Empresas General

Vendo mi casa… y me quedo de alquiler

Todo comenzó gracias a un matrimonio de 70 años… ¡que se quería divorciar! Él se quedaba con una pequeña casa en el pueblo, y ella con el piso en Madrid. Él quiso una compensación, porque el valor de uno y otro inmueble no eran similares. Pero ella, ama de casa de toda la vida, no tenía nada. Entonces se dirigieron a José María Granados, abogado en temas financieros y bancarios. Tras cotejar las opciones disponibles (hipoteca inversa, renta vitalicia…), pensó: ¿por qué no proponérles hacer un sale & lease back como los bancos y los fondos de inversión? Es decir, un contrato mediante el cual la persona vende la vivienda a un inversor pero se queda en ella a cambio de un alquiler.

Así nacía en septiembre de 2014 Lisbak (www.lisbak.com), un portal que pone en contacto a inversores con propietarios que quieren utilizar esta fórmula. “La plataforma está abierta a todo tipo de propietarios, aunque de forma más concreta para personas mayores que necesitan liquidez”, detalla su fundador. Por ejemplo, pensionistas que necesitan dinero para que alguien les cuide, para obras o para asistencia sanitaria, o menores de 65 años que quieren hacer líquida su inversión inmobiliaria sin abandonar su casa. También se dirige a profesionales propietarios de un local o una oficina que, cercano el momento de su jubilación, y del cese del negocio, quieren financiarse si necesidad de acudir a bancos o endeudarse.

El modus operandi es el siguiente: los vendedores se registran en la web y ofrecen la venta de su inmueble indicando el precio mínimo al que desean vender, la cuota que desean pagar de alquiler, la duración del contrato del mismo (puede llegar a ser vitalicio), y el plazo para recibir las ofertas de los compradores. ¿Precio? 70 euros durante un año. “Puede mantener la venta durante 90 días. Si no recibe ofertas, o no le satisfacen, puede repetir la operación cuantas veces quiera durante el año”, matiza el fundador. Por su parte, los inversores, de cualquier nacionalidad y residencia (los hay rusos, franceses, chinos, británicos… hasta de 40 países diferentes) podrán realizar ofertas vinculantes durante un trimestre por 6 euros. “Ponemos estos precios para que quienes estén tengan una voluntad real, no sea una forma de cotillear”, matiza Granados. Y añade: “Ambas partes son siempre libres de negociar y de celebrar, o no, entre ellos el contrato de compraventa y alquiler simultáneo”.

La inversión inicial ha sido de 15.000 euros, ya disponen de 3.000 usuarios únicos, y más de medio centenar de inmuebles disponibles. “Queremos llegar a acuerdos con empresas del sector inmobiliario para que asesoren a las personas sobre los precios de venta y alquiler”, indica su creador. Y extenderse a otros países. “Este tipo de operaciones pueden ser una salida para todos aquellos que necesiten liquidez o, simplemente, planificar su futuro y disfrutar de su ahorro con las mismas ventajas que han obtenido durante años las grandes empresas que gestionan su patrimonio en función de sus necesidades”, concluye José María Granados.