Economía General

Aprende a pedir un aumento de sueldo

Finaliza el año y con él, en la mente del empleado se agolpan pensamientos como “He trabajado muchas más horas de las contratadas”, “estoy totalmente comprometido con el proyecto”, “llevo más de diez años y no me han tocado el sueldo”… Pensamientos que, al final de cada año, se agolpan en la mente de muchos empleados. Ellos están convencidos de que se merecen que su nómina aumente. Sin embargo, debido al periodo de crisis económica por el que está atravesando el país, y que en ocasiones en su empresa han tenido que hacer algún ERE o rescisión de personal, son pocos los que se atreven a dar el paso y a pedirlo. Si piensa que es el momento, tome nota de los consejos aportados por Mónica Mendoza, psicóloga, consultora y experta en ventas.

1. Preparar previamente toda la documentación. Cuando se va a pedir un aumento de sueldo, es necesario sustentar esa petición con una sólida argumentación que ayude a defenderlo. Por eso, es clave hacerse con informes de éxito, una relación de los días en los que se ha trabajado en fin de semana, fuera de horario estipulado o tareas que se han realizado que eran propias de otro compañero que pudo ejecutarlas en su momento. Por otro lado, es positivo resumir los logros personales que repercutieron en el bien de la organización: plazos de entrega superados con varios días de adelanto, algún valioso consejo puntual que salvó de un peligroso encallamiento, algún proyecto a contrarreloj, etc.

2. No pedirlo en un encuentro informal: pedir una reunión. Es conveniente que cuando se vaya a realizar una petición de este tipo, se pida una reunión con la persona que tomará la decisión final y que sea una reunión de media hora como mínimo. No es recomendable provocar el encuentro en una situación informal (por ejemplo, en la sala de los cafés o durante una comida de empresa), porque la propuesta no será tomada tan en serio.

3. En la reunión: valorar los aspectos buenos de la empresa. “Cuando se inicie el contacto con el interlocutor, antes de pedir nada, se deberá dar las gracias por haber sido recibido”, comenta Mendoza, a lo que añade “a continuación, es bueno resumir de forma breve las aspectos buenos de la empresa, por los cuales se está agradecido”. En este punto, la experta afirma que, aunque se lleven preparados, se debe utilizar un tono de voz natural al exponerlos, “no debería costar, si realmente se cree en ellos. Y si se pide aumento, es que se cree en ellos, ¿no? Hay que recordar que en esta vida no gana el que lo hace mejor, sino el que negocia mejor”.

4. Solicitar una revisión al alza de rango salarial, no hablar de un aumento en concreto. Tras las frases de agradecimiento, es el momento en el que empleado podrá solicitar que, debido a su dedicación e implicación, le gustaría que se revisara al alza su rango salarial.“Se consiguen más cosas cuando se pide por favor que se revise el rango salarial que si se demanda un aumento de un 5%, por ejemplo”, advierte Mónica Mendoza.

5. Defender la propuesta. La experta sugiere que “pedir un aumento de sueldo es como una declaración de amor. Cuesta mucho empezarla pero una vez que se ha confesado, todo fluye de manera más fácil”. En el momento en el que ya se ha comenzado con la declaración de intenciones, es en el que el empleado debe defender su propuesta con la documentación que tiene preparada, “este es el fondo de violines o la cena romántica con velitas que debe terminar de conquistar al interlocutor”.

6. Después de la petición, emplear la técnica del silencio. Una vez ya se ha realizado la petición, lo recomendable es permanecer callado observando a la otra parte, “estudiar cómo se comporta y cómo reacciona. Las personas no suelen aguantar bien los silencios y responden rápidamente”. Sin embargo, también hay que tener presente que el interlocutor no tiene porqué decidirse en el momento. Así que, llegados a ese punto, jamás se debe presionar para que tome una decisión. Y, por supuesto, nunca amenazarlo con irse a la competencia o dejar la empresa, “hay que plantear las propuestas en clave positiva siempre”.

7. No compararse con un compañero. Como estrategia, no es nada recomendable compararse con un compañero de trabajo. “La típica frase de “fulanito” trabaja menos que yo y gana más, no es nada aconsejable”, comenta Mendoza, a lo que añade “deja mala imagen y además las condiciones salariales pactadas con la otra persona en su día no son tema de nuestra incumbencia”. Se trata de un recurso fácil que deja peor al que lo comenta que al empleado que trabaja menos y gana más.

 

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