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Juan José Azcárate de CCC: "Ninguna reforma educativa ha valido para nada"

Tiene aspecto de profesor, pero odia dar lecciones. Él es de los que prefiere aprender cada día. A pesar de haber cumplido los 70, está muy lejos de la jubilación. Y más ahora que disfruta como un poseso con cualquier cacharro que lleve chips en su interior y tenga algo que ver con Internet. Su nombre: Juan José Azcárate, un veterano “jovencito” con perfiles activos en todas las redes sociales y con un blog en el que escribe siempre que puede, o su familia le deja. A esta entrevista llega dándole al WhatsApp con ahínco y desprendiendo vitalidad por los cuatro costados. Una energía que le sirve para cargar con la responsabilidad de seguir formando a la sociedad. Algo que hace desde hace más de 45 años, que es el tiempo que lleva ocupando el cargo de consejero delegado de CCC (Cursos Comerciales por Correspondencia). La firma que fundó su abuelo acaba de cumplir 75 años, y mucho nos tenemos que van a tener que “soportar” la incansable presencia de este eterno aprendiz capaz de dar lecciones en todo lo que se proponga. Un papel que detesta, pero que se ha ganado a pulso.

dentro-3No es que le quiera jubilar. Pero muchos a su edad prefieren disfrutar de la vida en vez de trabajar de sol a sol para sacar adelante una empresa, aunque sea un negocio familiar…
Jubilarme ¿para qué? Para mi el júbilo es no parar. La felicidad es actividad. El hecho de estar permanentemente tratando de encontrar cosas que me aporten a mí mismo y a la sociedad. Yo soy de los que quiero estar nadando siempre. No valgo para dedicarme a cosas como la bolsa, prefiero hacer lo que hago, aunque mi mujer no lo entienda. Eso sí: viernes, sábados y domingos los dedico de manera integral a la familia. No abro ni el email para que no me contamine y me ponga nervioso.

Tampoco le hace ascos a la tecnología. Basta con poner su nombre en Google para encontrarle en todos los lados. De hecho tiene hasta un blog bastante activo.
Ahora está un poco abandonado porque no me da la vida. Pero la tecnología te permite estar siempre always on. Yo me pregunto cómo fue posible que empresas como CCC se internacionalizaran en el pasado. Nosotros llevamos en México desde los años 60. Pero en aquellos tiempos tenías que resolver los problemas cruzando el océano en avión y concertando entrevistas. Ahora estás permanentemente conectado, lo que te posibilita resolver las cuestiones sobre la marcha. Sin tecnología, nada de esto sería posible, y por eso existe el mundo global.

Su blog lo encabeza una frase: ni miedo ni pereza ni vergüenza. ¿Qué significa?
Es mi guía de vida. Fue mi primer post y la frase se la robé a mi amigo Jaime Ordinas, que siempre le ha enseñado esa máxima a sus hijos. Si se analiza el interior de cada palabra, suponen el empuje que necesitas en la vida para enfrentarte al cambio permanente de la sociedad. Primero no hay que tener miedo a nada. Tampoco se debe tener pereza para contactar con otros o para hacer un viaje. Y vergüenza ¿para qué? La vergüenza no existe, y ya cuando eres un poco mayor, te conviertes en un sinvergüenza total.

dentro-5¿Cree que esta sociedad debería dejar de tener miedo pereza y vergüenza?
Lo que hay que hacer es abandonar la situación de confort. Uno se cree que está bien como está y, por tanto te quedas parado. En un mundo como el actual tienes la obligación de estar siempre alerta y con el escáner preparado para aprender de todos. Yo acabo de descubrir otra manera de utilizar Facebook, que le puede venir bien a CCC. Si hubiera tenido pereza, me lo hubiese perdido. El que está parado es como el camarón que se lo lleva la corriente. No se puede perder la sensación y la necesidad de aprender.

Después de tantos años, ¿no cree que ya sabe bastante? ¿Para cuándo unas lecciones?
Me considero aprendiz. Lo de maestro me da “yuyu”. Mi abuelo, que fue el fundador de CCC, decía que en la vida no es importante quién eres sino en quién te conviertas. Y en eso la formación es fundamental.

dentro¿La crisis quizá haya podido cambiar esa mentalidad o seguimos siendo acomodaticios?
Esta época nos ha cambiado a todos. Incluso a los más ricos, que por vergüenza ajena, han dejado de ostentar por respeto humano a una sociedad que está sufriendo. Yo he bajado dos grados la calefacción y ahorro en todos los capítulos de mi vida. No me gasto 485 euros para coger un vuelo de Bilbao a Madrid. Me voy en tren, que me cuesta 49. Ahora todo debe ser útil y lowcost para responder a una sociedad donde el lujo supone una sobredosis de algo innecesario. Hay otro apartado que nos compete a todos, que es el de trabajar más. Pero esto no es solo por la crisis. La tecnología ha creado un mundo impredecible, y si no estás alerta, te puedes perder el paso que se necesita dar. Te obliga a estar activo. Eso a mí me mantiene vivo, me da oxígeno, aunque ahora trabaje más que hace 40 años.

