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Grupo Antolin conduce el coche del futuro

La industria de automoción está viviendo la mayor revolución de la historia. Espoleados por el órdago lanzado por los gigantes tecnológicos Google y Apple que han puestos sus ojos en el negocio de la movilidad, los grandes fabricantes coches, como Volkswagen, Toyota o PSA Peugeot Citroën, están apostando por la digitalización de sus coches. En el futuro, los vehículos estarán conectados las 24 horas del día; serán más limpios -los motores eléctricos ganarán peso-, y se conducirán de manera casi autónoma, con la mínima intervención del conductor.

La duda es cuándo llegará ese futuro y quién ganará esa partida. Dentro de esa batalla, que se promete intensa, las empresas españolas de la industria del motor se están moviendo deprisa. Los directivos de Grupo Antolin, uno de los mayores fabricantes de componentes del mundo, se preguntaron hace unos años cómo sería el interior de ese coche -la parte del vehículo en la que están especializados- dentro de esa revolución. La conclusión a la que llegaron es que será más valorado, ya que el automóvil pasará de ser un mero medio de transporte a un espacio de disfrute de los viajeros. Una oportunidad de oro teniendo en cuenta que el 75% del valor del coche lo proporcionan los fabricantes de componentes.

“El vehículo incorporará un número cada vez mayor de sensores, cámaras, radares y otro tipo de elementos que permitan la monitorización del entorno y el intercambio de información con los ocupantes, con los vehículos y con la infraestructura viaria. Muchos de esos elementos y sus electrónicas de control pasarán a formar parte de las estructuras interiores del vehículo y, por tanto, Grupo Antolin tiene la oportunidad de integrarlos en sus productos, dotándoles así de un mayor valor añadido”, subraya Javier Villacampa, Director Corporativo de Innovación de Grupo Antolin.

¿Y cómo será ese futuro coche? “Con los niveles más altos de conducción autónoma, el conductor podrá desatender los mandos del coche a voluntad, por lo que la imagen futurista de vehículos conceptuales en los que los asientos rotan y el volante se oculta en el salpicadero será una realidad”, añade. “El interior del automóvil irá requiriendo la incorporación de nuevas soluciones de conectividad, información y entretenimiento, al tiempo que habrá que ir replanteando aspectos de confort, como iluminación o acústica”.

Para liderar ese cambio, la compañía tiene claro que la innovación es la clave. El objetivo es adelantarse a las necesidades de los fabricantes de coches para seguir ofreciendo productos revolucionarios.

La misma innovación que ha llevado a Grupo Antolin a hacerse un hueco en la industria del motor, donde los márgenes son estrechísimos y la competencia feroz. A la I+D se suma la apuesta por el talento, la calidad y una estrategia clara de internacionalización para seguir a los fabricantes de coches por todo el mundo.

El mismo origen de la compañía tuvo la innovación como protagonista cuando en la década de los cincuenta los fundadores, los hermanos Avelino y José Antolin (los padres de la segunda generación que lleva ahora las riendas de la empresa), desarrollaron una rótula de dirección que alargaba la vida de los componentes en un pequeño taller de Burgos. El invento sirvió para darles a conocer en esa incipiente industria española del motor y lograr prestigio.

Casi seis décadas después, Grupo Antolin es un gigante industrial que emplea a más de 26.000 trabajadores, con unas ventas consolidadas en 2016 de más de 5.200 millones de euros y con 149 plantas de producción en 26 países. Produce prácticamente todas las piezas del interior de un coche, desde los techos y las puertas a los paneles de instrumento o las luces del interior.  Uno de cada tres vehículos fabricados en todo el mundo lleva sus productos. Y es líder mundial en la producción de techos.

Grupo Antolin, junto a otras empresas nacionales como Gestamp o CIE Automotive, encabeza la potente industria española de componentes para coches que este año va camino de alcanzar un récord de ventas superiores a los 34.000 millones de 2016. Lideran un sector que da empleo a 212.000 personas e invierte anualmente en I+D+i más de 1.300 millones de euros.

Hace pocas semanas, la compañía burgalesa anunciaba una importante decisión estratégica al reforzar la Dirección Corporativa de Innovación con la nueva Dirección de Electrónica y Productos Integrados. Este departamento capitaneará la ofensiva de Grupo Antolin en el interior del vehículo del futuro. El objetivo es que centralice todos los recursos a nivel mundial asociados a la electrónica y generar nuevos productos integrando las tecnologías de iluminación o sensorización y nuevos materiales.

