General Opinion

Las prácticas serán más importantes que los títulos

Más del 80% de los fabricantes ya disponen de soluciones del Internet de las Cosas (IoT). Sin embargo, aún necesitan mejorar su integración para obtener el máximo beneficio. En este momento en el que tanto se habla de ello, hay que tener en cuenta que muchos fabricantes ya tienen capacidades IoT y las han tenido desde hace años, pero no las identificaban como tales. Los fabricantes deben pensar qué tecnología de medición del rendimiento de datos es más relevante para ellos.

La nueva tecnología de recolección de datos habilitada por sensores, es un gran valor añadido, ya que permite a los fabricantes de grandes equipos, ofrecer mantenimiento y servicios las 24 horas del día, en entornos difíciles, lo cual es una ventaja competitiva importante. Sin embargo, para los fabricantes que producen en mayor volumen, los sensores supondrían un gran coste y en su caso la prioridad es evitar los problemas antes de que la mercancía salga de la fábrica. Para estos fabricantes, un sistema ERP de arquitectura abierta que les permita integrar los sistemas heredados existentes, sin una costosa integración, podría ser el dinero mejor invertido. Así que conviene llevar a cabo una auditoría e identificar qué KPIs cuentan realmente para el negocio.

En Europa y EE.UU. los fabricantes están luchando contra la brecha de habilidades profesionales que existe, para encontrar a los profesionales adecuados. En 2017, solucionar la escasez de habilidades profesionales podría traer una nueva era de prácticas en empresas, formación interna de los compañeros y estrecha colaboración entre fabricantes e instituciones de educación locales para conseguir atraer talento joven a la industria.

Un estudio de Deloitte apunta que “probablemente en la próxima década habrá una demanda de casi 3,5 millones de empleos en la industria manufacturera en los Estados Unidos. Debido al déficit de habilidades profesionales se prevé que 2 millones de esos empleos no lleguen a ocuparse”. En Europa el panorama es similar, y un 82% de los ejecutivos creen que esta brecha afectará a su capacidad para satisfacer la demanda de los clientes, mientras que el 78% cree que afectará a su capacidad para aumentar la productividad e implantar nuevas tecnologías.

Según  un informe de Wall Street Journal de 2016: “los puestos más difíciles de cubrir son aquellos de habilidad media, como el técnico de mantenimiento, que requiere educación más allá de la escuela secundaria”. También hay nuevos tipos de habilidades cuya demanda será particularmente alta en el futuro. Una fábrica a menudo consistirá en miles de sensores IoT conectados continuamente recolectando datos. Esto dará lugar a una mayor necesidad de analizar grandes volúmenes de datos y automatizar procesos clave.

La cuestión es saber quién beneficiará más a la compañía a largo plazo, si un graduado con un título, o un joven con ganas de trabajar, formado en la realidad de mi negocio y comprometido con su éxito.

Antony Bourne, director global de Fabricación Industrial de IFS