Empleo General

Cómo teletrabajar y no perderse en el intento

Los teletrabajadores son más productivos y felices que los acuden cada día a la oficina. Si tu empresa te da la oportunidad de trabajar desde casa, no lo dudes. Todo es cuestión de confianza en uno mismo, organización y entrenamiento. Aunque la concentración es mayor en el hogar, las distracciones también se dejan caer. Algunas son inevitables; a otras se les puede poner solución.

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vecino

Vecino inoportuno

Esto no es Estados Unidos, así que si tu vecino llama a la puerta probablemente no sea para llevarte una tarta de manzana. Más bien al contrario, puede que el motivo de la visita sea pedirte sal, recoger la toalla que se le acaba de caer en tu patio mientras tendía o informarte de que le has hecho una gotera en el baño. El cartero comercial o un repartidor también pueden sumarse a esta lista de visitas inesperadas que no se pueden predecir y que no queda más remedio que atender si no quieres que te quemen el timbre. Pero esta situación no es exclusiva del teletrabajo. Guillermo García, responsable de Global Place, recuerda que “en la oficina también pueden distraerte otros compañeros” y poco se puede hacer para evitarlo.

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niños

Niños en casa

Uno de los motivos por el que algunas personas optan por el trabajo desde casa es poder dedicar más tiempo a sus hijos. Sin embargo, los pequeños no siempre son angelitos. Si a tus niños les da por jugar a Jumanji lo mejor es explicarles la situación antes de que les castigues sin ver la luz del sol hasta que cumplan 18. “Los hijos no suelen estar acostumbrados a ver trabajar a sus padres en casa, por lo que, si optamos por esta opción, lo mejor es hacer una pequeña reunión familiar para que entiendan que, aunque estemos en casa, es trabajo”, apunta Guillermo García. No temas por la reacción de tus monstruitos, la mayoría de las veces lo entienden.

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La tentación vive en la nevera

El peligro de estar en casa es que no hay que rascarse el bolsillo para tomarse un café o un pincho. Basta con levantarse de la silla e ir a la cocina. El problema viene si el paseo se repite más de una vez. Por un lado, porque resta tiempo de trabajo y aumenta las distracciones; y, por otro, porque mientras tu nevera se vacía, tú engordas. Desde Global Place recomiendan “tener disciplina y fijarse unos horarios”. Tampoco escapan de este peligro los fumadores. Mientras que en las oficinas no se permite fumar y el mono solo se palia con una escapadita a la calle, en casa nadie te impide trabajar con un cenicero al lado. Tú salud te pasará factura. Tu economía, también.

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Tu hogar no es una oficina

Aunque trabajes en casa y todo te resulte más cómodo y agradable, en la mayoría de los casos no está pensada para ser una oficina. “El hogar es un entorno que no está preparado”, incide el responsable de Global Place. “Si es posible, conviene separar los espacios, aislarlos, y trabajar a puerta cerrada”, añade Guillermo García. Sobra decir que la televisión tiene que estar apagada y que el ordenador es una herramienta de trabajo.

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planning

Agitado, no mezclado

Cualquiera que tome la decisión de trabajar desde casa tiene que empezar por marcar unas líneas rojas. Y cuidado, porque son delgadas. Tu casa no tiene que convertirse en una oficina 24 horas al día, siete días a la semana. La única diferencia es la localización así que, si no vas a trabajar un domingo, ¿por qué abres esa tabla de Excel en tu casa? No es necesario ni recomendable. Guillermo García recomienda “marcarse horarios, gestionar el tiempo y organizar las tareas” para no caer en la tentación.

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Presencia virtual

El teletrabajo no implica que te eches por encima la capa de invisibilidad. Aunque hagas tus tareas laborales desde casa, debes estar disponible ya sea por teléfono, Skype, chat o cualquier otra forma que te permita comunicarte de manera instantánea con tu empresa. Como si estuvieras allí. No obstante, esta presencia virtual no exige que te lleves el ordenador al baño. “No se puede estar permanentemente conectados, podemos decir que estamos ausentes, que hemos salido a comer… Son cosas normales dentro de la rutina de trabajo y no hay que estar en tensión por no estar disponibles unos minutos”, explica García.

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ofi

No eres una isla

Los teletrabajadores muestran cierto miedo a perder ofertas laborales por no estar físicamente presentes en la oficina. La pérdida de contacto es uno de los principales problemas si el trabajo desde casa no se gestiona bien. Pero la solución es sencilla: dejarse caer de vez en cuenta por el lugar de trabajo y mantenerse en contacto con los compañeros y los superiores. No obstante, la empresa también tiene que mostrar cierta voluntad. “Tienen que ofrecer el soporte necesario y ofrecer las mismas oportunidades a todos”, concluye el responsable de Global Planet.

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