque los productos de la nube les permiten competir mejor. “Ponen al alcance de pequeñas empresas y usuarios individuales el acceso a recursos equiparables a los de las grandes empresas, con una inversión mínima y pagando por el uso que se haga de ellos. Esto facilita la puesta en práctica de nuevas ideas y fomenta la creatividad”, afirma Antonio de Ancos.
Sin duda, son buenos argumentos para favorecer la igualdad de oportunidades. Ahora solo falta ver si, efectivamente, el cloud computing se propaga y 2014 se convierte en el gran año del anubizaje.