¿Piensa que muchas empresas han aprovechado esta crisis para tener una excusa a la hora de despedir a trabajadores?
Vayamos por partes. Adaptarse al mercado que tienes es vital para la supervivencia de una compañía. Nosotros hemos tenido que despedir, pero tratando de hacer el menor daño posible. Lo que no se puede hacer es aprovechar el momento para hacer una limpieza. Las cosas deben llevarse a cabo respetando el sentido humano que deberían tener las empresas.

Más parados, con más interés en formarse… ¿No ha sacado provecho CCC de esta circunstancia?
Pienso que hasta McDonald’s ha sufrido la crisis. Los desempleados tienen miedo al futuro. No se atreven a comprometer 50 euros al mes en formarse porque no saben si los necesitarán más adelante. Esa falta de horizonte, de no saber por dónde vas a seguir, hace que te bloquees. Pero algo está cambiando. En 2014 hemos notado un incremento del 13% en los alumnos. Parece que está regresando el optimismo y es algo que agradeceremos todos los empresarios.

Pero no me negará que el hecho de que la formación en España sea tan lamentable sí ayuda a una empresa como la suya
Con un 30% de fracaso escolar, y con muchos que no tienen el graduado, resulta evidente que hay personas que recurren a la formación a distancia para lograrlo. Eso sí que nos ha venido bien. También estamos captando a los que no necesitaban estudiar, ya que ganaban 2.500 euros al mes trabajando en una fábrica de persianas. Ahora todos ellos han dejado de ser útiles para la sociedad y deben seguir formándose. En CCC siempre estamos al tanto de esos océanos azules, tratando de descubrir qué es lo que necesita la sociedad en un momento determinado. Ya lo hizo mi abuelo con los primeros discos y los cursos de idiomas. Aquello era lo que se necesitaba en esa época, y ahora son las nuevas tecnologías y los oficios, que siempre seguirán siendo demandados.

dentro-7¿Cómo adivinan los cursos que necesitan ofrecer?
Bajando a la calle y observando cómo se mueve la sociedad. El otro día estaba en un supermercado y disfruté viendo a familias de inmigrantes que sonreían y eran felices. Me alegré de comprobar que esas personas habían encontrado aquí algo que no tenían en sus países. Con este ejemplo quiero decir que la esperanza ha vuelto, y con ella el consumo. Nosotros llevamos a nuestra formación lo que ocurre en la calle. Todo se tiene en cuenta, y también cometes errores. Me acuerdo de Second Life. Aquello parecía que iba a ser la bomba. CCC se compró una isla y creamos nuestros avatares. Se suponía que ese mundo sería un lugar donde los internautas irían a aprender. Menudo desastre. Aunque de todo se aprende.

¿Cuándo aprenderá España a ofrecer un sistema educativo decente, aunque eso afecte a CCC?
La escuela mata la creatividad. Todos nacemos creativos, pero el sistema formal nos vacía y nos hace responder a parámetros estructurados e inventados para insentarnos en un mercado laboral que data de principios de la industrialización. Ahora eso no vale. El mundo ha cambiado, y la tecnología obliga a atesorar una creatividad explosiva. Se debería fomentar que los niños despierten y exploten. Yo he hablado en alguna universidad de la nanotecnología y nadie sabía qué era eso. Ni siquiera los profesores. Ellos desconocían una materia de la que los alumnos vivirán en el futuro. El sistema te obliga a aprender los afluentes del río Ebro. ¡Pero si está en la Wikipedia! Los niños deberían conocer otras cosas. Todo debe cambiar, empezando por los que enseñan. Los profesores deben sentirse reconocidos, admirados y motivados. Ahora no lo están, y tienen la percepción de que su trabajo es una mierda. Si no se les considera que forman parte del eje que mueve la sociedad, no vamos a ningún sitio. Las reformas y más reformas de lo mismo no valen para nada. Hay que pagarles más. La sociedad se debe apoyar en ellos, porque si no es así, ¿qué motivación y qué ilusión van a transmitir a nuestros hijos en las escuelas? El sistema tiene que crear ilusión desde la base, y no lo hace.

