Economía General

Stackelberg: padre de los economistas españoles

Los estudiantes del primer curso de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de Madrid se quedaron boquiabiertos cuando vieron entrar a su nuevo profesor: ¡un oficial del Ejército alemán! Corría el año 1943 y este hombre delgado y de ojos hundidos acababa de dejar su carro de combate en el frente ruso para dar lecciones de economía en España. Su nombre: Heinrich von Stackelberg.

Hijo de aristócrata alemán y de una argentina, Stackelberg era una eminencia en su tiempo, ya que había analizado de forma ingeniosa las lagunas de la formación de precios en un mercado libre. ¿Mercado libre? En plena posguerra española, esa definición no gozaba de muchas simpatías, pues el Estado español estaba lleno de defensores del viejo modelo intervencionista. Pero los chicos rebeldes del Instituto de Estudios Políticos coqueteaban con el libre mercado, aunque se daban cuenta de que con un país en ruinas existía el riesgo de que los oligopolios tomasen el control de los resortes del mercado. ¿Cómo evitarlo? En su libro “Formas del mercado y equilibrio” (1934), Stackelberg afirmaba que si el Estado establece unas reglas mínimas de competencia, los pequeños podrán imitar a los grandes, salvar sus ganancias y sobrevivir.

FUENTES-QUINTANA

Fue Miguel Paredes Marcos, unos de los miembros del Instituto, que trabajó con él en Berlín y Bonn, quien le convenció de que enseñara estas teorías en España. Y Stackelberg aceptó, porque cada vez se sentía más incomprendido por los seguidores del totalitarismo económico de Adolf Hitler.

Sus teorías pronto calaron entre los profesores de la facultad: Ullastres, Piera, Castañeda, Vergara Doncel, Valentín Andrés Álvarez… Stackelberg sentía especial predilección por su alumno José Luis Sampedro, que se convertiría en el primer catedrático salido de la facultad. Otros discípulos fueron Manuel Melis, que recopiló sus apuntes en un libro, y Juan Velarde. “Era listísimo. Preparaba muy bien las clases”, recuerda. Su libro “Principios de teoría económica” fue el texto de cabecera de Enrique Fuentes Quintana (en la foto), Ángel Alcaide o Luis Ángel Rojo, precisamente quienes sentaron las bases del desarrollo fuerte y equilibrado de la economía española a finales de los años cincuenta.

Amigo de tapear en las tabernas de Madrid, en una comida, Stackelberg echó grandes trozos de pan a la sopa, y dijo: “Tienen que disculparme, no soy más que un campesino”. Murió de cáncer el 12 de octubre de 1946.