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Esta hucha sí que crece

Finizens es un ‘robot advisor’: una máquina que hace crecer nuestros ahorros de modo automático. Se utiliza creando en su web (www.finizens.com) una cuenta asociada a nuestro banco. Al entrar, el sistema nos hace unas preguntas para averiguar nuestro perfil inversor. En función de él, nos diseña un plan a medida. Desde ese momento, tan solo hay que seguir cómo se va llenando la hucha a partir del dinero que hemos ingresado.

Las garantías parecen suficientes: Finizens gana en función de lo que ganemos nosotros; hay un comité de supervisión que revisa que el algoritmo se alinee con los objetivos y el perfil del inversor; el dinero no pasa por las cuentas corrientes de Finizens (se deposita en Seguros Caser y Cecabank, socios de la compañía); cuenta con licencia de la CNMV y de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

“Hemos cogido un modelo que funcionaba y lo hemos mejorado”, señala Giorgio Semenzato, CEO y fundador de la compañía. El modelo al que se refiere está presente en Estados Unidos desde hace una década y cuenta ya con cientos de miles de clientes. En España aún está lejos de su éxito (cuenta con unos miles de clientes), pero también es verdad que se desarrolla desde hace menos tiempo: arrancó en enero de 2017.

Semenzato ha visto una oportunidad enorme. “Ni el sector privado ni el público están haciendo nada efectivo para solucionar el problema de las pensiones. El sistema va a estallar debido a la demografía. Cuando lo haga, será demasiado tarde”, sostiene. “La nuestra es una solución. El dinero del cliente puede multiplicarse por siete o por ocho al cabo de cuarenta años”, añade. La inversión puede ser a partir de 50 euros. Por eso el público es tan variado. “Tenemos clientes que ganan 15.000 euros al año y otros con un sueldo de un millón anual. Los hay que tienen un año (ofrecen un plan de niños, pensando en sus ahorros del futuro) y los hay con más de ochenta. Todo el que ahorre 50 euros al mes, puede usar nuestro servicio”, afirma Semenzato.

En opinión del CEO, su herramienta ha democratizado un instrumento que hasta ahora solo usaban la banca privada o los aficionados a la Bolsa. La diferencia está en que en banca privada hace falta tener 500.000 euros para poder invertir. Aquí basta con 50.

Por supuesto, el sistema tiene sus costes. Finizens tiene que ganar dinero por algún sitio. Cobra una comisión del 0,87% por sus planes de ahorro anuales y del 0,85% por sus planes de pensiones (todos los costes incluidos: custodia del dinero, gestión de inversiones, etcétera.). Estas comisiones son un 85% inferiores a las de los bancos. No cobran comisiones por entrar o salir de los productos, ni por el éxito de sus inversiones. La transparencia y la simplicidad son dos de sus objetivos.

La utilización de un algoritmo puede sembrar dudas a algunos, pero Semenzato solo le ve ventajas. La principal es no estar sometido a las emociones: “A menudo vemos cómo hay gente que compra cuando las acciones suben y venden cuando baja. No tiene sentido. El algoritmo evita ese sesgo emocional”.

Semenzato ve un buen futuro a productos como el suyo por varios motivos. Uno de ellos es que se sitúa como una buena alternativa a la banca: “España es un país muy bancarizado. Falta competencia y se crean distorsiones. Sus empleados tienen más incentivos para vender productos con más comisiones, independientemente de que sean ajustados o no al cliente. Nosotros buscamos lo contrario: cuanto más gane el cliente, más ganamos nosotros”. El ceo piensa que el sector bancario necesita una transformación en España, y que va a llegar, como lo hizo en las telecomunicaciones y lo está haciendo en la energía.

El elevado uso de la tecnología en España es el otro factor que juega a favor de Finizens. España es el segundo país del mundo en penetración de smartphones. Solo le supera Singapur. También estamos experimentando un gran desarrollo de empresas fintech (financieras tecnológicas). En nuestro país ya hay 400. El nivel de penetración es más alto que en Estados Unidos. Solo tenemos cinco o seis países por delante.

La posibilidad de ahorrar para la pensión, poder hacerlo con una tecnología sencilla y segura, partir de un importe mínimo de inversión, asequible para cualquiera, la ventaja frente a la banca y el estar relacionado con la tecnología, son puntos a favor de Finizens. Todos ellos sirven a Semenzato para poner un objetivo de crecimiento ambicioso: llegar a 2020-2021 con 120.000 clientes y un patrimonio gestionado de 3.000 millones de euros. “Parece mucho, pero es un granito de arena, y la tecnología va muy rápido”.

Este joven italiano espera que en España se vaya desarrollando la gestión pasiva de los patrimonios, el modo de invertir con el que ellos funcionan (replica la evolución de un índice determinado). En Estados Unidos representa un 40% de la inversión; en Europa, el 15-20%. En España no llega al 1%. “La banca nunca ha querido desarrollarlo aquí. Ofrece comisiones muy bajas y, por tanto, márgenes muy bajos”, señala Semenzato.

Con estas perspectivas va avanzando la iniciativa que Semenzato lanzó desde el laboratorio de ideas del fondo Axon Partners. Allí, en su oficina de Madrid, sigue trabajando con un equipo de veinte personas. Tiene el respaldo de EVO Banco e Inversis, con los que tiene un acuerdo, y el de dos ampliaciones de capital, que demuestran que hay fe en el proyecto. El tiempo dirá si sigue por libre o acaba comprándolo algún banco. De momento, ellos se centran en tratar de ofrecer valor añadido.

Artículo publicado en el número de enero de la revista Capital, que puede adquirir en el quiosco o en este enlace: https://bit.ly/2NFNGmG