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En funcionamiento el parque fotovoltaico sin ayudas públicas más grande de Europa

 

Ourika, que se comenzó a construir en julio de 2017 y está en funcionamiento desde este junio, es la primera planta de la Península Ibérica y una de las más grandes de Europa en desarrollarse sin primas, es decir, sin subsidios públicos, y contando sólo con el apoyo de capital privado. La planta, que cubre 100 hectáreas, comprende 142.000 paneles fotovoltaicos y tiene una potencia de 46MWp (suficiente para abastecer a 23.000 hogares), está promovida por WElink Energy, y cuenta con la colaboración de su socio estratégico, la empresa china CTIEC (China Triumph International Engineering) como contratista principal de la obra.

Solaer Group ha tramitado todos los permisos y licencias del proyecto y ha colaborado en la construcción. La energía renovable generada por la planta se vende al mercado mayorista de la electricidad a través de un Acuerdo de Representación con Holaluz, la empresa tecnológica de energía verde que opera en España y Portugal.

“El lanzamiento de Ourika envía un mensaje claro de que la energía solar fotovoltaica ya es una tecnología madura y que nos mueve hacia una nueva era sin dependencia de subsidios o ayudas. Nos decidimos a invertir en Portugal por la clara apuesta del Gobierno portugués en la consecución de ambiciosos objetivos de bajas emisiones de carbono y su contribución a la agenda de la Comisión Europea.”, dice Barry O’Neill, CEO of WElink Group.

WElink Energy tiene el ambicioso objetivo de desarrollar, construir y operar más de 1 GW de proyectos de energía solar fotovoltaica en el mercado Ibérico (España y Portugal) hasta 2020 siguiendo el mismo esquema que en la planta de Ourika.

La peculiaridad del proyecto tiene su origen en la decisión estratégica de invertir en una gran planta de generación eléctrica sin tener un esquema de precios de la energía asegurados. WElink Energy ha sido el promotor y el grupo chino CTIEC (China Triumph International Engineering) ha invertido una cifra cercana a los 40 millones de euros en su construcción, confiando totalmente en la competitividad de la tecnología.

A día de hoy es la única planta de estas dimensiones, construida y operando, que se ha financiado íntegramente con capital privado y sin ayudas, hecho que demuestra que la energía fotovoltaica ya es rentable sin necesidad de intervención estatal.

La planta, en territorio portugués pero construida a escasos 80 kilómetros de España, opera libre del Impuesto sobre el Valor de la Energía Eléctrica (IVPEE) que es aplicable en España, a pesar de las controversias, desde 2012. Este impuesto grava con un 7% cualquier tipo de generación de electricidad y ha favorecido que en Portugal las instalaciones de energía solar fotovoltaica sin ayudas sean competitivas antes que en España.

“La relevancia del proyecto y la implicación que desde el día 1 ha tenido Holaluz en este proyecto, han servido para atraer el interés de otros productores así como de nuevos proyectos que se están valorando en esta línea”, añade Carlota Pi, cofundadora y presidenta ejecutiva de Holaluz.

Holaluz representa a más de 400 productores independientes de energía renovable repartidos por toda la Península. Con ello tiene garantizado el 100% del suministro de energía verde a los hogares que le han contratado. Igualmente, con la representación de esta energía se aseguran las garantías de origen, que acreditan el origen 100% renovable de la energía que los clientes consumen en su hogar.