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Los padres que catapultaron al automóvil

Todos hemos oído hablar de marcas como Ford, Peugeot, Citröen, o Chevrolet. Esos son los apellidos de algunos hombres ilustres que hicieron del motor su pasión y que, con su ingenio e inventiva, desarrollaron una de las industrias más potentes del mundo. A continuación te mostramos cómo arrancaron sus negocios, y las novedades que introdujeron.

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Benz

KARL BENZ

Este alemán, nacido en 1844 y fallecido en 1929, es considerado como el padre oficial del automóvil. ¿Por qué? Porque se adelantó a sus contemporáneos (Gotlieb Daimler, Wilhem Maybach…) al solicitar una patente para un vehículo de tres ruedas que es considerado como el primer coche de la historia. Ese día hay que subrayarlo: 29 de enero de 1886. Y el número de patente fue el DRP 37435. Con un motor monocilíndrico de 984 cc y 0,9 CV, alcanzaba una velocidad máxima de 16 kilómetros por hora. Sus talleres se encontraban en la localidad de Manheim, y allí organizó una demostración de las cualidades de su vehículo. Los periódicos dieron fe del evento, pero no contó con la admiración del público.

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Ford

HENRY FORD

Los sistemas de producción en cadena se deben a él (1863-1947). ¿Consecuencia? Al lograr fabricar de forma más barata, los precios bajaron, y el público pudo acceder a este medio de locomoción. ¿Cuánto cobraran los obreros de la Ford Company? Cinco dólares diarios, cantidad que estaba por encima de la media. El Ford T, conocido entre el público como Tin Lizzie, tenía un motor de cuatro cilíndros y 20 CV. Alcanzaba velocidades de hasta 70 kilómetros por hora y su precio rondaba los 260 dólares de la época. En total, llegó a vender más de 16 millones de unidades. Todo un récord si tenemos en consideración que, hasta entonces, la producción solía ser manual, se fabricaban pocas unidades, y caras, por lo que solo los ricos podían adquirirlos.

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peugeot

ARMAND PEUGEOT

Provenía de una familia de empresarios e inventores franceses (1849-1915), de ahí que no quepa duda de que si se proponía algo relacionado con el automóvil, lo conseguiría (en la foto, es el que lleva el paraguas). Comenzó fabricando bicicletas y triciclos tirados por vapor. También a sus ingenios les puso motores de otras marcas. Hasta que decidió fabricar los suyos propios. Se alió con un primo suyo, pero al final la alianza acabó rompiéndose, yendo cada uno por su lado. Entre las estrellas de su historia, cabe destacar un automóvil llamado BeBe, que copó todo los flashes del Salón de París de 1904. Sus características eran las siguientes: medía 2,70 metros y su motor de un solo cilindro llegaba a los 40 kilómetros por hora. Tanta aceptación tuvo, que rápidamente se exporto a otros países, entre ellos, España.

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Renault

LOUIS RENAULT

Este francés llevaba el automóvil en las venas (1877-1944). Con solo 21 años se ‘arremangó’, cogió un triciclo, y lo convirtió en un coche. Entre sus ‘inventos’, cabe destacar uno: el Renault AG. Arrancaba con la famosa manivela situada en el frente del vehículo, que tenía un motor de dos cilindros, 8 CV, y 1.200 centímetros cúbicos. ¿Velocidad? 46 kilómetros por hora. Tanto gustó, que los taxistas de París lo hicieron suyo, desbancando poco a poco a los carruajes de caballos. Una curiosidad: en la I Guerra Mundial, los alemanes estaban a las puertas de la capital gala, concretamente en la ribera del río Marne, a 30 kilómetros. Entonces, el general Gallieni, y ante la falta de transporte militar, decidió utilizar los taxis de París para trasportar a las tropas que allí estaban asentadas hasta el frente. Grosso modo, entre 1.000 y 2.000 taxis transportaron a más de 6.000 soldados hasta el frente durante tres días. De ahí su nombre: taxis de la Marne.

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Chevrolet

LOUIS CHEVROLET

Su primer contacto de este suizo (1878-1941) con este mundo se produjo siendo todavía un niño, arreglando bicicletas en un pequeño taller. Tras pasar por París, arribó a Nueva York, y después a Filadelfia. Tal era su pasión, que acabó siendo piloto de carreras. Pero quería más. Y se asoció con un financiero de Boston, llamado William Crapo Durant, para crear la Chevrolet Motor Car Company en Detroit. Experiencia en este mundo a Crapo Durant no le faltaba, porque años antes también había creado General Motor, la compañía que ideó el sistema de holding multimarca y que durante décadas lideró la industria mundial. Su primer vehículo llevó por nombre Classic Six.

