Entrevistas

Rafael Roca: “El Banco Popular molestaba porque quería ir por libre”

El abogado y economista Rafael Roca cree que “se ha aprovechado que el Banco Popular estaba mal para acabar con él. Era un banco que molestaba. Quería ir por libre y hoy en día no se puede, menos aún si se está tocado”.

Su bufete estudia las demandas que impondrá para defender a los 200 accionistas a los que representa. Su idea inicial es plantear una acción civil: “La vía penal no merece la pena, salvo a los accionistas muy antiguos. Llevaría muchos años. La vía civil contará con sentencias un año después de la presentación de la primera demanda”.

En el despacho han pensado mucho hasta llegar a esta conclusión. Las incógnitas se reducen a dos. Si la sociedad se encontraba en liquidación porque las cuentas estaban falseadas, se engañó a los accionistas que acudieron a la ampliación de capital: los que compraron acciones los tres últimos años. Si el valor de mercado de la entidad era mayor a un euro pero se quiso realizar la operación con rapidez para no alarmar y infligir un daño mayor, se habría producido un enriquecimiento injusto por parte del comprador. “Sea por un motivo u otro, se debe efectuar una indemnización a los accionistas”, señala Roca.

Roca no ve factible que se dé vuelta atrás en la fusión. “El capital está amortizado; los bonos convertibles están convertidos; el Santander ha comprado…”, argumenta Roca.

En cuanto a la oferta de bonos del Santander a los accionistas que acudieron a la ampliación de capital, Roca la considera un globo sonda. “Recomiendo a mis clientes esperar a septiembre. No se sabe el tipo de interés que se dará al octavo año ni el plazo de emisión de la deuda. Así no se pueden tomar decisiones”. La oferta de bonos del Santander implica mantenerlos siete años con un 1% de interés. “Se calcula que los accionistas perderían un 25%  de aquí a cinco años si los tipos no suben. Si suben, perderán más. Estamos estudiando el valor real estimado en que quedarían a los siete años”. El abogado estima que los accionistas del Popular han tenido mala suerte. Su caso es el primero en verse afectado por la nueva regulación europea. Según ella, los bancos ya no pueden ser rescatados como lo fue Bankia. La factura deberán pagarla los accionistas y los bonistas. Una paradoja teniendo en cuenta los 17.000 millones de euros de dinero público destinados a dos bancos italianos a final de junio. Ahí se ha hecho la vista gorda al cambio en la legislación.

Los accionistas representados por Roca tienen una media de 20.000-30.000 acciones. Unos adquirieron bonos; otros acudieron a la ampliación de capital; otros compraron acciones en Bolsa. “El banco financió acciones en algunos casos. Son los que lo tienen mejor”, señala Roca. En cuanto a la familia Luksic, que podría perder más de cien millones de euros, este abogado ve como única opción encontrar un error administrativo: “No pueden alegar que han sido engañados. Se sentaron con el consejo de administración antes de comprar las acciones y las compraron ya en crisis, cuando la acción estaba en caída libre. Fueron a especular”.

  • Nota: La edición de papel de esta entrevista recoge por error que Rafael Roca es hijo del ex político Miquel Roca. La información ya está corregida en esta noticia.