Opinion

Mayor unidad de mercado español y europeo

Los empresarios españoles, en el año en que se cumple el cuarenta aniversario de la creación de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, CEOE, hemos aprovechado para analizar y debatir con mayor intensidad las causas y las razones por las que la economía española en ese periodo ha dado un salto hacia adelante tan gigantesco.

Tanto en materia de crecimiento económico, como de empleo, de inversión, de ventas al exterior o de control de la inflación, entre otras cuestiones importantes, el avance de España ha sido extraordinario.

Y todo ello no se produce por generación espontánea ni de la noche a la mañana. Todo ello ha sido fruto del esfuerzo conjunto de empresarios, trabajadores, poderes públicos, administraciones y sociedad, que hemos sabido afrontar con valentía, decisión y éxito los momentos más críticos. Y que, además, hemos sabido enfrentarnos a los retos y desafíos que hemos tenido por delante y que aún, muchos de ellos, seguimos teniendo en la actualidad.

Entre los mismos, se encuentra continuar y profundizar en las iniciativas en materia de unidad de mercado, no solo en clave española sino, muy especialmente, europea. Algo que requiere, antes que nada, la racionalización y simplificación normativa. Porque nuestro Boletín Oficial del Estado alcanzó, en 2016, casi 172.000 páginas y el total de leyes en vigor está en alrededor de 176.000. Algo muy difícil de digerir, por no decir imposible, tanto por los ciudadanos como por las empresas.

Por eso desde CEOE, a lo largo de estos últimos cuarenta años, hemos entendido como fundamental la mejora de la eficiencia y la estabilidad del marco legislativo; la reducción de su complejidad; la promulgación de menos normas más claras y sencillas, que puedan entenderse y comprenderse sin necesidad de asesoramiento y de pérdidas de tiempo que van en contra de nuestra competitividad.

También los empresarios de toda España pedimos que se eliminen las distorsiones de la unidad de mercado. Sin embargo, la Ley de Garantía de Unidad de Mercado no se aplica en toda su extensión y además las sentencias que vamos conociendo suponen su vaciamiento. Muy importante también es que se aminoren las cargas administrativas, injustificadas y desproporcionadas. En este sentido, solicitamos que esta reducción sea del entorno de un 30% para los próximos cuatro años. Lo que redundará en un incremento importante de la competitividad de las empresas y de la economía del propio país.

En cuanto a la política tributaria, la presión fiscal empresarial debe reducirse al nivel de los países de nuestro entorno para no perjudicar la competitividad de nuestras empresas frente a la competencia de otros países. Además, es urgente, por un lado, coordinar las políticas tributarias estatales, autonómicas y locales, y, por otro, suprimir muchos impuestos autonómicos –la mayoría de pretendido carácter medioambiental-, que han surgido en los últimos años, quebrando la unidad del mercado interior y poniendo trabas a los sectores productivos a los que afectan.

Trabajar unidos nos ayuda a que los retos sean superados. Recordemos que así podremos hacer frente a desafíos tan importantes como el de las pensiones. En 1977, la población española joven entre 18 y 45 años, sumaba el 49,8% y hoy no llega al 30,1% por ciento. Somos una sociedad más vieja y sociológicamente diferente. Nuestra esperanza de vida ha crecido diez años desde entonces y el número de pensionistas ha crecido desde 3,8 a 9,9 millones.

Y trabajar juntos durante estos 40 años, a los españoles nos ha hecho pasar de 5 millones de personas declarando impuestos en 1979, a 23 millones hoy en día y hemos pasado de un gasto público del 24% del PIB en 1977 a un 41% en la actualidad. Al igual que hemos aumentado de 60.000 empresas exportadoras que había en el año 2000 a 150.000 el pasado año. Son datos que nos sirven como ejemplo, porque, en definitiva, los hechos y las cifras nos demuestran que trabajando todos juntos podemos lograr que los parámetros más importantes de la economía y el empleo crezcan.

Y si, además, las administraciones públicas se unen para lograr objetivos que favorezcan esos parámetros, con marcos normativos que sirvan para todos y consoliden la unidad de mercado, el crecimiento de la economía, el empleo y el progreso aún será mayor.

Juan Rosell es presidente de CEOE.

Columna publicada en el número de diciembre de la Revista Capital. Para ver más contenidos de esa edición o de otras, visite este enlace: http://bit.ly/2CbqfvL.