General

Consejos para reírse en el trabajo

Hay muchas personas que, cada día, van a trabajar tristes, alicaídas, y sin ganas. Las razones pueden ser muchas y variadas: demasiadas horas, un ambiente raro, mala relación con los jefes… Pero existen técnicas que pueden hacer del lugar de trabajo un entorno agradable y divertido. Reírse es la mejor de las medicinas. Tómese las siguientes píldoras… ¡y disfrute más de su jornada laboral!

[nextpage]

billmurray

AL DESPERTAR

Que suene el despertador no tiene que verse como el principio de la tortura. ¿Se acuerdan de la película ‘Atrapado en el tiempo’? El protagonista acababa, un día sí y otro también, destrozando el despertador porque ya sabía lo que le iba a ocurrir. No deje que le suceda lo mismo, y vea la jornada laboral que se le avecina con humor y alegría. Una sonrisa es el mejor de los desayunos.

[/nextpage]

[nextpage]

companeros

COMPAÑEROS

Estar rodeado de gente triste acaba contagiándose. Por eso, es conveniente sembrar y hacer que germine el potencial humorístico de sus colegas. Picar a los compañeros, o emplear la ironía y el sarcasmo, pueden ser dos potentes ‘sacacorchos’ para sacar la sonrisa de quienes están a su lado. Quizás al principio le miren como a un bicho raro, pero al final acabarán ‘sumándose a su fiesta’.

[/nextpage]

[nextpage]

payaso

DRAMAS NO

Un albarán mal elaborado, un teléfono que no para de sonar, un jefe ‘tocando las narices’… En muchas ocasiones, a estos asuntos diarios, y a otros muchos, se les dan demasiada importancia y acaban convirtiéndose en auténticos dramas. ¡Al cubo de la basura con ellos! ¿Cuántas veces hemos oído la frase de que ‘la vida es broma’? Póngala en práctica. Eso no significa que vaya todos los días a trabajar disfrazado de payaso, ni mucho menos. Pero si ha tenido un mal día en el trabajo, al volver a casa, póngase esa nariz de payaso, y mírese en el espejo. ¿A que sonríe?

[/nextpage]

[nextpage]

deporte

DEPORTE

Seguro que en multitud de ocasiones ha oído decir que reír es el mejor de los deportes. No es ninguna tontería. Diferentes estudios así lo atestiguan. Por ejemplo, con la risa ponemos en movimiento más de 400 músculos, desde los propios de la cara, hasta los del estómago. Esas gotas de agua que salen de los ojos, lo que hacen es limpiarlos y lubricarlos. Y las carcajadas facilitan que caigamos en los brazos de Morfeo más fácilmente. ¿Quién necesita un gimnasio?

[/nextpage]

[nextpage]

gato

ENTORNO

Si el lugar de trabajo es como una segunda casa (si descontamos las horas de sueño, más el tiempo que tardamos en llegar al mismo, pasamos más horas que en casa), ¿por qué no hacer que sea así en el más amplio de los sentidos? Por eso, hay que rodearse de objetos, de fotos, o de recuerdos personales, pero que sean siempre alegres (nada de una foto de los padres fallecidos, por ejemplo. Mejor de los niños jugando). De esta manera, y en los momentos de bajón, una simple mirada le hará sentir mucho más reconfortado.

[/nextpage]

[nextpage]

gritar

IMPROVISAR

Romper el hielo, cuando tus compañeros son más fríos que un helado de tutti-frutti, es una baza a considerar. No se trata de que les tire una tarta (seguramente les enojaría), pero sí puede invitarles a que hagan algo diferente, que se salga de lo común, que rompa la monotonía. ¿Sugerencias? Porque no, en un momento determinado, lanzar todos juntos un grito en común. O porque no contar alguna historia divertida sucedida tiempo atrás en la propia empresa.

[/nextpage]

[nextpage]

telefono

BROMAS

Una broma, de vez en cuando, no viene mal a nadie. Abusar de ellas si podría ser contraproducente. Cuando los faxes eran los reyes de los mensajes en la oficina, hubo quien cogió un folio con el membrete de una fábrica de jamones, y le envió uno a su jefe inmediato (un mando intermedio) proponiéndole escoger entre un lomo o un jamón (era el día de los Inocentes). Inmediatamente, éste descolgó el teléfono e hizo la solicitud. Quien estaba al otro lado de la línea no sabía de qué estaba hablando. Ver su reacción, sin que él se diera cuenta, fue el principio de una mañana divertida en la oficina.

[/nextpage]

[nextpage]

desayuno

DESAYUNO

Dicen que el hombre es un animal de costumbres. Por eso, no es mala costumbre llevar de vez en cuando el desayuno al trabajo. El fin no es otro que potenciar la amistad entre los compañeros y pasar un rato la mar de agradable. ¡Cuidado! Si se implanta, también es pertinente establecer los correspondientes turnos. Porque al igual que hay personas desprendidas, también existen los llamados ‘aprovechados’.

[/nextpage]

[nextpage]

relajacion

RELAJACIÓN

Es posible que piense que todo lo dicho son quimeras, que en una empresa ‘seria’ todo lo anterior es imposible de llevar a cabo. Si en las paredes de su compañía solo hay carteles de “prohibido reír”, lo único que le queda es practicar ejercicios de relajación. No se agobie. No se torture. Que el estrés y la presión del trabajo no le afecten más de lo normal. Y si sus nervios están a flor de piel, a punto de explotar, haga una pausa: cierre los ojos, respire y piense en cosas agradables.

[/nextpage]

[nextpage]

anecdotas

 ANÉCDOTAS

No se trata de ser el abuelo Cebolleta, ese que en los tebeos se dedicaba a contar una batallita tras otra. Pero cada uno, en el zurrón de sus recuerdos, lleva anécdotas que pueden aligerar el día. No es necesario coger la máquina del tiempo y mirar muchos años atrás. Recordar los mejores momentos del fin de semana puede ser la manera perfecta de coger a los lunes por los cuernos. Intente que ningún compañero se quede sin conocer sus batallitas, porque lo más seguro es que se reirán y, juntos, pasarán un buen rato. Eso sí, lo bueno y breve…

[/nextpage]