Economía General

La deflación sigue planeando sobre nuestras cabezas

Ya tenemos los nuevos datos del IPC. En su comunicado de hoy, el INE anuncia que la tasa de variación anual del IPC en el mes de mayo es del 0,2%, dos décimas por debajo de la registrada el mes anterior.  Un jarro de agua fría a las tesis de los que defienden que el riesgo de deflación no es real -entre ellos, el ministro de Economía, Luis de Guindos-. Lo cierto es que la proclamada recuperación por el Gobierno parece no tener su reflejo en la economía real.

Pero el Gobierno no es el único optimista. El propio BCE, en su reunión de ayer, “parece más preocupado por favorecer la recuperación económica que por las bajas tasas de inflación”, señala el analista de Bankinter, Rafael Alonso, en el blog del banco.  En Deutsche Bank han ido un pasito más allá, al titular BCE: “En Europa no existe riesgo de deflación” su análisis de la reunión del supervisor europeo.  En dicho informe, el BCE sostiene que se prevé que las tasas de inflación interanual se mantengan “en niveles reducidos durante los próximos meses, y que experimenten solo un incremento gradual durante 2015 y 2016”.

¿Pero realmente está conjurado el riesgo deflactorio? Parece que no a tenor de los datos. Pero, ¿qué es la deflación? Técnicamente, se define como una bajada generalizada durante al menos dos semestres seguidos de los precios de los productos y servicios. ¿Y eso qué significa? La deflación, dicen los expertos, conlleva un grave problema económico porque, al disminuir los precios y si se mantienen constantes los costes y los salarios, las empresas obtienen menos beneficios y se reducen entonces la inversión y el empleo. Se genera lo que llaman un círculo vicioso. En Bankinter lo explican bien en este post.

En abril, antes del última decisión del BCE el pasado 5 de junio de recortar los tipos al 0,15% desde el 0,25%, la propia OCDE, alertaba de los riesgos de burbujas de activos si persiste la baja inflación