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El minibombero asturiano que apaga fuegos en medio mundo

Un fabricante de espumas contra incendios industriales y un avispado empresario crearon en 2011 el ‘minibombero’, un producto único para apagar los fuegos caseros de forma segura y eficaz. La comercialización de este pequeño extintor empezó mal en España, pero ahora ya se vende en Singapur, Italia, Rusia, Polonia, Estados Unidos, Qatar, Arabia Saudí… Esta es su increíble historia.

L a historia no empezó muy bien. Los empresarios asturianos Ángel Vega y Manuel Acuña estaban convencidos de tener en sus manos un producto único para satisfacer una demanda creciente: un innovador extintor para apagar los habituales fuegos de aceite que se producen en las cocinas españolas. En total, más de 300.000 según la aseguradora Mapfre. Uno cada cinco minutos.

Apagar una sartén con agua no es la solución. Tampoco los productos que había en el mercado en ese momento, unos destinados a apagar principalmente fuegos de hidrocarburos -poco frecuentes en las casas- y otros fabricados con polvo, que acaban generando más problemas por su toxicidad. El ‘minibombero’, así lo bautizaron, era la solución: inventado por la empresa de Manuel Acuña mientras desarrollaba un producto para apagar fuegos generados por los transformadores que utilizan las grandes eléctricas, se basaba en un gas no tóxico que generaba espuma extintora. “Como la laca del pelo”, explica Ángel Vega. “En ese momento decidimos que tenía que ser un producto para las casas y por eso queríamos que fuera un formato pequeño y muy fácil de manejar para todos”, explica.

Hechos los test de prueba pertinentes y conseguidas las certificaciones europeas, Vega y Acuña estuvieron más de un año buscando una empresa que fabricara el envase perfecto. “Hasta que finalmente conseguimos encontrar una en Bilbao, que nos hace el envase, y otra en Usúrbil (Guipúzcoa), donde nos envasan el producto que le llevamos desde Asturias”, asegura Vega.

A finales de 2013 estaba todo preparado -burocracia empresarial incluida- para la comercialización del producto. Todo tenía que salir bien: había una necesidad en el mercado que su innovador extintor podía cubrir. El ABC de todas las historias de éxito. “Firmamos un acuerdo de exclusividad con una empresa comercializadora para España y Portugal y grabamos un anuncio para empezar a venderlo en la Tele Tienda de El Corte Inglés porque una campaña era muy cara”, asegura el fundador. “Pero el anuncio no lo vio nadie, no se vendió ni un bote. Fue un fracaso en parte porque los españoles no tenemos mucha cultura de prevención”, se lamenta.

Por si fuera poco, la empresa comercializadora en exclusiva del producto para España y Portugal acabó enfrentándose a los dueños del minibombero en los tribunales y el producto ha estado casi dos años sin poderse comercializar en nuestro país. Parecía el fin.

Singapur. Nada más lejos de la realidad. Vega y Acuña siguieron adelante, enviaron el anuncio a los mercados internacionales y presentaron su producto por todas las ferias internacionales importantes. Y los resultados empezaron a llegar. El primero, un pedido de 10.000 unidades para Singapur. Fue solo el primero, porque las llamadas a Asturias empezaron a llegar desde todos los rincones del planeta. “Hemos vendido el producto en Inglaterra, Paraguay, México, Arabia Saudí…

Finalmente se confirmó que el producto es bueno y hemos superado a todos nuestros competidores”, explica Vega.

Incluso el minibombero ha llegado a Estados Unidos, donde se conoce como mini fire fighter. “Este año hemos enviado allí ya cuatro contenedores con el producto, más de 40.000 unidades, y el año próximo lo vamos a superar”, asegura Vega. “Estamos pendientes de que se arreglen los problemas burocráticos en California porque una empresa china comercializó allí un producto defectuoso y ahora están poniendo muchas pegas a los demás, pero vamos a superar las pruebas que piden porque tenemos el mejor producto”, vaticina.

El año próximo están también pendientes de enviar otras 30.000 unidades para los establecimientos de Alcampo en Rusia.

España. La salida internacional del producto ha sido básica para su éxito. Pero no solo. En España los mejores clientes han sido las aseguradoras y los bancos. Mapfre, Caser, Generali, Bankia… estas compañías han confiado en el producto, que suelen incluir en los seguros de hogar. “Es difícil que una aseguradora como Mapfre, que nos ha comprado 30.000 unidades, o una entidad bancaria como Bankia confíen en el minibombero si realmente no funcionara y no fuera efectivo. Nadie regala a sus clientes un producto que no funciona”, explica.

Además, ya ha empezado a ser comercializado por una nueva empresa, Central Autónomo, con quién han firmado un contrato de exclusividad. Su responsable, Eduardo Abad, también ha confiado en la potencialidad del producto. “Lo hemos estado testando durante un año y hemos comprobado su calidad y eficacia para combatir la seguridad en el hogar. Nuestra empresa trabaja más con calidad que con cantidad, y no hay nada en el mercado nacional o internacional mejor que este producto”, explica Abad, que dirige también la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).

El objetivo es ampliar los canales de venta a los comercios sin olvidar aseguradoras o bancos, como hasta ahora. “En el 2018 queremos vender entre 30.000 y 60.000 botes”, explica Abad. De esta forma, España se sumaría al éxito que el producto está teniendo fuera del país. Este año la compañía va a superar ya los 200.000 botes vendidos y las expectativas para el 2018 es volver a romper ese récord. La cifra de facturación superará también ya este año el millón de euros. No está mal para un producto que necesitó una inversión de 625.000 euros. Un buen ejemplo del éxito exportador de la empresas españolas, desarrollado por los efectos de la crisis interna, y de que los mercados ya son globales.

Artículo publicado en el número de enero de la revista Capital, que puede adquirir en el quiosco o en este enlace: https://bit.ly/2NFNGmG