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citroen

ANDRÉ CITROËN

(1878-1935). Si Henry Ford inventó el desarrollo en cadena en Estados Unidos, en Europa, el primero en llevarlo a cabo, fue este francés. No hay que pensar que se trata de un simple imitador, ya que gracias a él, los vehículos incorporaron innovaciones como el encendido electrónico, la carrocería monoplaza, y la tracción delantera. También fue todo un visionario en temas publicitarios (escribió con humo el nombre de la marca en el cielo de París). Y permitió pagar sus modelos a crédito, en periodos que iban de 12 a 18 meses. Su primera ‘perla’ fue el utilitario 5 HP tipo C (más conocido como 5CV). Incorporaba dos plazas, un motor de 11 CV, y una caja de tres velocidades. Su chasis era muy ligero, lo que le permitía alcanzar los 60 kilómetros por hora. De color amarillo, popularmente se le conoció con el nombre de ‘pequeño limón’. Más de 80.000 unidades se fabricaron entre 1922 y 1926, y muchas mujeres fueron sus conductoras.

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Porsche

FERDINAND PORSCHE

Uno de los coches más icónicos de toda la historia del automóvil es el Volkswagen conocido como ‘escarabajo’. Ferdinand Porsche (1875-1951) fue su diseñador (en la foto, junto a otro de sus modelos). También contribuyó a los avanzados diseños de los carros de combate alemanes de entreguerras. Fue Adolf Hitler quien pensó en la idea de construir un coche para el pueblo (Volks wagen, en alemán), con capacidad para dos adultos y tres niños, y que se pudiera pagar en cómodos plazos. En 1938 se presentó oficialmente el VW 38, con su luneta trasera ‘Pretzel’, motor bóxer de cuatro cilindros, 983 cc, y 24 CV. ¿Velocidad? 100 kilómetros por hora. Una curiosidad: fue el New York Times quien lo bautizó como ‘beetle’ (escarabajo, en inglés) por sus formas redondeadas, y la marca alemana lo incluyó como nombre oficial de su publicidad en 1968. En esa década, fue todo un estandarte para los hippies.

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Ferrari

ENZO FERRARI

Si hay un nombre y una marca que se identifica con el mundo del motor, en general, y el de las carreras, en particular, ese no es otro que el de Ferrari. Enzo Ferrari (1898-1988) comenzó como entrenador de pilotos para Alfa Romeo (en la foto, el primero por la izquierda), hasta que fundó su propia empresa en 1940. Conocido por sus seguidores por el sobrenombre de ‘il Commendatore’, la velocidad era su santo y seña. De ahí que cada nuevo vehículo que realizaba superaba al precedente en tal concepto. El mismo escogía a los pilotos de la Scuderia. Como curiosidad, allá por 1961, y hartos de que Ferrari ganará los campeonatos de calle, la Federación Internacional de Automovilismo dio un golpe en la mesa cambiando las reglas. Al año siguiente solo competirían vehículos de gran Turismo, es decir, que pudieran rodar en carretera y cuya producción, como mínimo, fuera de 100 unidades. Es decir, que la nueva regla excluía a los prototipos del cavallino. Así nació el Ferrari 250 GTO. Ganó todas las carreras de ese año menos una.

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Honda

SOICHIRO HONDA

Este japonés (1906-1991) llegó a Tokio con 16 años, donde comenzó a trabajar como aprendiz de mecánico. Ya con 22 años, volvió a su pueblo, y creó su propio taller donde, a partir de 1948, comenzó a producir motocicletas. Así nacía Honda Motor Company. ¿Cuál fue su filosofía? La misma se puede resumir en la siguiente frase: el poder de los sueños. Fue en 1961 cuando los mismos comenzaron a hacerse realidad cuando conquistó su primer campeonato mundial de motos. Dos años después comenzaría a fabricar automóviles con propulsores de moto, hasta que apareció el ‘Civic’. Toda una revolución ya que por aquel entonces (1973) solo consumía seis litros cada cien kilómetros. Eso, en plena crisis del petróleo, que hacía prohibitivos los precios de los carburantes, fue todo un ‘boom’.

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