Economía General

Las empresas necesitan los beneficios de una década para devolver su deuda

Una de cada cuatro empresas españolas tendría que destinar los beneficios de casi 10 años para amortizar por completo su deuda, casi el doble que la media europea, que se sitúa en 5,1 años. Aunque existe un elevado grado de heterogeneidad entre países: por encima de España están Irlanda y Portugal (10,7 años). En el otro lado de la balanza, Francia (2,8 años) y Finlandia (5 años). En la llamada locomotora de Europa, en Alemania, son 6,4 años. La diversidad entre países se une a las diferencias entre sectores: las empresas del sector de la construcción españolas necesitarían el beneficio de 20 años para devolver la deuda, cifra solo superada por Portugal (27 años). Así lo recoge el estudio de la Fundación BBVA y el Ivie Endeudamiento de las empresas españolas en el contexto europeo: El impacto de la crisis, elaborado por Joaquín Maudos y Juan Fernández de Guevara, investigadores del Ivie y de la Universitat de València.

Si consideramos como las más vulnerables las empresas que tienen que hacer frente a unos gastos financieros superiores a sus ingresos netos, en España estas empresas tienen el 36% de la deuda empresarial, por encima de los datos de otros países europeos como Alemania (11%), Francia (17%) o Italia (34%), pero muy lejos del 59% de las empresas griegas.

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En España, los sectores más endeudados y vulnerables son la construcción y las actividades inmobiliarias. Las empresas más vulnerables de cada uno de estos sectores acumulan el 48% y el 59% de la deuda de cada sector, respectivamente. Ambos concentran el 44% de toda la deuda de las empresas más vulnerables, siendo con diferencia el porcentaje más elevado de los países analizados.

Por tamaños, son las pequeñas empresas las más vulnerables, ya que las que soportan gastos financieros superiores a sus ingresos netos, y poseen el 50% de la deuda, porcentaje solo superado por las pequeñas empresas en Grecia. En las medianas también el porcentaje de la deuda en poder de empresas vulnerables es elevado (48%) y superior al resto de países de la eurozona analizados a excepción de Grecia.

Los datos también muestran diversos comportamientos de las empresas españolas según la posición inicial de endeudamiento: las que partían de reducidos niveles de endeudamiento (porcentaje de la deuda sobre el activo) no lo han disminuido e incluso lo han aumentado (del 18,8% al 19,4%); en cambio, las que partían de un nivel alto de deuda han tenido que reducirla (del 48,4% al 43%).

En la eurozona el comportamiento ha sido similar aunque la reducción del endeudamiento de las empresas que partían de elevados niveles de endeudamiento ha sido inferior (del 33,8% al 32,5%) al que ha tenido lugar en las empresas españolas. Los datos muestran que las mayores diferencias en endeudamiento y vulnerabilidad financiera tienen lugar entre las empresas de un mismo sector o de un mismo tamaño y no entre sectores o incluso entre países. Una muestra de esto es que el nivel de endeudamiento del 25% de las empresas españolas más endeudadas es 12 veces mayor que el del 25% de las menos endeudadas.

En general, las empresas españolas están más endeudadas que las europeas, aunque en el caso de las nacionales se observan mayores diferencias que en la eurozona: en España coexisten empresas con niveles elevados de endeudamiento con otras en las que la deuda es menor. En España también hay mayores diferencias entre las empresas más endeudadas.

A esto se une que, aunque el coste medio de la deuda es similar en España que en el resto de Europa, durante la crisis las empresas españolas apenas han conseguido rentabilidad suficiente como para hacer frente a sus obligaciones financieras, e incluso desde 2008 las pequeñas empresas tienen niveles de rentabilidad por debajo del coste medio de la deuda. Así, en 2012, si bien las grandes y pequeñas empresas soportan un coste medio de la deuda similar (3,7% vs. 3,9%), la rentabilidad de las grandes empresas es muy superior (5,2% vs. 2,2%).

La baja rentabilidad supone un freno a la concesión de crédito y a la inversión empresarial, debido a la vulnerabilidad financiera de las empresas. Además, dadas las diferencias entre empresas documentadas en el estudio, la viabilidad futura de un porcentaje de empresas puede estar amenazada por la incapacidad para hacer frente al coste de la deuda. Así, el 25% de las empresas españolas más vulnerables destinan el 60% de su margen de explotación a pagar gastos financieros, 20 puntos porcentuales más que las empresas europeas. En consecuencia, la recuperación de la rentabilidad es vital para reducir la vulnerabilidad financiera de las empresas.