En la sede de Grupo Antolin en Burgos, un equipo de ingenieros está permanentemente pensando en qué necesitarán los fabricantes de coches. Un equipo que trabaja en coordinación con ingenieros en Estados Unidos, Alemania y China, para que la innovación esté orientada a los clientes y sus productos de forma global. “Trabajamos ya en proyectos relacionados con la automatización de mecanismos, el control electrónico y el desarrollo de prototipos para nuevos productos integrados”, explica Villacampa. Grupo Antolin también está abierto a colaborar con empresas para la integración de cámaras, sensores y pantallas en determinados componentes.

En esta carrera de fondo por liderar la industria, Grupo Antolin lleva años investigando en nuevos productos y materiales. La empresa tiene 70 proyectos en fase de investigación, más de 30 en fase de validación y cerca de 20 soluciones innovadoras con menos de tres años en el mercado.

Además de apostar por interiores inteligentes, el otro objetivo es el desarrollo de materiales naturales, reciclados o que contribuyan al aligeramiento de peso para reducir la huella medioambiental del coche y contribuir a los objetivos de emisiones de los fabricantes. La innovación es clave en la estrategia de sostenibilidad de Grupo Antolin, que se integra en toda su cadena de valor desde el desarrollo hasta la producción de los componentes.

Por ejemplo, Grupo Antolin ha desarrollado un elevalunas revolucionario en la industria, que está compuesto íntegramente por componentes de plástico con el consiguiente ahorro de peso y emisiones de C02 de los coches. Todo con una importante mejora de la eficiencia reduciendo el tiempo de montaje en el cliente. Sus rivales siguen empleando  mecanismos metálicos, como el acero o el aluminio.

La empresa también ha innovado con una tecnología para producir techos con una espuma de poliuretano de baja densidad reforzada con material grafénico en una de las pocas aplicaciones industriales que se han logrado con este material. El grafeno permite que las piezas sean más resistentes y más ligeras.

Paralelamente a esta apuesta por la innovación en productos y materiales, Grupo Antolin trabaja para implantar la digitalización en sus procesos productivos, ya que la denominada Industria 4.0 hará que las fábricas sean más eficientes y productivas. De hecho, fue una de las empresas escogidas por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad para desarrollar la prueba piloto del programa Activa Industria 4.0 con el que el Gobierno quiere ayudar al proceso de digitalización de 373 empresas.

“Grupo Antolin es consciente de que para resultar competitivos en el nuevo mercado de automoción debe sofisticar su propuesta de valor haciendo evolucionar no sólo sus productos sino también la forma de fabricarlos y de ofrecerlos al cliente”, explica Villacampa, que cree que para innovar es clave involucrar a toda la compañía. “Debe ser algo transversal y no tarea de un único departamento”.

La innovación es el pilar del futuro de una empresa que se ha embarcado en el mayor plan de inversiones de su historia: 900 millones de euros hasta 2019 para ampliar su red industrial y su oferta comercial. A principios del próximo año inaugurará una nueva factoría en Michigan (Estados Unidos) y construye otra en Alabama, además de reforzar operaciones en otras instalaciones. La meta es seguir escalando puestos en la industria del automóvil y que los coches de todo el mundo sigan llevando sello español con los productos ‘Made in Grupo Antolin’.

En busca del diseño del futuro

Grupo Antolin ha puesto en marcha este año el primer Design Challenge, que retaba a estudiantes de diseño de universidades y escuelas de todo el mundo a idear cómo será el interior del vehículo del futuro.

Los aspirantes deben presentar sus propuestas del interior completo de un vehículo orientado en los años 2025-2030 incorporando soluciones innovadoras para las áreas de techos, puertas, iluminación y paneles de instrumentos.

La iniciativa, que se repetirá bianualmente, forma parte de la apuesta de la empresa por el talento y la creatividad, consciente de que detrás de la innovación están las personas y que es necesario atraer a los mejores profesionales ante los numerosos retos a los que se enfrenta la industria en su imparable proceso de digitalización.

Grupo Antolin cuenta con numerosos programas de atracción de talento y formación. Este año puso en marcha uno de los más importantes: su primer Centro de Formación Profesional Dual en España, en Burgos, para formar a los jóvenes en sus procesos industriales. El centro también cuenta con una moderna área de innovación con todos los medios, equipos y recursos necesarios para la realización de ensayos.