Economía General

¿Ley concursal por y para las empresas?

La aprobación del Real Decreto Ley que adopta medidas urgentes sobre la deuda y la reestructuración empresarial ha producido una sensación de alivio entre los empresarios, aún sin conocer exactamente su contenido. Esta normal, junto a las medidas de la Ley de Emprendedores, nos permiten vislumbrar soluciones que hasta el momento no estaban previstas en la legilsación española, y una manera de acometer las situaciones pre-concursales de forma realista y positiva.

Tan solo un cinco por ciento de los concursos se resuelven en ámbitos de convenio y no de liquidación, algo que se produce sobre todo por motivos prácticos: falta de criterio sobre la valoración de los activos empresariales – humano, mercado, inmuebles y expectativas de futuro- y por la actuación de los administradores concursales -grandes beneficiarios de las liquidaciones y lobby de la desviación de los presupuestos de la Ley Concursal y sus sucesivas modificaciones.

Todas las generalizaciones son injustas,pero es la exposición de motivos quien ratifica el permanente.

El nuevo Real Decreto complementa la Ley de Emprendedores para facilitar la refinanciación empresarial dentro del preconcurso. Valida para ello propuestas sobre una refinanciación cierta, una optimización real de tesorería que supone una alteración del sistema de prelación de créditos y posibilita una mejora en la calificación de las provisiones que los bancos deben hacer en estos casos. De esta manera se facilita el flujo del crédito, la recuperación empresarial y se ayuda al régimen de liquidez de las entidades financieras.

No quiere decir que no sea una legislación ad hoc, funciona más por el impulso de los errores detectados que por una política estratégica general. Y además el Gobierno no ha mejorado la posición de la empresa frente a los acreedores. El lobby bancario sigue avanzando por las vías de ayudas directas -y ahora por vías legislativas-. Buena parte de los concursos que salen adelante habían incurrido en refinanciaciones bancarias en perjuicio de los acreedores y por su aportación económica por causa de su rescisión se han aprobado convenios. Lo que sí se solventa es otro problema: la imposibilidad de cobro de los administradores hipotecarios, privilegio especial en función de la preferencia de los llamados créditos contra la masa. Seguramente la práctica, en todo caso, nos dirá que el buen uso de esta Ley será un acierto de progreso económico y de sustento de muchas empresas que siguen al límite.

Termino haciendo un recuerdo a Adolfo Suárez. Más que entristecerse hay que dar gracias a Dios por su vida y su obra. Ejemplo de político, honesto, recto y leal, capaz de influir en la historia para el bien de España y de todos los españoles. Modelo de sacrificio, sufrimiento, inteligencia, habilidad, sagacidad, tenacidad, al servicio del Estado y la Corona. Modelo como Presidente, ha concedido la oportunidad de vivir sin odios, sin rencores bajo el marco de la Constitución española y su tenacidad en la transición, y como el dijo: “consiguió llevar a la categoría de normal, lo que en la calle es normal”. GRACIAS PRESIDENTE.