Economía General

El controller: 'superman' de la empresa moderna… ¿Y de la Administración Pública? (Por Jorge Pamies)

En los últimos años la figura del Controller ha evolucionado, se ha convertido en un consultor interno, proactivo, que conjuga un rol de estratega-planificador y controlador, donde los cuadros de mandos, los mapas estratégicos y los modelos creativos han pasado a ser piezas angulares de control de gestión. Cada día más, el Controller está ayudando a superar y minimizar los impactos de las crisis económicas, han pasado de tener una función puramente descriptiva y de auditoría a ser promotores del cambio, convirtiéndose en profesionales capaces de ayudar a la dirección a liderar el cambio y llevar a la empresa buen puerto en el medio y largo plazo. Deben de ser multidisciplinares y poseer una visión estratégica-global.

La figura del Controller tiene tres dimensiones: orientada al despliegue de estrategias, orientada a la eficiencia económica de la empresa, y orientada al mejor uso de los recursos. No basta con analizar los datos, el Controller tiene que aportar, plantear soluciones y dar su opinión.

El Controller participa regularmente en la toma de decisiones, gracias a su privilegiada posición junto a la Dirección, siendo esta una figura en la que confían los altos cargos, por su visión global y completa de la situación de la compañía a todos los niveles. Los análisis y opiniones del Controller son valorados y tenidos en cuenta a la hora de plantear una nueva estrategia para la compañía.

El Controller debe ser un impulsor y generador de innovación. Desde su posición debe proponer y guiar a los líderes responsables de transmitir e impulsar el cambio en la aplicación de sistemas innovadores que supongan una optimización de la eficiencia empresarial. De esta forma se erige como una figura fundamental en la gestión del cambio, en la que podrán apoyarse los distintos departamentos de la empresa.

Por ello, es una de las profesiones con mayor demanda en el mercado desde el 2009 como indican varios estudios sobre perfiles profesionales. La nueva figura del Controller la conforman profesionales que tienen la capacidad de prever situaciones futuras adversas, gracias a la interpretación de múltiples indicadores, y tienen la habilidad de generar posibles soluciones.

Más allá del ámbito empresarial privado, el Controller acabará convirtiéndose en pieza fundamental en la gestión basada en la eficiencia de las Administraciones Públicas, convirtiéndolas en centros productivos y eficientes al servicio del ciudadano.

El Controller se ha convertido en el Superman de las Organizaciones del Siglo XXI. Es una forma simpática de afirmar que es una figura imprescindible en las organizaciones modernas, alguien que interviene en todas las fases de la cadena de valor, aportando una visión completa, analizando el pasado, gestionando el presente y mejorando el futuro.