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Vivienda: el “marrón” que nunca se acaba

La compraventa de viviendas sobre plano se ha convertido en una pesadilla. Compradores, bancos y promotoras tratan de evitarla como pueden.

Como saben, los compradores necesitan un aval del banco para adquirir su casa. Algunas entidades financieras nunca desembolsaban ese aval. Esperaban a que la promotora suspendiera pagos e invitaba al consumidor a reclamarle su dinero. El cliente se quedaba sin su dinero y sin su casa.

Así ha sido hasta que el bufete Salmerón, de Sevilla, ha descubierto una laguna legal. Resaltó que el banco sabía quiénes eran sus clientes (los bancos lo negaban) y luchó para que pagaran lo que debían.

Los juzgados le dieron la razón por primera vez en 2014. Después lo han hecho en el 100% de los casos: en catorce ocasiones más. En total, este bufete ha conseguido que los bancos devuelvan cinco millones de euros a sus clientes. La cantidad incluye lo anticipado, más el 6% de intereses y las costas de los juicios.

El caso más significativo ha ocurrido en Dos Hermanas. El banco implicado en la promoción ha tenido que abonar la friolera de un millón de euros. Pero el bufete cuenta con un buen número de casos (unos 100) que podrían seguir minando las cuentas de los bancos. Los implicados se extienden por toda España. Incluso hay algunos que viven en el extranjero.

La legislación da garantías a los compradores, aunque lo hace en menor medida desde el mes de enero de este año. La aprobación de una nueva ley reduce a dos años la duración del aval (antes era de 20años). Después de ese tiempo, el que adquiera casa tendrá que defenderse como pueda.