dentro-2¿Piensa que debería haber un pacto de Estado para que se hiciera una formación estable, y que no diera bandazos según el color de quién gobierne?
Sin duda. Es necesario apoyarse en las ideas buenas que tenga el contrario, ya que es la única manera de lograr que el país progrese. Pero eso es difícil de conseguir. Los políticos miran más para ellos que para ello. Luchan por mantenerse en el poder olvidándose de una sociedad que está cambiando muy deprisa, y que necesita que se le empuje. Además de la formación está el tema del mercado laboral. Se llenan la boca hablando de trabajo cuando no son capaces de crear un solo empleo. Lo que deben hacer es engrasar a las empresas, que son las únicas capaces de generar la fuerza motriz de la economía del país.

¿Tienen cursos de política?
Ni uno. Pero sí alguno que deberían estudiar, como el de economía digital, para que vean por dónde tira el país. La digitalización es clave para todo el mundo, y ellos siguen anclados en sus estadísticas que los hacen mantenerse en el poder para no hacer nada útil.

¿CCC también está anclada al pasado o, por el contrario, ha cambiado mucho con los años?
Somos igual de creativos, y mantenemos la ilusión y el buen rollo. Mi abuelo era un inspirador que siempre daba un paso más allá. Esa capacidad la transmitía a las personas haciéndolas sonreír. Así generaba fuerza e ilusión en los que estaban a su alrededor. Sus descendientes seguimos en esa línea. A la oficina no hay que llegar nunca con mala cara. Antes de entrar, ensaya la sonrisa, como si fuera para una foto, y atraviesa las puertas con la felicidad reflejada en tu rostro. De esa forma, los trabajadores no captarán tu miedo y tu preocupación, sino que se relajarán y trabajarán de forma más eficiente, gracias a la fuerza y al optimismo que has logrado transmitirles. Y si tienes problemas, pues te los comes a solas. La felicidad es la única forma de crear equipo. Y en CCC me considero el ayudante de todos ellos. También tratamos de mantener intacta la capacidad de la empresa para adaptarnos a las épocas difíciles. En lo que sí hemos cambiado es en el ritmo. Ahora todo va más rápido. Los ciclos de vida y de formación son más cortos. Si te despistas, los rivales te funden. En la actualidad, lanzas un curso de inglés y de repente viene la competencia, te lo plagia y te lo pone gratis en Internet. La piratería que se esconde en la niebla existe, y te nacen los enanos por todas partes. Por eso debes ser muy rápido en todo lo que haces

dentro-6Esa apuesta por hacer equipo, ¿le convierte en un jefe accesible para sus empleados?
No me van las puertas cerradas. Y no me gusta estar en mi despacho, que es un lugar lleno de papeles. Prefiero estar es en los despachos de los demás. Por eso me considero ayudante de todos. Yo no espero a que los problemas vengan a mi despacho. Yo voy y participo.

Suele poner a su abuelo como ejemplo. ¿Qué otras cosas le enseñó?
Era un aventurero. Fue un emigrante que se arruinó en Francia. Pero perseveró. Hizo el petate otra vez y se marchó a Inglaterra a buscar nuevas oportunidades. Ese espíritu es el que quiero mantener. Sin aventura y sin buscar nuevos retos no progresas, y la vida se convierte en algo muy aburrido.

aperturaTras pasar más de una hora con Juanjo Azcárate resulta evidente que él no es de los que se aburre. Su pasión por las nuevas tecnologías demuestra que siempre está al día de todo lo que ocurre a su alrededor. Si se quiere encontrar algo que destile un aroma clásico en su persona hay que buscarlo en su afición por conducir un Daimler V8 250 de 1967. “Es una gozada. Lo saco todas las semanas, si no llueve”, asegura este empresario, que también disfruta con la naturaleza. “Es donde encuentro la paz. Siempre que puedo corro un rato por la playa de San Sebastián. Para mi eso es renacer. También me gusta la cocina”. Lo que no quiere es que le llamen viejo profesor. “No quiero dar consejos ni lecciones. Meterte en la vida de los demás es muy complicado. En cambio me encanta recibir enseñanzas. Todos los días aprendo cosas nuevas”, dice. ¿Su último maestro? “Las redes sociales . Cada link te lleva a un mundo nuevo que se te abre y te muestra algo que desconocías. Eso es fundamental”, añade el consejero delegado de CCC, cuyo mayor sueño es que la empresa cumpla 100 años y que él lo pueda ver. “Entonces tendrá 96 años. Espero que la salud y la suerte me acompañe, como en La Guerra de las Galaxias”, concluye. con un sonrisa en los labios.

FOTOS: ARTURO CRESPO.