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La ansiedad y la depresión: dos amenazas silenciosas

Con síntomas que parecen de lo más común, lo cierto es que requieren de un tratamiento para evitar peligros mayores.

Hay muchos estados de ánimo que, por su naturaleza y, sobre todo, por sus consecuencias, todos pasamos por alto porque pensamos que no son nada fuera de lo habitual; no obstante, reúnen las papeletas de ser tratados por psicólogos en Madrid o en cualquier otra localidad donde podamos habitar.

Estos momentos en los que nos encontramos algo más tristes de lo habitual, en los que la tensión se nos acumula y disparamos nuestro estado de alerta, o incluso en los que nos angustiamos porque parece que el mundo se nos viene encima. Todas esas situaciones las pasa cualquiera en más de una ocasión a lo largo de su vida, y lo cierto es que pueden ser mucho más serias de lo que pensamos.

Porque, tal y como han establecido numerosos especialistas a lo largo de muchos años, esos episodios en los que te has encontrado con menos ánimo de lo normal, o en los que te has sentido estresado, podrían formar parte perfectamente de un cuadro de ansiedad. La sintomatología es tan habitual que se pasa por alto, escondiendo algo que se manifiesta de muchas maneras, algunas incluso bastante peligrosas.

Ocurre con la ansiedad, pero también con la depresión. Conocer los síntomas de ambas es crucial para recurrir a algún tipo de tratamiento con el que erradicarlas, a pesar de esa naturaleza que las vincula tanto al ser humano y a su propio instinto. Por eso mismo, en caso de registrar varios de estos durante un plazo de tiempo prolongado, lo mejor es recurrir a un especialista o a un equipo de estos y, a ser posible, que sea conocido por aplicar técnicas más modernas.

En este sentido, en España podemos encontrar todo un referente en la figura de Nuestro Psicólogo en Madrid. En Este centro de la capital saben aunar la psicología más tradicional con esas ramas más modernas, adaptadas a los tiempos modernos y pensadas para mirar más allá de lo habitual en busca de nuevas soluciones. De hecho, su total apoyo a la TFE (Terapia Focalizada en las Emociones), es una de sus características más especiales y que más diferencian su labor.

¿Qué es la TFE?

De siglas TFE y de nombre completo Terapia Focalizada en las Emociones, este método se apoya en la importancia de las emociones que componen su nombre a la hora de tratar a un paciente. Su carácter y propósito, base de la construcción del individuo, las convierte en un punto de vital importancia para el análisis de comportamientos y la toma de decisiones a la hora de desarrollar el tratamiento.

Es un sistema que puede compatibilizarse con otras terapias más habituales, como por ejemplo, la farmacología con el uso de ansiolíticos en los casos de ansiedad, pero que puede desarrollarse plenamente en solitario con la seguridad de conseguir siempre el resultado deseado a la hora de tratar a un sujeto.

Su utilidad en numerosos campos implica también su utilidad a la hora de tratar cuadros de depresión o de ansiedad. De ahí que se haya convertido en la principal herramienta de trabajo en Nuestro Psicólogo. Los expertos de este lugar se han sumado a la corriente que defiende el uso de esta terapia, y con ello están logrando que sus pacientes muestren una mejoría notable en el menor tiempo posible.

Por supuesto, tratar los trastornos de ansiedad o depresión, para prevenir complicaciones, o para, simplemente, hacer que desaparezcan los síntomas, es algo que toma su tiempo y requiere de paciencia por ambas partes. El profesional ha de analizar al sujeto con detenimiento y tomar medidas de forma paulatina; mientras que el paciente ha de saber que necesita ser tratado y que no por ello ha de sentirse mal. De hecho, debe tomarse las sesiones de psicología como algo completamente natural.

Y es que, en el fondo, ir al psicólogo no es tan raro ni malo como lo pintan. Recibir el asesoramiento de un profesional siempre es algo positivo, y si se trata de un experto que sabe cómo tratar la mente y cómo hemos de actuar para sentirnos mejor, las ventajas son algo que no necesita ni ser nombrado.

Sea por necesidad o por curiosidad, acudir a una consulta es una buena forma de abrir la mente a otras ideas e incluso replantearse todo tipo de situaciones. Los psicólogos ejercen una labor que tiene como único fin ayudar las personas, se encuentren en el estado en el que se encuentren; por lo que recurrir a sus servicios, más que ser algo negativo, está cargado de tintes positivos. Es muy recomendable hacerles alguna visita, aunque sea con poca frecuencia, para poder hablar y exponer tus pensamientos y sensaciones. Puede que, casi sin darte cuenta, acabes sufriendo un cambio beneficioso.